10 de maig 2013

Elecciones en el SCRM - Brasil

El pasado 26 de Abril fue elegido el nuevo Soberano Gran Inspector General del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil, Alta Dignidad que recayó en el Muy Ilustre Hermano Pasquale M. F.,que proseguirá el excelente Trabajo hasta ahora realizado por su predecesor, el Muy Ilustre Hermano José María Bonachi Batalla.

Queremos felicitar en nombre de todas las Potencias integrantes de la UMURM al SCRM del Brasil, Primada del Rito Moderno, con el convencimiento que seguirá con el magnífico empeño de difundir los principios de nuestro Rito y de la Orden en un trabajo tendente a una verdadera Universalidad masónica capaz de dar respuestas y ejemplo a unas sociedades necesitadas de nuestros valores en todos sus ámbitos.

Secretaría General
UMURM

Fuente: http://unionmasonicauniversalritomoderno.blogspot.com.es

27 d’abril 2013

Apunte sobre el porte de la Espada

En ocasiones se apunta que la presencia y el porte de la espada en Logia sea una tradición heredada de las antiguas Logias Militares.
Sin embargo, existe otra argumentación que comparto y que a continuación exponemos:

Encontramos escrito ya en alguna divulgación, como la del “Sceau Rompu” de 1745: "todo Masón en Logia es gentilhombre: deponemos entrando su condición de plebe, como dejamos sus títulos en la puerta con el fin de estar todos al mismo nivel". Una explicación se hace necesaria sobre el término gentilhombre: en inglés, gentilhombre quiere decir " persona elevada, de buena compañía". Los masones ingleses se recrutaban evidentemente sólo entre los gentilhombres. Cuando la francmasonería atravesó la Mancha, tradujimos - correctamente - gentle por gentil y men por hombres, lo que dio "gentilhombres". Pero un gentilhombre, en francés, no quería decir la misma cosa que en inglés, esto significaba " de familia noble " (como el inglés nobleman): el diccionario de la Academia da para definición " noble de raza ".

¿Es por esto que todos los masones se hicieron unos "burgueses gentilhombres"?
Esta razón parece haber empujado en todo caso a los masones franceses, para poder considerarse totalmente como "gentilhombres", a practicar la "nivelación por lo alto" (desde el punto de vista de la escala social) otorgándose mutuamente una nobleza ficticia: mientras que, en la vida social del Antiguo Régimen, el porte de la espada estaba reservado para los aristócratas, los masones franceses del siglo XVIII convinieron, para marcar mejor la igualdad que predicaban, que todos los masones, cualquiera que fuera su origen social, podrían llevar la espada en Logia(es el origen de nuestro talabarte/cordón, decoración desconocida, salvo error, en la masonería inglesa).

Como escribe Ligou al respecto, este cordón azul - bordeado en rojo en el REAA - en otro tiempo herencia de las personas nobles, se hizo desde entonces distintivo "de los Maestros Masones, personas nobles por el corazón y espíritu". Hay que decir que recíprocamente ("nivelación por lo bajo" siempre desde el punto de vista de la escala social), todos llevan el mandil, símbolo del trabajo manual que en la época estaba prohibido entre la aristocracia.

Podemos pues decir simbólicamente que todo masón, ya sea aristócrata o plebeyo, es a la vez en Logia un gentilhombre que lleva la espada y un trabajador que lleva el mandil, cosas absolutamente incompatibles en el XVIII.

Vemos pues el por qué de la presencia del porte de la espada en Logia, que a pesar del reparo que a veces suscita, no está privada de un valor simbólico.

Y he aquí también por qué el porte del cordón sin el mandil, que todavía se practica en algunas Logias, puede ser considerado una verdadera herejía desde el punto de vista simbólico y, visto desde el mismo ángulo, la señal de una pretensión rara: es decir, como en el Antiguo Régimen, " soy noble, pues no trabajo".


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

13 d’abril 2013

La Llave en la Logia

Con ocasión de la conmemoración del Bicentenario del Rito Francés, en cuanto a su codificación/clasificación reguladora, vio la luz hace años una pequeña obra compilatoria de artículos firmados por ilustres plumas para tal ocasión titulada “El Rito Francés Moderno” en la que se hacía desde diversas perspectivas históricas y simbólicas una interesante muestra expositiva sobre diversas generalidades del Rito Francés, muy particularmente en su versión tradicional, tal vez la menos conocida y divulgada entre todas.
Este libro reeditado en 2007 por el “Círculo Lectura y Conocimiento” llegó a mis manos gracias al Q.•. H.•. Víctor Guerra, activo potenciador del Rito Francés mediante sus diversos trabajos de divulgación, investigación, en pro de un Rito que ha sufrido, ya sea de forma intencionada o simplemente por desconocimiento, diversas mutaciones en su práctica que, en ocasiones, aparecen desviadas de la tradición de los “Modernos”, como su nombre indica.
Dentro de este ámbito de labor de re-conocimiento, restauración e investigación (llevado a cabo desde la década de los 60 y muy potenciado en los 90 en Francia) llegan hoy ante nosotros (con cierto desfase) renovados y sinceros deseos de aprovechar dichos trabajos y seguir las pistas de conocimiento dejados por estos Hermanos dentro de nuestro escaso marco documental y de tradición de intercambio en nuestros Orientes.
De la obra arriba citada quiero dedicar este post a un interesante elemento simbólico propio al Rito Francés Moderno (particularmente en sus versiones tradicionales), “La Llave de la Logia”, en una primera aproximación introductoria firmada por el H.•. Jean-Yves Thiant en un artículo publicado con el nº4 de la serie 82-83 de la “Unión Masónica”, e inserida en este trabajo editorial que procuraremos desarrollar más ampliamente en otros artículos.

Pocos Ritos Masónicos en nuestros días hacen todavía alusión a la Llave de la Logia. El Rito Francés Moderno se encuentra entre estos. Ciertamente la alusión es discreta, pero no es menos cierto que la Llave se pone en evidencia de forma muy clara desde el Primer Grado, puesto que ésta predetermina, de hecho, la apertura misma de los Trabajos.
La Llave se coloca como prevé el Ritual sobre una mesa entre los Vigilantes (concretamente cerca del Primer Vigilante). La mención formal de esta Llave forma parte en nuestros días de una de las particularidades del R. F. M. Pensamos que puede ser interesante ver lo que puede significar la presencia de la Llave de la Logia en nuestros Rituales.

