25 junio 2026

Desmontando la falacia del inexistente Rito Francés Primitivo

La falacia del Rito Francés Primitivo

Este estudio debí haberlo abordado hace ya unos veinte años. Para ese entonces, estábamos inmersos en el trabajo de analizar la masonería continental francesa mediante el estudio de los rituales y grados que llevaron a la regulación de 1783/1786/1801 del Gran Oriente de Francia, así como volcar a la lengua española materiales académicos tan solo accesibles en fuentes académicas francesas o británicas, mayoritariamente. La masonería hispanoamericana precisaba de fuentes masonológicas sólidas e historiográficamente potentes para llevar a cabo una labor pedagógica indispensable que había sumido a nuestros países en un caos de analfabetismo masónico donde imperaban las falsedades, las leyendas conducentes al lucro o a la manipulación del pensamiento sociopolítico. Además, este Rito en particular, era un absoluto desconocido en el continente europeo (obviamente).

En ese entonces la cantidad de ritos masónicos aparecían para autoafirmar los posicionamientos de visionarios con clara finalidad crematística, y aprovechando el escaso conocimiento general en la orden en estos países, principalmente de habla hispana y sin acceso a fuentes fiables, crear sus chiringuitos semi sectarios donde mostrarse los Sabios de lo Oculto a los ojos de los profanos o estudiosos.

Así se crearon lanzaderas y publicaciones sin base científica alguna, como la revista "Heraldo Masónico" y semejantes donde supuestos líderes del conocimiento masónico, escribían artículos que impresionaban a sus lectores y reafirmaban sus posiciones progresistas fundamentadas en mitos y leyendas que reforzaban unas caducas bases nacionalistas ab origo, e integradoras de las más absurdas teorías que les proporcionan una falsa imagen de ocultismo de la supuesta auténtica verdad, una verdad que había sido perseguida y manipulada por las fuerzas e intereses de quienes temían que ésta saliera a la luz. A la cabeza se encontraban Francmasones reputados en sus orientes como Eduardo Edgardo Polo, Darío Rojas o Ramón Espadas entre los más valorados por sus seguidores.

Para iniciar este trabajo de desenmascaramiento histórico, vamos a tomar, como ejemplo, parte de unos "Ensayos del Rito Francés Primitivo", del Q.·.H.·.Ramón Espadas y Aguilar, e.·.e.·.o.·.e.·.. Este es un fragmento editado de sus escritos tomado del "Heraldo Masónico No. 3 del mes de Agosto de 1998".

Reconocimiento y Regularidad: Antecedentes Históricos

Por el Q.·.H.·.Ramón Espadas y Aguilar, e.·.e.·.o.·.e.·.

Fragmento editado de sus escritos.

Tomado del Heraldo Masónico No. 3 del mes de Agosto de 1998.

Éste tema, embrollado, y explotado por los más altos jerarcas de los ritos inglés y escocés, solamente puede esclarecerse estudiando sus antecedentes históricos desde su origen. Es mucho lo que se ha escrito sobre el particular, pero sin la debida fundamentación histórica, lo que ha dado origen al embrollo y a su explotación, por lo que en este trazado vamos a dar la explicación histórica de este tema.

La Edad media

Carlomagno, en el siglo romanos XIII, rey de los Francos y Emperador de Occidente, consolidó su imperio con la colaboración de los poderes religiosos y civiles, dando origen al Orden Teológico-Feudal.

La dilatada conexión del señorío y el clero feudalizó la iglesia, que adquirió inmensos territorios; el sacerdote se convirtió en señor feudal y el señor feudal asumió la dignidad eclesiástica, convirtiéndose en perfectos dominadores, existiendo muy poca diferencia entre el poder eclesiástico y el señorial. Pero el poder eclesiástico creció más gracias al astuto uso de sofismas por parte de los servidores del altar, basados en la cita evangélica "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", lo que facilitó al clero la imposición de contribuciones, en forma de "diezmos", y el ejercicio del derecho territorial-jurisdicción-, que provenía, según Tomás de Aquino, del privilegio eclesiástico (episcopado), de enseñar, legislar, administrar y juzgar. Esto dio al clero una situación política, económica y social predominante, que le permitió despojar poco a poco, a los señores feudales, de sus señoríos y privilegios nobiliarios y convertir a la iglesia en señor feudal de los señores feudales.

Para perpetuar éste orden Teológico Feudal, y garantizar a la Iglesia su situación privilegiada y dominante, el clero procuraba, con su doctrina y enseñanza encadenar al hombre, por toda su existencia, a la clase en la que le había tocado nacer, evitando de éste modo su progreso incapacitándolo para adquirir los medios del saber y de las riquezas, a fin de no competir y superar a las castas dominantes de aquél orden social.

Deseaban que el mundo fuese perpetuamente estático y dependiente de la voluntad de Dios, regido por el papado y las monarquías de su obediencia, donde la iglesia retenía la preponderancia en la formación de las conciencias y controlaba la enseñanza.

Los maestros no podían enseñar sin la "licencia docendi" de la autoridad eclesiástica, y está solamente se daba a los maestros que aceptaban la ideología eclesiástica y la subordinación al magisterio de la iglesia.

Los eclesiásticos aplicaban rigurosamente la máxima de San Agustín "La filosofía es la sirvienta de la Teología" y todos los acontecimientos se subordinaban a la Teología.

La Iglesia era la única fuente de conocimiento, todo razonamiento debía estar orientado a consolidar y sistematizar a través de un método abstractamente lógico y formalista, la verdad absoluta revelada por Dios. Para imponer su concepción teológica y acabar con la oposición, la rebeldía y la herejía, el clero se valía de todas las armas, inclusive el soborno, el veneno y la inquisición.

Cuando fallaba este método teológico, los dirigentes de la iglesia oponían una concepción filosófica ortodoxa a las concepciones consideradas heréticas o, si era necesario, modernizaban sus doctrinas.

