12 de juny 2010

A propósito del laicismo: de la reflexión y el análisis, a la propuesta práctica

Con la reciente Instalación en París de la R.•. L.•. Wharton del Grande Oriente Ibérico, que contó con la numerosa presencia de Hermanos y Hermanas de las principales Obediencias francesas, belgas y del resto de Europa, y del Soberano Capítulo de Rito Francés M.A.S. (Monnet – Adenauer – Schuman) bajo los auspicios del Gran Capítulo General de España, se configuran al Oriente y Valles de Europa, unas plataformas de reflexión y centro de debate entorno al laicismo como Logias y Capítulo de Investigación mixtos dedicados este primer año a este tema trascendental.
Dentro de esa filosofía masónica Unitiva, Europeísta, Universal diría yo (de ahí la opción de efectuar sus trabajos al Oriente y en los valles de Europa), se han implicado a dichos proyectos logiales (también con la R.•. L.•. Europa) y capitulares en Rito Francés numerosos HH.•. y Hnas.•. de múltiples Obediencias, apostando por una práctica masónica abierta, coherente con sus principios, desde la que plantear y abordar esa independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa, así como testar nuestro entorno plural y sociológico, sus dificultades, sus retos actuales y de futuro, así como la apertura conducente a una Unidad de Valores. Ese objetivo en el que la unión le los seres humanos sólo puede ser fecunda cuando tiende a concretar la unidad de los valores, es decir, trabajando por la adopción de valores universales, valores levantados por el humanismo masónico, es material clave y objetivo trascendental en el Rito Francés, temática abordada muy particularmente en su II Orden de Sabiduría.
Los trabajos de estas logias y Capítulo serán públicos y publicados, apostando por una proyección activa de sus conclusiones que pueda ser escuchada y atendida a través de los representantes electos en las altas instancias Europeas y que consecuentemente, puedan plasmarse prácticamente en nuestra sociedad.
A modo de síntesis de los objetivos antes citados, les dejo con la excelente exposición llevada a cabo por el M.•. I.•. H.•. Yves Bannel, Gran Canciller del Grande Oriente Ibérico, en el acto de Encendido de Luces de la R.•. L.•. Wharton:


Tengo el inmenso placer hoy de presidir el encendido de los fuegos de esta nueva Respetable Logia WHARTON al Or.•. de Europa.
Cuanto más la adaptación al mundo contemporáneo enturbia las costumbres adquiridas, más el compromiso cívico está mezclado, y más el individuo necesita conocer las líneas de evolución que alumbran las perspectivas y sitúan las apuestas. Entonces nuestras estructuras, nuestros ritos, nuestras ideas no han evolucionado forzosamente al ritmo de la sociedad. Desde entonces debemos hacernos una pregunta de fondo: ¿por qué tanta resistencia a los cambios?
A través de esta nueva Logia de Investigación, nuestra finalidad es jugar plenamente nuestro papel de levadura de pasta humana, de aguijón del espíritu de renovación y del espíritu de rebelión contra el conformismo y la autosatisfacción, el espíritu de rebelión descrito por Albert Camus como una forma de fidelidad al amor, a la vida, a la medida y, en nuestro caso al ideal masónico.
Por medio de esta Respetable Logia:
• queremos actuar para entrar en el espesor del presente, de ahí nuestra intención de trabajar en casos concretos en relación con responsables políticos europeos
• queremos luchar por los valores y las ideas propuestas por nuestra Orden, particularmente la libertad religiosa y este laicismo en peligro como lo expresa nuestro H.•. Marcel Contadt en su libro «El Caballo de Troya – Sectas y lobbies religiosos al asalto de Europa»
• queremos desembarazarnos de la memoria y de los metales que contaminan nuestras LL.: y nuestros Or.: con temas tan perturbadores como los combates profanos entre comunidades religiosas o lingüísticas, las apuestas de poder, las tendencias imperialistas de algunos, el rechazo a la igualdad entre todos y todas, la laicidad puesta en causa a todo momento, etc.
La riqueza principal de esta L.: es reunir HHnas.•. y HH.•. de diversos orígenes y pertenencias, lo que nos evita quedarnos entre nosotros a riesgo de un pensamiento minúsculo. Porque no se cambia uno sólo, un buen día, de visión del mundo: ponemos preguntas, intercambiamos puntos de vista, a veces llegamos a compartir fervores.
Por supuesto no vamos a cambiar el mundo.
Por supuesto no vamos a aportar respuesta a todas las múltiples preguntas de nuestro tiempo.
Lo importante está en otra parte; lo importante es que hay que mantener viva la llama de la ilusión, la necesidad de sentir, la curiosidad sin límite, el cuestionamiento sistemático, la búsqueda estética de lo verdadero y de lo bello, el riesgo de la libertad y la defensa de la igualdad, fundamento de nuestra fraternidad.
Nuestro combate debería particularmente ser el del sentido, cuya pérdida actual se sitúa en un nivel doble: a nivel del ethos, es decir a la desaparición de los valores antropológicos que fundan nuestra sociedad, y a nivel de este mundo orwelliano de totalitarismo de los comportamientos y de las ideas, de la reducción de lo diverso alo parecido y de lo singular a lo general. Es la búsqueda de una nueva ética, actualizada y en fase con las tecnologías de hoy, la ética que rechazaría tanto la civilización de lo inmediato como la alienación materialista que se propaga en detrimento de estos valores no cuantificables que forman el núcleo duro de la persona y esta espiritualidad que estructura cada uno de nosotros y que justifica la FM
Dije espiritualidad. Precisaré espiritualidad laica ya que es verdad que no buscamos la trascendencia en un ser supremo, sino en estos valores que funden la FM y que se organizan alrededor de 3 ejes fundamentales:
• El eje democrático porque la laicidad puede expresarse sólo si los derechos humanos y ciudadanos se fundan sobre una racionalidad que no dependa de ninguna oligarquía religiosa, política o corporativista
• El eje universal por nuestra vocación que sobrepasa las culturas y las creencias, en busca de una objetividad liberada de todos los “a priori” y “doxa”
• El eje ético porque relacionamos los fundamentos de la moral a la inmanencia de nuestra conciencia y no a algún Absoluto transcendental, Dios o GADU.
El laicismo no es una cruzada contra creyentes y clérigos. No es tampoco la búsqueda de una coherencia científica. No es solamente un cuestionamiento filosófico tendiendo a la pertinencia de las preguntas y de las respuestas que son aportadas allí. El laicismo es el pilar de una ética que sustituye a la ética de la responsabilidad de la moral de convicción, y que da un sentido a la ley añadiendo la esperanza al deber, y el amor al respeto. Y que es nuestra divisa Libertad-Igualdad-Fraternidad sino la espiritualidad de la libertad, del amor al otro, la conciencia ética al servicio de cada ser humano. La laicidad es este camino privilegiado que aporta, según la fórmula maravillosa de Svetlana Tsvetaïeva «la gran nube de oro de la libertad»
Para concluir recordaré a Albert Camus que predicaba contra viento y marea la necesidad de un absoluto ético y de principios fundamentales, y de ahí el laicismo, en provecho de la inteligencia de las interpretaciones. La literatura nos enseña tanto la desconfianza frente a los estragos del cinismo como la necesidad de sustituir el reino de las antinomias por el de los matices. Y la experiencia masónica, en cuanto a ella, nos ha demostrado que ningún éxito del espíritu de geometría no sabría absolver al hombre de sus responsabilidades hacia el espíritu de finura.
Buen coraje y buen trabajo pues, mis Muy QQ.•. HH/nas.•.

Yves Bannel

Reseñas:
Soberano Capítulo de Rito Francés « M.A.S.»
rhadamante357@gmail.com


R.•. L.•. Wharton y R.•. L.•. Europa
gaia357@gmail.com


Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"