¿Qué es una llave?

Parece útil, de entrada, definir lo que caracteriza habitualmente una llave en el sentido material, bien entendido.
Es un objeto, en general de talla modesta, que permite a través de una cerradura accionar un cerrojo, teniendo éste la función de prohibir o favorecer el acceso al espacio sobre el límite donde se halla.
Sin la llave, el cerrojo está irremediablemente inmóvil. Por extensión, la utilización de la llave da el poder de abrir o cerrar a aquel que la posea. Tomado en un sentido material, la llave de una Logia es por lo tanto el instrumento que permitirá abrir o cerrar la puerta del local en el que debe desarrollarse el Rito.

¿Qué es la Llave de una Logia?

Parece importante precisar seguidamente que entiendo por Logia, una Comunidad Iniciática reunida por un mismo Rito y alrededor de él.
Sabemos que el Rito, en sí mismo, no tiene necesariamente necesidad de un local puesto que él mismo define el espacio y el tiempo de su celebración, ¡el sólo vehículo del que verdaderamente se necesita somos nosotros! Y es esta estrecha interacción entre el Rito y nosotros mismos lo que hace la Logia.
Partiendo de aquí, estamos obligados a trasportar esta noción material de la Llave a una noción mucho más informal, en todo caso simbólica; la Llave de la Logia se convierte en otra cosa que un simple objeto, es un órgano ritual esencial que nos permite abrirnos a nosotros mismos, y nosotros a los otros, por la intermediación del Rito que es la Puerta.
Del mismo modo que decimos abrir o cerrar una puerta, decimos abrir o cerrar los Trabajos: si las palabras son las mismas, concebimos que se dirigen a dos niveles distintos de comprensión.

Primeras conclusiones

La Logia somos nosotros mismos, con y para los otros. La puerta de la Logia es el Rito. La Llave es lo que permite la celebración del Rito.


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

09 de març 2013

Sobre los cuatro elementos (y 2)


Pasemos a efectuar, a modo de ejemplo, un breve recorrido por algunos de los más significativos Ritos continentales de la época, donde se muestra que los ritos de purificación eran cosa corriente en los Altos Grados.

Rito Escocés Filosófico.
Este rito nació en el Midi francés, en Marsella y Avignon. Fue practicado en París por la logia “Saint Jean du Contrat Social”.
Encontramos la purificación por el agua después del primer viaje, la purificación por el fuego después del segundo y la de la sangría después del tercero.
Este rito Filosófico es un claro ejemplo dentro del inacabado debate sobre las “influencias exteriores”, estas hipotéticas escuelas esotéricas, cabalísticas y alquímicas que se habrían injertado sobre el cuerpo masónico.

Ya su título “filosófico”, que no es un derroche de modestia, parece más bien una de esas atracciones que pretenden proporcionar destellos sobre muchos aspectos.
Remarquemos simplemente que si los rituales “filosóficos” comportan dos elementos, y no cuatro, no hacen ninguna referencia, ni siquiera velada, a la Gran Obra. Sin embargo se puede ver en las purificaciones por el agua y el fuego un recuerdo del bautismo (agua) y de la purificación por el Espíritu Santo (fuego).

Rito Francés Moderno.
Debido a la preocupante proliferación anárquica de los Altos Grados, y con el deseo de poner un cierto orden, aparece el Gran Capítulo General de Francia, a tal efecto, creando una estructuración, que será reconocida por el Gran oriente de Francia en 1786, consistente en un sistema de Cuatro Órdenes (familias de grados, con un ritual representativo: Elegido, Escocés, Caballero de Oriente, Rosacruz) más un Quinto Orden (que contiene todos los grados físicos y metafísicos y todos los sistemas). Además, desde 1783 a 1786, la Cámara de Grados redactó para los Grados Simbólicos un ritual denominado “Régulateur du Maçon” (editado en 1801). Este modelo fue que se quiso imponer a todas las logias de la correspondencia. Este rito calificado a posteriori como “Francés” o “Moderno” no deja de ser una síntesis de los denominados Grados “Escoceses”, aunque pretenda desmarcarse de la denominación de otros ritos con dicho calificativo. Los grados azules, sin embargo, son incontestablemente de origen británico. En ellos las pruebas por el agua y por el fuego se presentan en el segundo y tercer viaje, testimonio claro de la influencia escocesa.
La descripción del Gabinete de Reflexión no contiene en absoluto la palabra VITRIOL. Sin embargo señala la presencia del vaso de agua, de sal y azufre, así como la representación de un gallo, un reloj de arena y otras máximas murales.
Si bien el concepto de purificación aparece referido al agua, nos muestra una aproximación novedosa al concepto de pruebas, aunque estas reminiscencias a los anteriormente citados bautismos son también evidentes.

Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
No tardando surgió un recién llegado, presentado como formidable, intrigante, muy seguro de sí mismo a pesar de sus inciertas raíces. A parte de sus 30 grados, posteriormente se propusieron tres nuevos grados azules, como pretendidamente detentor de la auténtica tradición de los Antiguos, y de hecho, inventados por necesidad para la causa.
La “Guide du Maçon Ecossais” (circa 1820) solamente menciona una purificación, la del fuego en el transcurso del tercer viaje, no comportando ninguna los dos primeros. Esto es una buena prueba de que no está en el REAA el origen de las cuatro purificaciones..
Los rectores del sistema comprendieron pronto que ahí había una laguna que debía subsanarse. La purificación por el agua reapareció en el segundo viaje.

El aire y la tierra
Hasta entonces (salvo el RER para la tierra) nuestros rituales no hablan ni de aire ni de tierra.
El uso de preparar al candidato en una cámara oscura está atestado desde los orígenes de la masonería francesa e inglesa. Subraya el paso de las tinieblas a la luz, tema central de la recepción masónica desde los primeros documentos ingleses (1720-1730).
El primer viaje no comportaba ninguna alusión al aire. El recipiendario es movido, sacudido, y se le explica que este primer viaje ruidoso representa el tumulto de las pasiones, los conflictos de los intereses.

El Siglo XIX vio en la estancia oscura y los peligros del primer viaje las pruebas purificadoras suplementarias, por la tierra y el aire. Clavel cita estas nuevas purificaciones desde 1843.