Al principio del régimen feudal, la Masonería Operativa gozaba de privilegios de casta, pero al reafirmarse el poderío clerical sobre el poderío civil, este privilegio fue desconocido, su organización fue perseguida y cualquier manifestación del descontento se reprimía con encarcelamiento o quemado vivo al masón sospechoso que no lograba refugiarse en los lugares donde no les podía alcanzar la Inquisición.

La francmasonería renacentista.

En la primera mitad del siglo XVI, durante el reinado de Francisco I (1494-1547), la corriente científico naturalista se desarrollaba en Francia, así como las actividades de la Francmasonería, porque los Francmasones franceses contaban entre sus asociados con los mejores artistas e intelectuales del país y muchos extranjeros que iban a París invitados por Francisco I como Leonardo da Vinci (1452-1519) y Miguel Servet (1511-1553), entre muchos intelectuales, quienes se distinguieron en los trabajos de las agrupaciones francmasónica francesas, en su trabajo por el progreso de las artes y de las ciencias.

En centro de las actividades francmasónicas estaba en el Colegio de Francia, creado para cultivar y extender los nuevos conocimientos. Este plantel funcionaba de la misma manera que la Academia de Arquitectura de Milán, fundada por da Vinci, y se caracterizó por la actitud de sus componentes, que no se conformaban con clasificar el saber adquirido, sino que observaban directamente los fenómenos de la naturaleza y hacían las deducciones más acertadas. Con este método de estudio y de trabajo se logró que sucumbieran las corrientes de actividad mental teológica, que se basaba en la autoridad de los sabios antiguos, y se fundó la ciencia moderna.

Los francmasones franceses fueron los primeros en precisar la forma de organización y los objetivos ideológicos de sus agrupaciones, que sirvieron como principios básicos de la Francmasonería Universal, los que solían llamarse en algunos lugares "Antiguos Límites" o "Landmarks". Estos principios básicos fueron formulados y aprobados en la Asamblea General de los Francmasones Franceses que se reunió en París en el año 1523 y se distinguió por su carácter eminentemente progresista y liberal, adoptando como forma de organización la de la Masonería Operativa, libre de la influencia clerical.

Estos principios básicos determinaban la obligación de luchar por la separación de la filosofía de la teología, la libertad de pensamiento y de investigación científica, la aplicación del método científico experimental a la filosofía, el intercambio de conocimientos entre los seres humanos, la libertad de conciencia religiosa, la abolición de los privilegios, el derecho de los pueblos a gobernarse libremente, y la universalidad, cosmopolitismo, libertad, igualdad y fraternidad, entre otros principios.

Con la muerte de Francisco I, en 1547, terminó la tolerancia para la labor francmasónica y principio una era de persecución, organizada por el clero a raíz de la contrarreforma.

Los hombres sabios, los artistas y los sospechosos por su afiliación a las agrupaciones francmasónicas, perseguidos por el clero y especialmente por los jesuitas, se vieron obligados a refugiarse en las zonas fuera de la influencia de éstos.

Inglaterra: Reformas a los Antiguos Linderos del Rito Primitivo Francés.

Inglaterra fue, por diversas causas, el lugar más apropiado y más seguro para los francmasones desde 1558, cuando subió al trono Isabel I (1533-1603) de la Casa Tudor, hija de Enrique VIII y de Ana Bolena. Por estas causas, el centro del actividades francmasónica se trasladó a Londres.

En la primera mitad del siglo XVI la Masonería Operativa, estaba bien organizada y adelantada intelectualmente, organizó el movimiento francmasónico inglés aprovechando la participación activo de Tomas Moro (1478-1535), Gran Canciller de Enrique VIII, hombre progresista y el servidor público más honrado del reino, habiéndose conformado el primer grupo francmasónico en 1525.

La muerte de Moro, aunque afectó a la francmasonería no la hizo desaparecer. El reinado de Isabel I de 1558 a 1603, fue favorable al desarrollo del movimiento francmasónico, debido a que muchos prominentes francmasones llegaron a ocupar puestos de responsabilidad en el gobierno y otros francmasones se distinguieron como hombres de ciencia, filósofos, historiadores, poetas, entre ellos Francisco Bacon (1561-1626) y Guillermo Camden (1551-1623), quienes secretamente dirigían la francmasonería inglesa y la preparaban para lo que fue la gloriosa jornada del siglo XVII.

El establecimiento en 1629, de la dictadura del rey Carlos I (1600-1649), de la católica Casa de los Estuardo, marcó una nueva era para la francmasonería inglesa, que agrupaba a los elementos progresistas que se oponían al gobierno monárquico. Durante dos meses se reunieron en Logia los directores de la oposición, después de la disolución del tercer Parlamento por Carlos I, habiéndose examinado detenidamente tanto la situación política y los medios para combatirla. Después de muy largos debates, se llegó al acuerdo unánime respecto a estos puntos: 1) Reorganizar la Francmasonería Inglesa excluyendo de su seno a los elementos sospechosos por su simpatía con el clero y la nobleza. 2) Agrupar en logias a los directivos del movimiento revolucionario, tanto de las ciudades como en las poblaciones del interior del país, con el objeto de coordinar los trabajos de organización de las masas descontentas con el gobierno dictatorial. 3) Proclamar como principio básico de la Francmasonería de Inglaterra la lucha por la abolición de la monarquía y el establecimiento de la república. 4) Propagar la necesidad del movimiento revolucionario popular para derrotar la tiranía y castigar severamente a los culpables. 5) Adiestrar secretamente a un ejército para la defensa del Parlamento, reclutando entre la población descontenta y perseguida por sus creencias religiosas y por su rebeldía apagar los impuestos del Gobierno no autorizados por las Cámaras.

Diez años trabajaron intensamente las logias preparando en secreto a los hombres destinados a asestar el golpe mortal a la monarquía.

El Ilustre Hermano Oliverio Cromwell (1599-1658) figuraba como comandante del 67 Escuadrón compuesto de los "Hermanos Rojos". El pueblo acudió inmediatamente con dinero y diferentes valores en ayuda del Parlamento y mientras las personas de alta posición y el clero ayudaban a Carlos I, el 23 de octubre de 1642 comenzaron las hostilidades de Edge- Hill, batalla que terminó en victoria para los realistas, pero en mayo cambió la situación con la batalla de Granthan, en la que triunfaron los parlamentarios debido a un audaz ataque de los "Costillas de Hierro" y la caballería de los "Cabezas Redondas" bajo el mando de Cromwell.