Remarquemos sin embargo que no hay necesidad alguna de la alquimia para justificar los cuatro elementos.
La división de la Materia en cuatro elementos constitutivos es una concepción tradicional de una rara banalidad. Este añadido se refiere explícitamente a las “antiguas iniciaciones egipcias” (ver Cauchois y Ragon), y por otra parte, el término iniciación en esta época es extensamente utilizado para designar la ceremonia de recepción.

El ritual oficial del GOF, revisado por Amiable en 1887, suprimió las pruebas, citándolas en un comentario donde pone de manifiesto que los masones continentales habían introducido particularidades ajenas a las tradiciones británicas iniciales. Es así como aparece la propuesta de simbolizar en los viajes la infancia, la juventud y la madurez.

Este rediseño de los rituales hirió ciertas susceptibilidades, como la de Oswald Wirth, autor de una trilogía que sigue siendo, cuestionablemente, un best seller de la literatura masónica. A Wirth le gustaba el ocultismo que florecía en este fin de siglo y dispuso a la masonería a una curiosa moda. Para Wirth, la reunión de los elementos asimila la iniciación masónica al proceso alquímico: la transformación de un profano en un iniciado recuerda e imita la trasformación de la materia en el Atanor.
Este nuevo barniz complació a algunos de sus contemporáneos, respondiendo a un gusto por el misterio y lo maravilloso, mucho más fácilmente que el simbolismo hermético, abstruso y formidable apenas comprendido en nuestros días. Esta obscuridad permite cualquier tipo de desarrollo sin riesgo a ser contradicho. Permite decirlo todo y cualquier cosa, así que lo contrario.

Después vino Guénon que vio en la alquimia un aspecto particular de un esoterismo más vasto. Hizo de la iniciación una convulsión ontológica por la acción de una influencia espiritual adjuntada a una organización iniciática tradicional. Un proceso que, se quiera o no, se relaciona con lo que denominamos magia.

Conclusiones
La historia nos muestra que las pruebas o purificaciones, ignoradas en el origen, aparecieron sobre 1750 solamente en los Altos grados, para después imponerse en los grados azules, únicamente en el continente.
La teoría de los elementos en una concepción común desde la Antigüedad. Platón la expone en el Timeo. Los primeros cristianos también la conocían. La estructura cuaternaria de la materia es común en casi todas las tradiciones.

A finales del XIX algunos cayeron en cuenta de que los elementos podían conectar con la alquimia. Esta nueva lectura se insirió con toda naturalidad en el sistema guénoniano, aprehensión global de la totalidad cósmica, se su organización y de su finalidad, lo cual nos conduce a una Tradición Primordial. Esto supone la realidad de una iniciación, en el sentido guénoniano del término en los constructores de la Antigüedad, y una continuidad (supuestamente de hecho y de intención) entre estos constructores y los francmasones de hoy. Algunos defensores de este punto de vista se escudan diciendo que la mejor prueba de la existencia de esta continuidad esotérica secreta es precisamente que ésta no haya dejado ningún rastro en la historia. Ninguna prueba es capaz de apuntalar estas afirmaciones y se trata, de hecho, de una fábula.

Recordemos que la francmasonería es una sociedad “convivencial” que vio el día en una época, el Siglo XVIII, y en un país, Inglaterra, que salía de años ensangrentados por la intolerancia asesina y las guerras fratricidas.
La lectura de los antiguos rituales revela el lento proceso por el cual los sucesivos depósitos fueron recubriendo el núcleo original. Lo que era en principio la acogida en una sociedad reservada se convirtió en una ceremonia compleja y presuntamente cargada de significado.


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

07 de març 2013

Sobre los cuatro elementos (1)


Cuando nos remitimos a determinados aspectos de la iniciación, sin duda pueden venirnos a la mente las siguientes preguntas
¿Pruebas o Purificaciones?
¿Alquimia o no alquimia?
Para reflexionar sobre las mismas he querido aproximar determinadas pesquisas y argumentos del Hermano D. D. que considero presenta un esquema y un seguimiento de esta temática de gran interés.

En las Logias escocesas del Siglo XVII la recepción de un nuevo Aprendiz comportaba diversas intimidaciones y humillaciones que revelaban más una novatada que cualquier tipo de “transmisión de una influencia espiritual” (ver David Stevenson “Los orígenes de la Francmasonería. El siglo escocés 1590-1710”), de lo cual aún queda algo en nuestra época actual.

En los inicios ingleses, si 1717 vio el nacimiento de la Gran Logia de Londres y Westminster, fue durante los años 1720-1730 cuando se crearon las características principales de una Orden tal y como persiste aún hoy en día: desdoblamiento del primer grado, aparición de la leyenda de Hiram, formación de logias en el Continente europeo.
En esta época, el candidato a la recepción (the making of a mason), ya que aún no se hablaba de iniciación, experimentaba unas pruebas desprovistas de todo carácter purificatorio: despojamiento de metales, desnudo parcial, privación de la vista.
Estas primeras ceremonias no hacían ninguna referencia a la Alquimia, Cábala o a ninguna Mística Rosacruciana.

En 1730, año de la aparición de la “Masonry Dissected” de S. Prichard, el recipiendario efectuaba una vuelta a la Logia (los ingleses no utilizan el término viaje). Este movimiento es, en efecto, el origen de los “viajes” franceses que perviven a día de hoy. Esta vuelta subsiste, inmutable, en las logias anglosajonas donde es el pretexto de la presentación del Candidato a los Vigilantes y después al Venerable.

Los inicios de la masonería francesa se caracterizaron por la coexistencia más o menos armoniosa de logias “jacobitas” (ingleses, escoceses e irlandeses exiliados partidarios de la derrocada familia de los Suarts) y los “anglicanos” (ingleses y franceses iniciados en Londres, y franceses iniciados en París por ingleses).

En 1737,  en la divulgación de Réné Hérault, teniente de la policía de París, este no tuvo inconveniente en descubrir los secretos de los masones gracias a una dama de dudosa virtud que los sonsacó a uno de sus amantes. Hérault los publicó bajo la forma de un panfleto “La Réception d’un Frey-Maçon”. En esta época no se decía Franc-Maçon, sino Frey-Maçon o Fri-Maçon, lo que indica bien el origen británico de la Orden en Francia. Tampoco se habla de iniciación, sino de recepción. El término iniciación hará su aparición, de forma muy tímida, en el vocabulario masónico francés en el último cuarto del Siglo XVIII.
El postulante, privado de la vista, despojado de sus metales y joyas, con su rodilla derecha desnuda, el pie izquierdo en pantufla, es introducido por su padrino. Se le hace dar tres vueltas y tras reafirmar su convicción pronuncia su compromiso, tras lo que se le reviste con su mandil y guantes para recibir, posteriormente, la explicación de los secretos de los dos grados, aprendiz y compañero (en esta época los dos primeros grados eran conferidos simultáneamente, tanto en Inglaterra como en Francia), con la comunicación de las palabras J y B. Más adelante Hériault describe el ritual de mesa con sus términos sacados de la vida militar y la aclamación “Vivat”.

El panfleto resume bien lo que la masonería francesa debe a Inglaterra: la preparación del candidato, la obligación y sus castigos, tan sanguinarios como fictícios, el uso ritual del compás, la vestimenta (mandil y guantes) así como las palabras J y B. Identifica también las principales innovaciones francesas, desconocidas aún hoy, con respecto a las logias británicas: tres viajes y no uno solo, el círculo de espadas, la entrega de guantes de mujer, la aclamación “Vivat” y los trabajos de mesa.
Lo que está claro además, es que no hay ni elementos ni purificaciones.

Los rituales auténticos de los siguientes años así lo demuestran. Buen ejemplo de ello serían por ejemplo los rituales del Marqués de Gages y su logia de Mons “La vraie et parfaite Harmonie” (1767) o el de Lyon de 1772.

Recordemos que para esa época los ritos como tal no existían. Su génesis fue el resultado de la aparición incontrolada de los Altos Grados denominados Escoceses, que podríamos situar entre 1745 y 1785. Su desarrollo comporta a grandes rasgos tres etapas:

-          Aparición espontánea, independiente, de grados inéditos de proveniencias diversas;
-          Su organización en serie jerarquizados;
-          El establecimiento de un poder regulador en la cúspide de dicha serie.

El escenario es simple. Una logia recibe a un extranjero que susurra que detenta los “verdaderos” secretos de una orden sublime. Los masones del lugar, atraídos por lo desconocido, se precipitan, y por algunos escudos se hacen recibir Gran Elegido, Caballero de Oriente, Príncipe Rosacruz. La desilusión es rápida, a la altura de sus ilusiones primeras. Ello no impide que nuestros seguidores soliciten muy pronto su admisión a otros misterios, más sublimes todavía y con títulos aún más sonoros: caballero Kadosh, del Vellón de Oro o del Sol, Emperador de oriente y de Occidente. Así nacerían unas series de Altos Grados, a los que se bautizó posteriormente con el nombre de rito, palabra tomada de la Iglesia (rito latino, ortodoxo, copto, maronita, …).
En su origen, estos ritos solamente designaban estas construcciones, a menudo heteróclitas, de grados “superiores” que pretendían completar la enseñanza de los grados simbólicos.
Pero tuvieron una consecuencia de gran tamaño: el contenido de los grados azules fue revisado para adaptarlo al mensaje de los Altos Grados, con el fin de “preparar” mejor al futuro candidato a las enseñanzas por venir.
Los ritos de purificación son contemporáneos a esta evolución. Una de las primeras menciones podemos encontrarla en un catecismo de un Alto Grado de 1749 denominado “Petit Ecossais Apprenti”:
“Pregunta: ¿sois Escocés?
Respuesta: Sí, lo soy. He sido purificado por el agua y por el fuego.”
De hecho los elementos y las purificaciones son inseparables del Escocismo, este movimiento de origen francés.
En el grado de “Maestro de Logia” (equivalente continental de la Instalación “esotérica” inglesa, que fue enseguida incorporado en la escala del REAA donde ocupa el 20º lugar), el recipiendiario es recibido entre el “hierro y el fuego”, porque es “purificado de la cabeza a los pies por el hierro y el fuego”.

Pero los elementos no son los únicos medios de purificación. En otros lugares, éstas se harán mediante perfumes, como en algunos Altos Grados de la masonería “egípcia” (1778-1784) de Giuseppe Balsamo, Cagliostro, apareciendo las purificaciones por incienso, mirra, benjuí o bálsamo del Perú, por ejemplo (grados de Compañero y Maestro del Interior).


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

24 de febrer 2013

Firma de Tratado de Reconocimiento y Amistad entre la LGLGE y la GLMAE - Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador


Dos potencias ecuatorianas jóvenes, la Libérrima Gran Logia Geodésica Equatorial (Masculina, del Rito de York) y la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales - Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador (Mixta, del Rito Moderno o Francés), firmaron un Tratado de Reconocimiento y Amistad el día sábado, 2 de febrero del 2013, mediante el cual se establecen importantes nexos de cooperación en absoluto respeto de sus particularidades fundadas en sus diversas naturalezas.


Potencias firmantes

El Tratado fue firmado, por sus GG. MM., durante la ceremonia de Consagración del nuevo Templo de los HH. de la Libérrima Gran Logia Geodésica Equatorial, acto que contó con la presencia de autoridades de diversas Obediencias del país. 


GG. MM. de la GLMAE y LGLGE respectivamente


Cabe destacar que ambas Organizaciones pese a practicar diversos Ritos, tiene dentro de sus aspiraciones la consecución de una Masonería más universal, incluyente y justa, conforme las aspiraciones iniciales de la masonería del Siglo de las Luces, así como el fortalecimiento y la unión de la masonería ecuatoriana.

Nuevas líneas quedan aún por escribir en la Historia de la Masonería en Ecuador, pero lo que importa en realidad es que nos encontramos en ello.

M:.M:. Yuguito
(OEVR)
Vª Orden, Gr.·. 9
G:.M:. de la G:.L:.M:.A:.E:.
S:.C:. del S:.C:.R:.M:.E:.

Fuente: The Magisterium

12 de febrer 2013

Presentación de libros y conferencia sobre el Rito Moderno o Francés



Presentación de los libros:
"En oro y azur" de Joaquim Villalta Mata.
"El Régulateur du Maçon 1º, 2º, 3º y Trabajos de Banquete" por Víctor Guerra y Joaquim Villata Mata.

 Conferencia: "La Tradición de los Modernos en la Masonería"  
Ponentes: Víctor Guerra y Joaquim Villalta
Presentación: Ernesto Nicolás Liendo.