Los presbiterianos, al verse desplazados pidieron el apoyo de los escoceses, armaron un nuevo ejército bajo el mando del duque de Hamilton y emprendieron la marcha hacia Inglaterra.

Cromwell salió a combatir el nuevo brote reaccionario, derrotó a Hamilton y penetró en Escocia. El 9 de octubre de 1648 la Cámara recibió el informe de la terminación de la campaña y de la renovación del Parlamento escocés en forma favorable para la unión entre Inglaterra y Escocia.

Cuando Cromwell volvió de Escocia trajo muchas pruebas relativas a la traición de los presbiterianos. Inmediatamente fueron convocados los directivos de las agrupaciones francmasónicas y se puso a discusión el futuro plan de acción de la francmasonería inglesa. Se llegó a la conclusión unánime de que solamente con la desaparición del rey y la proclamación de la República quedarían a salvo los principios por los que el pueblo combatió durante siete años.

Procesado y juzgado el Rey Carlos I, el 23 de enero de 1649 fue decapitado en Whitehall, lo que constituyó el primer paso para el establecimiento de la República.

Mientras se estabilizaba el nuevo régimen en Inglaterra, el clero y los monárquicos provocaron un levantamiento armado en Irlanda y otra rebelión en Escocia, llamando para encabezarla el príncipe de Gales, al que proclamaron rey con el nombre de Carlos II (1630-1685).

Después de muchas batallas, Cromwell logró aniquilar la rebelión monarquista el 3 de septiembre de 1651 en Worchester, siendo esta última batalla en la lucha por la República Inglesa y aunque Carlos II, quien dirigían la batalla logró huir a Holanda, murieron 25 Loores juntamente con el duque de Hamilton y el duque de Roshe.

Estabilizado el régimen republicano, la francmasonería reunió a todos los agremiados y en esta reunión se resolvió encaminar las actividades a las labores constructivas como en los tiempos normales. Fue proclamado Cromwell como su director principal "ad vitam" y se rindió honores a sus colaboradores muertos y a los que lo acompañaron hasta la última batalla.

En ésta reunión fue redactada definitivamente la "Carta de Constitución de la Francmasonería Inglesa", aprobada en Londres en 1651, la que posteriormente fue aceptada en calidad de "límites" o "Landmarks" de la Francmasonería Universal, en sustitución de los "Principios básicos de la Francmasonería" aprobados en París en 1523. Consistió esta reforma en la modificación de los artículos 13, 16 y 17, precisando los objetivos más adecuados para la época moderna, quedando como sigue: 13) por la implantación del educación laica en las escuelas. 16) Por la abolición de la esclavitud humana. Y 17) Por la abolición de la monarquía y el establecimiento de la república.

La lucha contra las monarquías y a favor del establecimiento de la república como régimen ideal, tuvo una gran influencia en las luchas políticas de Europa y originó la idea de fundar la República Norteamericana y, posteriormente la formación de las Repúblicas Latinoamericanas.

Los enemigos del progreso no descansaban en su labor destructiva, pero mientras vivía Cromwell ellos recibían ejemplar castigo; mas el 3 de septiembre de 1658 murió el protector de la República y lo sucedió en el puesto su hijo Ricardo Cromwell (1626-1712), por nombramiento hecho por el Consejo de Estado.

Ricardo no tenía la experiencia para gobernar un pueblo, por lo que los enemigos de la República se aprovecharon de esta circunstancia y se apoderaron del gobierno y lo hicieron abandonar el protectorado. Carlos II (1630-1685) restauró la monarquía en 1660 y liquidó la república. Los francmasones y todos sus aliados progresistas fueron cruelmente perseguidos y por orden de Carlos II fueron profanadas las tumbas de Cromwell, Bradsaw, Ireton y Pride, cuyos cuerpos fueron colgados en orcas durante varios días para sembrar el terror y sus cabezas fueron clavadas sobre la entrada de Westminster. Esto sucedió el 14 de febrero de 1661.

Nacimiento del Rito Inglés.

En Inglaterra, al fallecer Guillermo III de Orange (1650-1702), en marzo de 1702, la sucedió su cuñada Ana (1665-1714), hija de Jacobo II, última reina de la Casa Estuardo. En 1714, con Jorge I (1660-1727) se instaura la casa de Hanover (que reina en la Gran Bretaña hasta nuestros días), quien tuvo que afrontar, en 1718, la última arremetida jacobita, que fue fácilmente reprimida.

Con este monarca, el poder pasó a manos de la nueva aristocracia, la del dinero, que era intransigente; los nuevos gobernantes, una vez erradicados de la Gran Bretaña el jacobitismo católico y sus logias, y viendo estabilizada su situación político-económica, resolvieron liquidar a sus otros enemigos, el último reducto progresista, la francmasonería revolucionaria, la que les estorbaba con su filosofía materialista y con el radicalismo de su programa de lucha.

La labor de liquidación fue encomendada a los calvinistas, quienes prepararon cuidadosamente el terreno para terminar con la disidencia progresista.

Para éste objeto fundaron, con ayuda de y protección del gobierno, varias logias seudomasónicas con elementos conservadores y se valieron de algunas Cofradías reaccionarias que existían desde la época de las monarquías absolutas. Para formar la Primera "Gran Logia" seudofrancmasónica escogieron cuatro cofradías, las más antiguas de Londres, que fueron llamadas "logias de las tabernas": del Ganso, de la Corona, del Manzano y del Romano, controladas totalmente por el clero calvinista. Los componentes de estas Cofradías, reunidos en pleno, se constituyeron en "Gran Logia" y nombraron una comisión compuesta por King Calvert, Desaguliers, Payne y Anderson, para elaborar el "Proyecto de Constitución" de ésta "Gran Logia", de espíritu netamente conservador, que "animaba a las antiguas Cofradías y sus principios constitucionales, como de los usos transmitidos por la tradición" desde la Edad Media.

Se resolvió excluir de esta "augusta masonería", a los hombres de oficio y a los del arte de edificar propiamente dicho, proclamándose los constituyentes como "francmasones" y como "constructores de los templos simbólicos".

De esta manera, la tarea de la Comisión de Anderson y socios consistía en formular las bases constitucionales e ideológicas, que pudieran justificar los preceptos jurídicos de la organización de las nuevas agrupaciones, que estaban destinadas a ser útiles tanto la monarquía constitucional de la gran Bretaña, como al clero calvinista y episcopal y a los grupos sociales que controlaban el poder público.

La "Gran Logia" seudofrancmasónica se constituyó el día 24 de junio de 1717, en la taberna del Ganso y en la Parrilla y fue elegido como su primer Gran Maestro, Antonio Sayer. El 25 de Marzo de 1722 la obra de Anderson fue aprobada y se ordenó su impresión, que se realizó en 1723.

La obra del teólogo Anderson resultó una burda imitación de las Constituciones de las cofradías católicas medioevales; comienza con un relato imaginativo de la descendencia de la masonería de Adán, personaje bíblico muy conocido, y termina con unos "principios y reglas" parecidos a los de las agrupaciones semireligiosas, místicas y apolíticas.

Anderson y Payne no dejaron en su Constitución ningún vestigio de espíritu democrático y progresista en las agrupaciones seudomasónicas, para que pudiera agradar a los monárquicos y al clero y episcopal y presbiteriano, con lo que se permitía ocupar puestos de responsabilidad a los nobles y al clero.

Así nació la masonería inglesa, conocida actualmente como rito inglés o York, autodenominada como "regular" por su apego a las normas formuladas por el clérigo Anderson.

La Regularidad y el Reconocimiento

En la masonería inglesa Andersoniana se negaba el derecho de libre asociación y se imponía a las Logias la obligación de funcionar "bajo dispensas" o con "patentes" otorgadas por los Grandes Maestros. Se consideraban "irregulares", "clandestinas" y "rebeldes" a las logias que no se sometieron al control de estos impostores y se les perseguía con la cooperación de la policía y del gobierno conservador.

Las seudomasonería inglesa no tuvo el menor escrúpulo en proclamarse "La antigua fraternidad de libres y aceptados masones" y se extendió, en el siglo XVII, a todos los países monárquicos y sus colonias, a través de los representantes de la Gran Bretaña.

Ella se considera dueña absoluta del territorio mundial y para obtener la sumisión a sus postulados utiliza como medios el otorgamiento de "Patentes" y el procedimiento del "Reconocimiento" para calificar de masónicas únicamente a las potencias que acepten sus principios conservadores.

Los "Principios y Reglas" de Anderson, consignados en su Constitución sirven desde entonces como fundamento de los "Límites inviolables" o "Landmarks" que no deben ser transgredidos por ninguna obediencia, logia, masón, so pena de ser declarados "irregulares", principios que además no pueden ser jamás reformados.

Sin embargo, como no existe una sola versión de los "Landmarks" de la masonería Andersoniana, sino distintas recopilaciones de diversos autores, que difieren entre sí, la Gran Logia Unida de Inglaterra emitió en 1929 unos "Principios de Reconocimiento" que utiliza como guía para determinar si un organismo es "regular", según su concepción, considerando a los demás como no masónicos.

Estos principios son: regularidad de origen; creencia en el gran arquitecto del universo (G.·.A.·.D.·.U.·.) (Dios) y voluntad revelada; juramento sobre el volumen de la ley sagrada (Biblia); admisión exclusivamente de hombres y prohibición de relación con obediencias que admitan mujeres; autoridad exclusiva de las Grandes Logias sobre los grados simbólicos; presencia en todos los trabajos de la Biblia, la escuadra y él compás; prohibición de tratar en logia asuntos políticos y religiosos; y, estricta observancia de los "antiguos límites", usos y costumbres Andersonianos.

En lo que tiene que ver con la masonería del Rito Escocés, se organiza bajo Patente que le abre el paso al reconocimiento, su trabajo es en secreto, su enseñanza gradual, en los grados simbólicos de aprendiz, compañero y maestro, basada en el contenido de las liturgias. En el área coloca en la escuadra y él compás y el libro de la moral, la Biblia.

Proclaman la existencia de "un principio creador, al que rinden culto bajo el nombre de Grande Arquitecto del Universo" (Dios) y trabajan bajo los auspicios de la Gran Logia, por el bien de la humanidad, de la orden y de la logia en particular.

Si bien no imponen límites a la investigación de la verdad, prohíbe en sus logias toda clase de discusiones políticas y religiosas.

Sus Landmarks son la creencia en un ser supremo, la creencia en la inmortalidad del alma, la obediencia a la autoridad del país donde se vive. Sus trabajos son simbólicos y sus enseñanzas litúrgicas.

Como los grados simbólicos de la masonería escocesa suelen ser administrados por obediencias "regulares" de Rito Inglés, reconocidas por la Gran Logia Unida de Inglaterra, los "antiguos límites" de ésta se aplican también a la primera.

En cuanto a la enseñanza, como la masonería de los ritos inglés y escocés enseña litúrgicamente, la mayoría de sus adeptos toman las liturgias como la masonería.

Por su parte, la francmasonería progresista, desde su nacimiento entiende por "regularidad" la institución de las Logias de acuerdo con los principios, usos y costumbres de la masonería desde la época de los constructores libres y con los principios progresistas de 1523 con sus reformas de 1651; el trabajo en secreto; la enseñanza gradual en los grados de aprendiz, compañero y maestro aceptado; coloca sobre el ara los útiles de trabajo: la regla, el nivel, el mazo, la escuadra y él compás y el libro de la ciencia, la geometría; y no necesitan de patentes y reconocimiento.