Organiza: Centre d'Estudis Històrics i Maçonològics Lux Veritatis

Sábado, 2 de marzo de 2013 a las 18 h
Biblioteca Central de Terrassa

Passeig de les Lletres, 1

03 de gener 2013

La Piedra Cúbica en Punta (y 2)

Lo más remarcable es el rectángulo con su diagonal, ya que corresponde a numerosas representaciones de obreros constructores de la Edad Media e indica simbólicamente lo que fue considerado durante largo tiempo como el principal “secreto de oficio” de los Maestros Masones. Después, este secreto fue, por supuesto, descubierto y revelado. Ya lo mostró el arquitecto Villard de Honnecourt puesto que se encuentran dos dibujos sobre este tema en la plancha 38 de su famoso Cuaderno (Fig. 5). 


Uno de estos dibujos tiene por comentario:
-          Por este medio se hace un claustro igual a su patio, es decir que la superficie del cuadrado central es igual a la superficie del corredor que lo rodea.
-          Por este medio se hace una piedra para que las dos mitades sean iguales, ya que como no se trata de partir una piedra en dos, por este procedimiento puede dividirse un cuadrado para obtener otro que sea igual a su mitad.
Indicándonos por estos dos dibujos esquemáticos como puede efectuarse todo esto con la ayuda de las Diagonales de un cuadrado.

Estas mismas recetas fueron retomadas dos siglos más tarde por un arquitecto alemán de nombre Roriczrer (o Poriczer) en una obra imprimida en Ratisbona en 1486 de título “El libro de la construcción exacta de los pináculos”. Roriczer explica como diseñar correctamente un pináculo partiendo del plano. Construye un primer cuadrado y luego dentro de éste, otro cuadrado siguiendo el método empleado por Villard de Honnecourt. Luego recoloca el segundo cuadrado así diseñado para que encaje en el sentido del primero, y así sucesivamente, eleva poco a poco su pináculo, siendo cada nivel igual a la mitad del precedente. Además nos comenta de la forma más ingenua del mundo que nos revela de este modo el “secreto de los masones”, ya que se trata en realidad de un método simple para efectuar la elevación desde un plano, secreto técnico de los Maestros Arquitectos durante largo tiempo guardado cuidadosamente.

Puesto que todo ello se obtiene simplemente a partir del conocimiento de las particularidades y propiedades de la Diagonal, ésta fue glorificada y tenida por un secreto iniciático tanto por los operativos como por los primeros especulativos que la importaron.
Aún hoy la encontramos en la Joya del Pasado Venerable Maestro bajo la forma del teorema de Pitágoras: “en un triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa –aquí podríamos decir el cuadrado de la diagonal- es iguala la suma de los cuadrados de los dos otros lados”. Este mismo teorema se inscribe entre los dos personajes principales del frontispicio de la primera edición de las Constituciones Masónicas de 1723 para simbolizar, tal vez, “el gran secreto del Arte Real”. Fig. 6.


Puede leerse debajo el famoso “Eureka” de Arquímedes, lo que coloca a estas Constituciones bajo los auspicios de dos grandes matemáticos y filósofos de la antigüedad: Arquímedes, el ingeniero matemático, y Pitágoras, el filósofo de la armonía de los números: ¡no es posible hacerlo mejor!

La diagonal simbólica estaba por tanto a veces indicada sobre la cara superior de la Piedra Cúbica, partiendo la superficie en negro y blanco para hacerla más remarcable, como en el ejemplo antes expuesto.
Seguidamente, mal dibujada e incomprendida, se convirtió progresivamente en una Piedra Cúbica más o menos “en Punta”.

Antes de concluir prestemos atención nuevamente a la denominada “Piedra Diamante”:
-          Tomemos un cubo (o si se prefiere una piedra cúbica) y marquemos los centros de cada cara (en la intersección de las diagonales de cada cuadrado). Después unamos con una línea los seis puntos así determinados. En el interior del cubo obtenemos un octaedro teniendo la forma de dos pirámides opuestas, el cual parece tener la forma de un “diamante” en el corazón de una Piedra Cúbica. Fig. 7.
-          Tomando otra consideración al respecto del Hermano H. M., los Maestros Masones operativos practicaban un símbolo particularmente rico. Se trata del Punto Central, el centro, que ellos identificaban con el Centro del Universo, o sea, el Principio Divino, y del mismo modo el centro del Hombre, ese Centro que hay que encontrar con exactitud para que todo edificio esté equilibrado y en armonía. Respecto a esto, un dicho operativo a franqueado los siglos. De origen alemán dice así:
El punto que está en el círculo –que está en el cuadrado- y que está en el triángulo. Tú conoces este punto, entonces todo va bien. Si no lo conoces, entonces todo es vano. (de “Estudios sobre las marcas de los talladores de Piedra”. Franz Rziha – Guy Trédaniel. 1883/1993, pag. 56)
Así, según H. M., en aplicación operativa del famoso principio “lo que es arriba es abajo”, para atraer la atención sobre el centro de la Piedra Cúbica que nuestros ojos no pueden ver, evidentemente, basta poner arriba de esta Piedra la figura geométrica que una vez “invertida” lo mostrará. Ahí el pyramidion cuyo punto culminante una vez invertido indicará el centro del cubo.

Centro o “Diamante central”, llegamos al mismo resultado al parecer. Fig. 8.


Para concluir, insistamos sobre el hecho que es lógico que el Compañero que trabaja sobre la Piedra Cúbica en Punta, una vez llegado a Maestro, deberá continuar buscando el “Centro”, tarea para toda la vida.

Poco importa que la Piedra Cúbica en Punta sea el resultado de una “mala interpretación de su dibujo”. Ésta conserva todo su valor simbólico puesto que indica por su forma que el masón no es solamente un elemento para integrar en una Gran Obra, sino que debe también esforzarse en rectificar su piedra para intentar hacerse un “Diamante”.


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE

02 de gener 2013

La Piedra Cúbica en Punta (1)

He querido abordar este tema siguiendo las esclarecidas aportaciones e indagaciones que sobre el mismo ha llevado a cabo el Hermano francés M. R. de forma muy rigurosa y que considero muy acertada bajo mi punto de vista.

Al abordar este símbolo referido a una de las Joyas Inmóviles de la Logia, lugar donde según el ritual los Compañeros “aguzan sus herramientas”, constatamos con cierta extrañeza que, si nos sumergimos en su estudio y analizamos diferentes obras especializadas, la mayor parte de los Ritos parecen ignorar la Piedra Cúbica en Punta, símbolo que solo aparece en el R.E.A.A. y el Rito Francés o Moderno, siendo inexistente también en los Ritos Anglo-sajones.