Sus trabajos se verifican: por el progreso del género humano; por la verdad científica; por la unión, cooperación y solidaridad entre todos los francmasones del universo; y tiene como lema: "saber es poder".

La Francmasonería Progresista Universal efectúa sus enseñanzas por medio de Academias.

A manera de conclusión se puede afirmar que el "reconocimiento" constituye la aceptación de principios monárquicos y religiosos, lo que significa una traición a los principios republicanos y laicos.

Por su parte, la "regularidad" Andersoniana, obtenida por la vía del otorgamiento de "patentes", constituye un torniquete a la libertad de conciencia y pensamiento.

Orígenes del Rito Francés Moderno

Introducción

Cuando surgen alegres coloquios entre los QQ.·.HH.·. y aparece la sana curiosidad impulsada por la pregunta de ¿Cuál es el origen del Rito Francés Moderno?, por experiencia les digo que al Q.·.H.·. que le toca contestar, por lo general toma tres posiciones las cuales son:

a) Lo observa como un ser extraño recién salido de una nave espacial y después se encoge en hombros cuyo significado es que no sabe;

b) Le cuenta una historia bíblica; o alguna historia mitológica fabulosa que por poco no aparecen duendecitos y hadas que genialmente se podría llevar a las pantallas del cine; y,

c) Le indican que ese tema no es de conocimiento del grado de quien pregunta.

Pero pocos son aquellos que pueden contestar de una manera objetiva; esto puede suceder debido al poco interés de los queridos hermanos por conocer del tema; o, a la escasa bibliografía del Rito Francés Moderno en idioma castellano; lo que contrasta con la abundante bibliografía de otros ritos como: el Escocés Antiguo y Aceptado e Inglés que pese a que pueden confluir con el Rito Francés Moderno en muchos aspectos; son bien diferentes en otros.

Veamos entonces, que dentro de la masonería contemporánea, existen tres corrientes básicas bien definidas, las cuales para efectos didácticos se denominan:

-Corriente conservadora; sostiene la necesaria creencia en un Dios revelado y no admite a la mujer en la Orden.

-Corriente liberal donde permite el análisis de temas sociales, pero no los de política partidista, admitiendo la libertad de conciencia y absteniéndose de los debates metafísicos, dejando además a criterio de la logias o grandes Logias la admisión de la Mujer en su seno; y,

-Corriente progresista, trabajando por el triunfo de la Verdad científicamente demostrable, luchando también por la separación de la teología y de la filosofía, mediante la aplicación del método científico en la filosofía y apoyando la implicación política y social, fundamentada en los Antiguos Límites de 1523.

Con esto comprendemos que “dentro de la masonería existen varias masonerías”; pero por lo general el común de las personas enceguecidas por el desconocimiento y el fanatismo grosero, nos meten a todos en el mismo saco; ya que para el ciudadano común: “o todos somos parte de la masonería conservadora; o todos somos parte de la masonería liberal; o todos somos parte de la masonería progresista.”

El Rito

El Rito según el Diccionario de la R.A.E. sostiene dos acepciones la primera: Costumbre o ceremonia; y la segunda; como conjunto de reglas establecidas para el culto y ceremonias religiosas.

Desde el punto de vista masónico, el rito, es un símbolo en moviendo, conformado por el conjunto de reglas, ceremonias e instrucciones propias de cada uno de los diversos grados, pertenecientes a un mismo sistema.

Muchos ritos en el pasado, no se transmitían por escrito; sino de manera oral. Proliferando inmensa y espontáneamente entre los francmasones, producto de las relaciones interpersonales, cuando algún Francmasón, provenía de algún lejano país o ciudad y visitaba otro; éstos Francmasones visitantes compartían con total libertad sus costumbres rituales masónicas foráneas, las cuales eran asimiladas y se las mezclaban con el ritual local, generándose uno nuevo y después de un tiempo este nuevo ritual, era modificado nuevamente; o caía en el olvido, adoptándose otro.

Es por ello que todo rito en la Francmasonería fue creado en base a uno anterior desde tiempos inmemorables de la antigüedad y fue aplicado tomando en cuenta la realidad psico-social de su tiempo; es por ello que ningún rito tiene la última palabra y la verdad absoluta; y con el pasar de los tiempos se agregan o se suprimen, frases, diálogos, alegorías, etc. esto con la finalidad de que el rito masónico en todas sus enseñanzas se armonice con el tiempo en el que vive cada hermano; aunque en el caso del Rito Francés Primitivo, creado por el Q.·.H.·. Leonardo Da Vinci en el siglo XVI y con sus reformas en el siglo XVII, este rito sorprendentemente se adelanta a su tiempo, pues en aquel momento, ya se hablaba de combatir la esclavitud humana, de luchar contra la monarquía absolutista, de fomentar el libre ingreso de la mujer a la Francmasonería, de incentivar el estudio científico, etc.; hechos que la humanidad conquistó siglos después.

Volviendo otra vez a los Ritos y Rituales que por lo general, obedecen a un contexto en el tiempo-espacio, esto lo podemos demostrar prácticamente con la comparación entre una iniciación en el Antiguo Egipto en el siglo IV A.C. ; y, otra iniciación en una de nuestras logias de Rito Francés Moderno en el siglo XXI; en la primera para el ingreso se sometían a las más duras exigencias físicas, a los juicios divinos llamados, Ordalías, etc; en cambio en la segunda todo trato cruel e inhumano se encuentra prohibido y las ordalías en la actualidad ni en broma se las revive quedando un recuerdo lejano en los sonidos de los viajes iniciáticos y que en el Rito francés éstos viajes simbolizan, las tres etapas del ser humano.

Con esta comparación de iniciaciones totalmente, diferentes podemos entender que el principio de vibración de la sabiduría hermética que fue recogida por el materialismo dialéctico; se aplica en la construcción; destrucción y la reconstrucción ritualística; realidad que choca y contrasta con los pensamientos fanáticos de que tal o cual rito es el genuino e inmutable desde hace miles de años o inicios de la creación.

Influencia de Francia en la Ritualidad Masónica

En la Historia de la Masonería Europea y mundial, Francia ha tenido un papel importante; ya que es en este país donde se han creado, o se han reformado gran cantidad de ritos Masónicos, y no se han escapado a la relación con Francia, los Ritos: Francés Primitivo, Escocés Antiguo y Aceptado, Francés Moderno; Memphis Mizraím, etc.

Por ello que por el carácter territorial que algunos HH.·. sostienen que son Ritos Franceses en mayor o menor medida.

Francia y su Masonería en el Siglo XVIII

En éste país, coexistían dos tipos de masonería: la masonería primitiva y la masonería operativa.

La primera que ya sabemos que fue creada por los Sabios Renacentistas, concebida en Italia y creada en Francia, con el apoyo de Francisco I.

La segunda conformada por los constructores que erigían las catedrales, Palacios, Puentes y demás construcciones, y que se sabe que muchos de ellos tenían distintos criterios sobre la Iglesia en su hegemonía por el poder de Europa y el mundo; puesto que muchos de los siervos y esclavos de aquella institución, constituían una seria competencia desleal de mano de obra en las construcciones. Además muchos Señores Feudales, protegían y contrataban para sus obras a constructores, los mismos que perdían sus privilegios y trabajos cuando los señores Feudales perdían sus riquezas en manos de la Iglesia.

A estas dos formas de masonería aparece una tercera, que llega desde Inglaterra, no es la masonería Cronweliana progresista y pro republicana e inspirada en el Rito Francés Primitivo; sino es la masonería del Cura Anderson, de la Gran Logia de Londres; y llega al continente Europeo en las maletas de los seguidores de la casa Católica Real de los Estuardo, esta masonería era muy diferente a la masonería “filantrópica, filosófica, progresista y progresiva” que tanto en nuestros templos escuchamos; ya que, ésta masonería buscaba a cualquier precio el restablecimiento de la casa de los Estuardo, y todos los recursos que se conseguían eran para fomentar regimientos militares al servicio de aquella casa real; ya que existía una rivalidad con la casa Real Protestante de los Hannover en Inglaterra; y por consecuencia esta masonería exportada desde Londres, era una masonería de tipo pro-monárquico y católico.

Es así que en este ambiente, nace en 1738 la “Gran Logia Inglesa de Francia dirigida como era de esperarse por miembros de la Aristocracia simpatizante de la Casa Real de los Estuardo, como lo fueron: el Lord Derwentwaters; el Lord Hamowester; el Duque de Antín; Luís de Borbón Conde de Clermont, etc; éste último elegido como Gran Maestro en 1743.

Poco a poco estas “distinguidas autoridades masónicas”, le fueron prestando poca importancia a sus funciones y comenzó a generarse un choque y resistencia ritualística entre las Logias de la metrópoli; y de las Logias de la Metrópoli con las Logias que se encontraban en las Provincias; puesto que muchos de los QQ.·.HH.·., se resistían a aceptar íntegramente la forma de trabajo ritual impuesta e importada desde Inglaterra; ya que provenían de masonerías anteriores a la Masonería Londinense Andersoniana, porque provenían de la masonería del Rito Francés Primitivo, vale decir que este Rito, posee grades diferencias y posiciones respecto a las aclamaciones, purificaciones mitológicas, viajes iniciáticos, etc. con otros ritos.

Para desmontar la exposición anterior, precisamente mediante la aplicación de un método científico historiográfico y masonológico, vamos a replicar con el siguiente estúdio analítico:

La verdad del Rito Francés Primitivo

El texto que he compaertido —extraído de los escritos del autor masónico Ramón Espadas y Aguilar— aborda la historia de la masonería desde una perspectiva marcadamente ideológica, romántica y militante (específicamente ligada a la corriente que denomina "francmasonería progresista").

Desde el punto de vista de la historiografía moderna y científica, nuestra intuición prévia es completamente acertada: el ensayo carece de bases históricas fiables, mezcla mitos con realidad y sostiene afirmaciones que son científicamente insostenibles.

A continuación, analizo los principales puntos por los cuales este texto entra en el terreno de la leyenda y la pseudohistoria:

1. La invención de orígenes en el Renacimiento (Leonardo da Vinci)

  • Lo que dice el texto: Afirma detalladamente que Leonardo da Vinci, junto a Paolo Toscanelli y Américo Vespucio, fundó en el norte de Italia la "Masonería Moderna" o "Francmasonería" a través de la Academia de Arquitectura de Milán.
  • La realidad histórica: Esto es un mito contemporáneo sin ninguna prueba documental. No existe un solo registro de la época que vincule a Leonardo da Vinci con logias masónicas ni operativas ni especulativas. La masonería propiamente dicha evolucionó a partir de los gremios de constructores (canteros) medievales en las islas británicas (Escocia e Inglaterra), no en las academias humanistas italianas del siglo XV o XVI.

2. Anacronismos institucionales (Asamblea de París de 1523)

  • Lo que dice el texto: Asegura que en 1523 se reunió una Asamblea General de Francmasones Franceses en París que aprobó los "Antiguos Límites" (Landmarks) con postulados como la separación de la filosofía y la teología, la libertad de conciencia y el derecho de los pueblos a gobernarse libremente.
  • La realidad histórica: En 1523 no existía la "francmasonería universal" con un cuerpo ideológico ilustrado, liberal y laico. Estos conceptos (libertad de conciencia, laicismo, republicanismo) son propios de la Ilustración del siglo XVIII y de las revoluciones burguesas. Proyectarlos al siglo XVI es un anacronismo burdo. Los gremios de constructores de esa época en Francia eran profundamente católicos y estaban regulados por la corona o las autoridades locales, no eran sociedades secretas de librepensadores políticos.