Este elemento simbólico, para nosotros capital, presenta enormes divergencias sobre su interpretación entre distintos especialistas masonólogos. Quiero remarcar, sin embargo, que es obvio que la visión y reflexión simbólica debe ser en todo momento personal, y cada masón procederá a imbuirse en sus propias introspecciones y vivencias individuales. Dejemos pues, por un momento, la particular lectura que pueda derivarse de la finalidad antes referida sobre el “aguzar las herramientas” para proponer la siguiente reflexión que podríamos titular como “el simbolismo de la Piedra Cúbica y de su Diagonal”.
Esta hipótesis puede verse apoyada sobre la lectura de un artículo del Hermano J. T., aparecido en el año 1991, en concreto en la publicación Nº 22 de la serie “Trabajos de la Logia Villard de Honnecourt” de la GLNF. En él se declara que “la Piedra Cúbica en Punta es un avatar de una mala interpretación de antiguos textos, ligada a malos dibujos durante largos años, y que se ha querido justificar a posteriori. Del mismo modo el hacha (frecuentemente asociada) habrías sido originalmente una escuadra que, mal dibujada, se transformó poco a poco".

Uno de estos “malos dibujos” puede apreciarse en la Fig. 1, una miniatura de la Edad Mdia donde puede verse a un masón con una “boucharde”, que era una especie de martillo dentado – simple o doble – y que, en efecto, podía parecerse a una hacha, haciendo en el dibujo el gesto de tallar una piedra particionada en negro y blanco según su diagonal superior.


La Fig. 2 bien podría darnos la explicación óptica de esta mala interpretación ulterior. De hecho, las fuentes del hermano J. T. (las cuales no cita) son unos artículos del hermano René Guilly publicados en la revista “Renaissance Traditionnelle” entre 1987 y 1992, reunidos en una obra editada por Éditions Dervy en 1995 titulada “Las piedras de la Francmasonería”, firmados con el seudónimo René Désaguliers.

Nuestras actuales Joyas Inmóviles de la Logia, la Piedra Bruta, la Piedra Cúbica en Punta y la Plancha de Trazar, correspondientes a nuestros tres primeros Grados, fueron una vez una Piedra bruta – suficientemente desbastada y con caras ya perpendiculares -, una Piedra Cúbica denominada “Piedra Diamante” y una escuadra.
La Piedra Bruta casi informe que encontramos ahora en las Logias no corresponde para nada con la piedra simbólica de los primeros Masones Especulativos, la cual estaba inspirada directamente de la de los Operativos. Hay que recordar que las piedras de un futuro edificio eran desbastadas al máximo en las canteras, es decir, esbozadas lo mejor posible a su forma definitiva, entre otras cosas para limitar el precio (al peso) del transporte que frecuentemente costaba más que el material en sí mismo. Es de mal comprender, pues, una piedra informe de destinación o función desconocida transportada hasta la logia. La antigua piedra bruta simbólica es una piedra “escuadrada”, o sea, una piedra son sus caras en escuadra entre ellas y que, así preparada, está a punto para la venta y transporte, pero no para ser colocada ya que las caras permanecen aún bastante brutas.
Esta piedra “escuadrada” del Aprendiz es fácilmente reconocible en la ilustración fechada en 1754 de la Fig. 3.


La Piedra “Diamante” es más difícil de encontrar. René Désaguliers afirma: “… por lo que se sabe, la palabra (en inglés) diamond aparece de 1723 a 1802 en cinco textos y ocho ejemplos". El documento más significativo se denomina “Institution of freemasons” fechado en 1725. A continuación de la pregunta del retejo “¿cuántas Joyas Preciosas hay en la Logia?”, la respuesta es seguida de su ilustración manuscrita, añadida sin duda para facilitar su memorización. Se trata del dibujo de un pequeño rectángulo,seguido de otro rectángulo marcado con su diagonal y aún seguido de una simple escuadra. La Fig. 4 nos muestra cómo estaban dibujadas simbólicamente las tres “Joyas Preciosas” de la masonería en este documento.



Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro de la Logia de Investigación "Los Modernos" - GLMAE


12 de desembre 2012

Informe de transmisión del Rito Moderno al Brasil

Tesis de transmisión del Rito Moderno al Brasil

a)      El Grande Oriente del Brasil no recibió ninguna Carta Constitutiva o Patente Portuguesa porque no la precisaba por Derecho.
b)      El Grande Oriente do Brasil adoptó el Rito Moderno, o Masonería de los Siete Grados.
c)      La fundación del Grande Oriente del Brasil se apoyó en su única Logia existente y Regular en Rio de Janeiro, “Comércio e Artes”,  para subdividirse en sus logias fundadoras.
d)     La legitimidad de transmisión por Patente de los Altos Grados del Rito Moderno en Brasil, se apoya en la Logia “Comércio e Artes”, la cual estaba bajo los auspicios del Grande Oriente Lusitano (denominado en el periodo de 1815 a 1822 Grande Oriente de Portugal, Brasil e Algarves por las razones que todos sabemos del traslado de la familia real portuguesa al Brasil).

Desarrollo

a) El Grande Oriente del Brasil no recibió ninguna Carta Constitutiva o Patente Portuguesa puesto que no la precisaba por Derecho.

El acta de Constitución del GOB no cita en ningún momento la entrega de patente por parte de Potencia Masónica alguna[1]. El relato del manifiesto dirigido a las demás obediencias del mundo del GOB lanzado al inicio de 1832 cita los reconocimientos posteriores a 1822 de los GG.·. OOr.·. de Francia, Inglaterra y Estados Unidos[2]. Al respecto de los reconocimientos, el acta de la Sesión del GOB del 5 de Agosto de 1822 resuelve dar  ”carta de delegado” al H.·. Hippólito de Mendonça, en Londres, encargándole hacer que el Grande Oriente do Brasil fuera reconocido por la Gran Logia de Londres y le remita todas las instrucciones y papeles concernientes al Sistema Masónico de los Siete Grados”,  o sea, los documentos rituales oficiales del GOB. Por otra parte, el GOB aglutinó el ideario independentista y apareció como reacción de crear una nueva Obediencia desmarcada de Portugal.
El Grande Oriente do Brasil no precisaba Patente del Grande Oriente Lusitano[3] por ser sus Cuerpos Masónicos constitutivos y fundacionales parte integrante de la Obediencia que regía la Regularidad masónica en la totalidad de los territorios del estado, es decir del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves (1815-1822). Así pues, todas las Patentes en poder del Grande Oriente de Portugal, Brasil y Algarves, son también propiedad por derecho de la Obediencia que se crea como subdivisión de la anterior, fruto de un proceso de desvinculación e independencia territorial.

b) El Grande Oriente do Brasil adoptó el Rito Moderno, o Masonería de los Siete Grados.
La adopción de la Masonería de los Siete Grados[4] se cita explícitamente en el acta de la Sesión del Grande Oriente de Brasil del 12 de julio de 1822, así como algunas propuestas de elevación al Grado de Elegido Secreto.