3. Instrumentalización de figuras históricas (Oliver Cromwell y Tomás Moro)

  • Lo que dice el texto: Presenta a Tomás Moro (1525) como organizador de la francmasonería inglesa y a Oliver Cromwell como un "Ilustre Hermano" al mando de un escuadrón masónico, afirmando que la Revolución Inglesa de 1642 y la ejecución de Carlos I fueron planificadas secretamente en logias.
  • La realidad histórica: Ni Tomás Moro (un ferviente católico que prefirió morir antes que romper con el Papa) ni Oliver Cromwell (un puritano radical cuya motivación era estrictamente religiosa y parlamentaria) fueron masones. La historiografía masónica seria (como la corriente de investigación de la Logia Quatuor Coronati) ha demostrado que, aunque en el siglo XVII ya empezaba a haber "masones aceptados" (miembros ajenos al oficio de la construcción) en Inglaterra, las logias no operaban como partidos revolucionarios ni repúblicas secretas.

4. Sesgo ideológico en la creación de la Gran Logia de Londres (1717)

  • Lo que dice el texto: Trata la fundación de la Gran Logia de Londres en 1717 y las Constituciones de Anderson (1723) como un complot de "calvinistas impostores", "monárquicos" y "clero episcopal" para destruir a la masonería revolucionaria originaria.
  • La realidad histórica: Aquí el autor invierte la cronología oficial aceptada por la ciencia histórica. El nacimiento documental de la masonería especulativa (la moderna) ocurre formalmente en 1717 en Londres. Las Constituciones de James Anderson, aunque contienen una sección mítica (la genealogía de la masonería desde Adán, que el propio texto critica con razón como imaginativa), introdujeron por primera vez la tolerancia religiosa en una época convulsa, pidiendo a los masones solo suscribir a "la religión en que todos los hombres están de acuerdo" (dejando de lado las guerras particulares entre católicos y protestantes).

5. La distorsión del concepto de "Rito Francés Primitivo"

  • Lo que dice el texto: Sostiene que el Rito Francés Primitivo de los siglos XVI y XVII ya contemplaba "fomentar el libre ingreso de la mujer" y "combatir la esclavitud humana".
  • La realidad histórica: El abolicionismo y los derechos de la mujer en la masonería (como las logias de adopción y más tarde la masonería mixta) no se materializan de forma organizada hasta fines del siglo XVIII y durante el siglo XIX. Ningún rito del siglo XVI promovía el ingreso de mujeres en igualdad de condiciones en corporaciones de constructores.

Conclusión y Opinión

El ensayo pertenece al género de la mitología masónica justificativa. Durante los siglos XVIII y XIX, era una práctica sumamente común dentro de las diferentes ramas de la masonería inventar árboles genealógicos e historias legendarias que ligaran su corriente particular a grandes sabios de la antigüedad (Egipto, Pitágoras) o del Renacimiento (Leonardo) para ganar legitimidad frente a sus rivales.

El autor utiliza la historia no como una ciencia de investigación empírica basada en documentos contrastados, sino como una herramienta pedagógica y política para validar la corriente Liberal y Progresista frente a la corriente Conservadora Regular anglosajona. Como pieza literaria u opinión interna de un sector de la orden, es un reflejo de los debates sobre el laicismo y el adogmatismo de finales del siglo XIX y el siglo XX (como las reformas del Gran Oriente de Francia de 1877); pero como documento histórico, carece de cualquier valor científico y académico. 

Desde la perspectiva estricta de la ciencia histórica, el "Rito Francés Primitivo" como un cuerpo ritual estructurado y operativo en los siglos XVI o XVII jamás existió.

Es una construcción puramente mítica e ideológica inventada a posteriori (principalmente en el siglo XIX y principios del XX) con el fin de otorgar una pátina de antigüedad inmemorial, legitimidad y pretendida pureza a determinadas corrientes de la masonería liberal, laica o de los llamados "Ritos Primitivos".

Para comprender por qué esta denominación es un fantasma historiográfico, conviene desglosar los hechos:

1. La falsedad de un rito pre-1717 en Francia

La masonería especulativa moderna nace formalmente con la Gran Logia de Londres en 1717. Antes de esa fecha, en Francia no existían logias especulativas autónomas que practicaran un sistema de grados codificado bajo el nombre de "Rito Francés". Lo que existía en el suelo galo eran las corporaciones operativas medievales (el Compagnonnage), cuyas costumbres, secretos de oficio y estructuras eran de carácter gremial y católico, y nada tenían que ver con los postulados políticos, filosóficos o de equidad de género que el texto de Espadas y Aguilar pretende atribuirles.

2. El verdadero origen del Rito Francés (Siglo XVIII)

El verdadero y legítimo Rito Francés (u Ordre Maçonnique de France) no es "primitivo" ni anterior a la masonería inglesa; al contrario, es hijo directo de ella:

Nace en el siglo XVIII como una codificación y adaptación a la idiosincrasia gala de los rituales que los masones británicos (especialmente los exiliados estuardistas) llevaron a Francia a partir de 1725.

Su primera gran regularización y fijación oficial fue realizada por el Gran Oriente de Francia entre 1783 y 1786 (el Régulateur du Maçon), fijando los tres grados simbólicos y, posteriormente, las Órdenes de Sabiduría.

3. El uso del adjetivo "Primitivo" como estrategia de legitimación

En la historia de las organizaciones iniciáticas, cuando una corriente añade a su nombre las palabras "Primitivo", "Original" o "Auténtico", casi siempre nos encontramos ante un fenómeno de reinvención de la tradición. Al carecer de una línea de transmisión documental regular o al querer diferenciarse drásticamente de las corrientes mayoritarias (como el Rito Escocés Antiguo y Aceptado o el Rito York), ciertos autores e impulsores de ritos minoritarios crearon relatos donde afirmaban poseer los "verdaderos y primigenios secretos" que supuestamente habían sido adulterados por el Gran Oriente de Francia o la Gran Logia de Londres.

Conclusión

Decir que el "Rito Francés Primitivo" existió en la época de Leonardo da Vinci, Tomás Moro o en 1523 es un absurdo histórico equivalente que afirmar que la aviación comercial existía en la Edad Media.