En el acta de la sesión del 23 de Julio de 1822 se cita la concesión del Grado de Elegido Secreto para algunos HH.·. así como la concesión del Grado de Rosacruz para el Gran Maestro de la Masonería Brasileña.

En el acta del 5 de Agosto de 1822 vuelve a citarse la “Masonería de los Siete”.

En el acta del 28 de septiembre de 1822 se relata que el Gran Maestro recibió el Grado de Caballero de Oriente y que deberá recibir en la próxima sesión el Grado de Rosacruz.

c) La fundación del Grande Oriente del Brasil se apoyó en su única Logia existente y Regular en Rio de Janeiro, “Comércio e Artes”,  para subdividirse en sus logias fundadoras.

La Logia “Comércio e Artes”, fundada en 1815, tuvo que suspender sus actividades y destruir todos sus archivos debido a la Orden del 30 de Marzo de 1818 en la que Don Juan VI prohibía todas las actividades de las asociaciones secretas, que en este caso, se resumían a la Masonería.
Tras superar esta persecución, reanudó sus actividades el 24 de Junio de 1821.
El análisis del Acta de “Reinstalación” del 24 de Junio de 1821 nos expone que:

1)      Esta Logia fue instalada en noviembre de 1815 (sin precisar fecha).
2)      La Logia trabajaba bajo los auspicios del Grande Oriente de Portugal, Brasil e Algarves[5]
3)      Aparece indicado el compromiso de los iniciados a someterse a las deliberaciones de la Logia y del Grande Oriente de Portugal, Brasil e Algarves reiterando nuevamente que trabaja bajo sus auspicios.
4)      Otra referencia a la Obediencia, es el supuesto agrado que supondrá para ésta el fervor de la logia tras proseguir sus trabajos después de este periodo de inactividad.
5)      En el acta del 15 de Mayo de 1822, aparece la intención de fundar una nueva obediencia expresando “nombrar una comisión de siete miembros, destinada a redactar una Constitución Brasileña Masónica, para regir el Gr.·. Or.·. y Mas.·. Brasileña”.
6)      Esta “Reinstalación” contaba con la presencia de los primeros HH.·. instaladores de 1815.
7)      Expresa que fue necesario “quemar” las actas de la Instalación de 1815 por los acontecimientos políticos que sucedieron posteriormente.

d) La legitimidad de transmisión por Patente de los Altos Grados del Rito Moderno en Brasil, se apoya en la Logia “Comércio e Artes”, la cual estaba bajo los auspicios del Grande Oriente Lusitano.

En el acta del 15 de Mayo de 1822 de la Logia “Comércio e Artes”, aparece descrita la práctica inequívoca de los Altos Grados en su capítulo asociado, expresado textualmente como sigue el siguiente acto de ese día: ”Se decoran las CCol.·. con GGr.·. Mayores y se otorgan estos por comunicación”.
Efectivamente, estando bajo los auspicios del Grande Oriente Lusitano[6], cumplía con lo que expresaba la Constitución de 1806 de la Obediencia portuguesa, concretamente:

Capítulo 13: De la organización de los capítulos, en su
Artículo 1 se dice que “Cada Logia tendrá un Capítulo para que se le confieran los Altos Grados o será agregada a otras Logias capitulares.”
Artículo 2: No podrán unirse bajo un Capítulo más de cuatro logias, y admitiendo en este caso el Grande Oriente Lusitano sólo Cuatro Órdenes de Altos Grados (a saber: 1º Elegidos Secretos, 2º Grado Elegidos Escoceses, 3º Caballeros de Oriente y 4º Rosa-Cruz) cada Venerable presidirá los Trabajos de una Orden, siendo el de la Logia más antigua Presidente de la 4º Orden Rosa-Cruz”.

Asimismo, la posesión del Grado Rosa-Cruz para el Gran Maestro del Grande Oriente do Brasil, estaba de acuerdo en lo expresado en la constitución del Grande Oriente Lusitano en su Capítulo 3º De las Cualificaciones necesarias para los Oficiales y miembros del Grande Oriente Lusitano, Artículo 1: “Todos los Oficiales i miembros del Grande Oriente Lusitano tendrán el Grado de Rosa-Cruz, para poder asistir a las discusiones y deliberaciones de todos los objetos de la Orden, relativo tanto a los Grados Simbólicos, como a los Grados de Alta Masonería.”


Conclusión Definitiva

El Grande Oriente do Brasil no precisaba Patente del Grande Oriente Lusitano[7] por ser sus Cuerpos Masónicos constitutivos y fundacionales parte integrante de la Obediencia que regía la Regularidad masónica en la totalidad de los territorios del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves. Así pues, todas las Patentes en poder del Grande Oriente de Portugal, Brasil y Algarves, son también propiedad “por Derecho” de la Obediencia que se crea como subdivisión de la anterior, fruto de un proceso de desvinculación e independencia territorial.



Material documental

Actas referidas ubicadas en los archivos del Grande Oriente do Brasil y de la Logia “Comércio e Artes”


Reproducción de las actas en Bibliografía

 “Casos de Maçonaria”, Pedro Henrique Lopes Casals
 “História Geral da Maçonaria”, Nicola Aslen
“A Maçonaria Brasileira na Década da Abolição e da República” José Castellani

Otra Bibliografía consultada

ASLAN, Nicola - Biografia de Joaquim Gonçalves Ledo - Tomos I e II - Edit. Maçônica - Rio de Janeiro
D'ALBUQUERQUE, A.Tenório - A Maçonaria e a Inconfidência Mineira - Editora Espiritualista - Rio
José Bonifácio - O Falso Patriarca - Editora Aurora - Rio de Janeiro
FERREIRA, Tito Lívio - A Maçonaria na Independência do Brasil - Tomos I e II - Gráfica Biblos - S. Paulo
LIMA, Adelino de Figueiredo - Nos Bastidores do Mistério - Editora "O Malhete" 2ª Edição - S. Paulo
PROBER, Kurt - História do Supremo Conselho do Grau 33 do Brasil - Vol. I - Livraria Kosmos Editora - 1981 - Rio de Janeiro.
CASTELLANI, José. História do Grande Oriente do Brasil. Brasília: Gráfica e Editora do Grande Oriente do Brasil. 1993.



Joaquim Villalta, Vª Orden Gr.·. 9
Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM



[1] Acta de Fundación del GOB de 17 de junio de 1822
[2] “Manifiesto” a propósito del resurgimiento del GOB del 23 de noviembre de 1831 tras la Orden de suspensión de los trabajos masónicos del 21 de Octubre de 1822. En el mismo relato se describe la existencia de dos Logias bajo la Obediencia del GOL anteriores a 1822: Constancia y Philantropia
[3] Supuesta e inexistente Patente referida por José Castellani en “Historia do Grande Oriente do Brasil”, 1999.
[4] En consonancia con el Capítulo 3º, Artículo 1,de la Constitución de 1806 del Grande Oriente Lusitano aplicada en la Logia “Commercio e Artes” dependiente de dicha Obediencia.
[5] Denominación oficial del Estado durante el periodo de 1815 a 1822 por las razones históricas que llevaron al traslado de la familia real portuguesa al Brasil, y la designación oficial de sus territorios como Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves. Brasil tenía otorgada la condición de Reino Autónomo desde 1815 otorgada por João VI.
[6] El Grande Oriente Lusitano tiene Patente del Gran Oriente de Francia de 1804.
[7] Denominado Grande Oriente de Portugal, Brasil e Algarves de 1815 a 1822.


Artículo también publicado en Masonería Siglo XXI

27 de novembre 2012

Formación de Rito Moderno en Portugal


Una vez más la Logias de Rito Moderno portuguesas dependientes del Grande Oriente Lusitano apuestan por iniciativas de formación de calidad alrededor de su Asociación "Academia V Imperio". Los que en alguna ocasión hemos participado de esta iniciativa valoramos tanto el plano fraternal como la necesaria e intensa labor que estos Hermanos realizan con el afán de la búsqueda de la excelencia más allá de todo tipo de aspectos obedienciales administrativos que quedan relegados a un tercer plano. En esta ocasión, nuevamente, ha sido requerido nuestro Q.·. H.·. Víctor Guerra, Vº Orden, Gr.·. 9, Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil y del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador, presidiendo a su vez el Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau" y dirigiendo la Academia del Vº Orden de la Unión Masónica Univesal del Rito Moderno

 Les dejo con una reseña extraída del Blog Masonería Siglo XXI 

 Joaquim Villalta 


Este fin de semana pasado en la ciudad de Oporto; 6 Logias del Rito Francés: Harmonía de Braga; Estrela do Norte de Oporto; Amizade de Penafiel; Seara Nova de Moncorvo;  31 de Janeiro  de Oporto; y la  Logia Texeira de Pascoas al Oriente de Amarante,  todas ellas  ubicadas en  la zona Norte de Portugal,  y pertenecientes al Grande Oriente Lusitano, han llevado adelante el 2º Ciclo de Estudios del Rito Francés o Moderno, dentro de las actividades que promueve el ACADEMIA Vº IMPÉRIO.

Y en cuya convocatoria se trabajó bajo dos vertientes,  por un lado el ámbito social,  y por otro sobre  la simbólica masónica,  y todo ello desde la perspectiva masónica del Rito Francés.

La primera parte la desarrollaron los profesores Antonio Vilar (abogado y ex diputado) con el tema de Adiós al Estado Social” , y  el profesor Joao Luis Oliva con un tema titulado El tiempo y el Modo. Masonería y Crisis, una búsqueda profana”

La primera cuestión conllevó un denso debate sobre la esencia y el desarrollo del Estado, y los desarrollos actuales acerca del llamado Estado del bienestar, y su futuro y el planteamiento de la masonería acerca de estos paradigmas. Tal intervención obligó a un atento trabajo de reflexión al profesor Antonio Vilar y a los asistentes al acto (unas 70 personas).

El profesor Oliva,  (Investigador de la Historia de las Ideas y la Cultura) conectó muy bien con un auditorio masónico, y  nos puso en situación sobre los tiempos y los modos, colocándose en el alinea del trabajo que plantea Michel Maffesoli y sus reflexiones sobre los Vagabundeos Masónicos. Ponencia interesante y sugerente.

El que esto suscribe  dentro de estos contexto esbocé para el debate el tema de Los Masones del Rito Francés frente a los retos del Siglo XXI, y sus paradigmas.

En la sesión de la tarde

Nos tocó más de lleno a aquellos  más interesados  en los temas simbólicos e históricos, por un lado estuvo la exposición del  Luis Gonzagasobre la cuestión : El rito Escocés  y Escocés, o Rito Francés e Inglés, o Rito Inglés o ni siquiera Rito”.

Y para cerrar  la Academia Vº Imperio le  tocó al que esto suscribe (Víctor Guerra)  como Presidente del Círculo de Estudios de RitoFrancés Roettiers de Montaleau, plantear y desarrollar  dos vertientes en torno al Rito Francés como fueron:  El Origen y Desarrollo del Rito Francés;   y las Ordenes de Sabiduría y su proyección en el siglo XXI.

Todo ello fue coordinado por Edelmiro Sousa Venerable Maestro de la Logia Estrela del Norte, y en la mesa por el  sociólogo del Centro de Estudios Sociales de la Facultad de Economía y de Derecho de la Universidad de Coimbra: Antonio Casimiro Ferreira, y miembro de laAcademia del Vº Imperio.

Una interesante jornadas de trabajo y reflexión conjunta acerca del Rito Francés, dentro del area iberoamericana, aportando además al acto gran parte del fondo editorial en el que se encuentran las publicaciones del Circulo de Estudios de Rito Frances, y que edita y difunde laEDITORIAL MASONICA.ES

Víctor Guerra. M.·. M.·.