Lo que sí existió fue la corriente del Rito Francés a partir del último tercio del siglo XVIII, la cual fue evolucionando con el tiempo (por ejemplo, con la reforma adogmática de Louis Amiable en 1886) hasta convertirse en el estandarte de la masonería liberal y progresista. Pero toda la narrativa que sitúa un "Rito Primitivo" anterior a la propia fundación de la masonería especulativa no es más que literatura romántica, respetable como elemento folclórico o mitológico interno de una obediencia, pero radicalmente inexistente para la historia científica.

El primero que utilizó el concepto de Rit Primitif refiriéndose al Rito Francés, fue Roëttiers de Montaleau en 1807 para contrarrestar la proliferación en Francia del REAA, indicando que el Rito Francés  era anterior al REAA y practicaba las practicas primeras o primitivas en suelo Francés.

Efectivamente, el uso del término Primitif (primitivo) aplicado al Rito Francés en ese contexto histórico específico no respondía a una antigüedad medieval real, sino a una magistral estrategia de contraofensiva institucional y jurídica orquestada por uno de los hombres más brillantes de la masonería gala: Alexandre-Louis Roëttiers de Montaleau.

Para poner en valor esta afirmación, contextualicemos el escenario de 1804 a 1807, que explica perfectamente el movimiento de Montaleau:

El contexto: La invasión del REAA y la crisis del Gran Oriente

En 1804, el Conde de Grasse-Tilly regresó a Francia portando las patentes del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) recién organizado en Charleston (1801). Su éxito fue fulminante: fundó el Supremo Consejo del Grado 33º para Francia y la Gran Logia General Escocesa, atrayendo masivamente a la nobleza imperial bonapartista y amenazando la hegemonía y la centralización que el Gran Oriente de Francia (GODF) tanto había tardado en consolidar tras la Revolución Francesa.

Aunque en diciembre de 1804 se firmó un apresurado Concordato para fusionar ambas estructuras, la tensión era insostenible. Los "escoceses" acusaban al Rito Francés (fijado entre 1783 y 1786) de ser un sistema "moderno", simplificado y desprovisto de la pompa y el prestigio de los altos grados escoceses.

La jugada maestra de Roëttiers de Montaleau (1807)

Como Gran Venerable de Honor y verdadero cerebro conductor del GODF, Montaleau entendió que para combatir al REAA no bastaba con la fuerza administrativa; necesitaba legitimidad histórica.

Es ahí donde introduce argumentalmente la noción de que el Rito Francés era, en realidad, el Rito Primitivo:

  • Prioridad temporal en suelo francés: Montaleau argumentaba que los tres grados simbólicos y las cuatro Órdenes de Sabiduría más una V del Rito Francés emanaban directamente de las primeras logias introducidas en Francia en la década de 1720 por los exiliados británicos (la masonería de los "Modernos"). Por lo tanto, era el rito originario o primitivo de la masonería francesa.
  • Denuncia del REAA como "novedad": Al calificar al Rito Francés de Primitivo, Montaleau colocaba al REAA en la posición de ser un producto "nuevo", artificial, importado de América y compuesto por una acumulación hipertrófica de grados (los 33 grados) que distorsionaban la pureza de la tradición primera.

De la defensa jurídica al mito decimonónico

Lo que en manos de Montaleau en 1807 fue un brillantísimo argumento de jurisprudencia masónica y defensa institucional para salvaguardar la soberanía del Gran Oriente de Francia, fue lo que lamentablemente autores posteriores (como el propio Espadas y Aguilar en su línea o ciertos creadores de sistemas marginales en el siglo XIX) tergiversaron por completo.

Transformaron un concepto de "antigüedad relativa" (el Rito Francés es el primitivo de Francia frente al REAA de 1804) en un mito de "antigüedad absoluta" (haciéndolo descender de Leonardo da Vinci o de asambleas fantásticas en 1523).

Nuestra acotación sitúa el problema en su sitio exacto: el "Rito Francés Primitivo" no fue una organización nacida en el Renacimiento, sino una hábil etiqueta defensiva de la lícita e histórica tradición francesa del siglo XVIII frente a la irrupción del escocismo decimonónico.

Joaquim Villalta, 33º R.E.A.A., V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la V Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal.
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 al Or.·. de Porto.
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano-Supremo Consejo Neogranadino.
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador.
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas.
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze.
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France et la Pincipauté d'Andorre du Rite de Cerneau.
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección.
Teniente Comendador del Souverain Grand Chapitre des Sublimes Princes du Royal Secret - l'Ordre du Royal Secret.
Masonólogo.

19 junio 2026

The Legitimate and Historic Spanish REAA in the Philippine Islands.

Historical Information
The Grande Oriente Español (GOE) was officially founded on May 21, 1889. This
organization was born from the union of several previous Masonic currents, primarily the
Gran Oriente Nacional de España and the Gran Oriente de España (GODE), under the
leadership of Miguel Morayta Sagrario, who served as its first Grand Master.

Origin and Context of the GODE
The Gran Oriente de España (GODE) was officially founded in September 1868 by the
Count of Aranda, coinciding with "La Gloriosa," the revolution that dethroned Isabella II.
• Expansion: It grew under the impulse of Grand Master and Sovereign Grand
Commander Manuel Ruiz Zorrilla in September 1870, who was also the President
of the Parliament.
• Leadership: Ruiz Zorrilla led this Masonic obedience during the Democratic
Sexennium and the First Republic (1870–1874).
• Political Climate: Its birth was closely linked to the arrival of democratic
freedoms in Spain. During the Democratic Sexennium, the GODE was the most
powerful and politically influential Masonic organization.
• Headquarters: Madrid served as its primary center of operations.
• Final Leadership: The last Grand Master of the GODE before its integration into
the GOE was Manuel Becerra y Bermúdez, a prominent politician and minister
who held the position between 1884 and 1889.

International Recognition
The recognition by the Grand Orient of France (GODF) was fundamental for the
international projection of Spanish Masonry.
• Recognition Treaty: In the 1870s, under the mandate of Práxedes Mateo Sagasta,
the GODE sought European legitimacy. The GODF recognized the GODE as a
sovereign power on November 18, 1870, with official ratification in Spain occurring
on May 1, 1871.
• Ideological Affinity: Both organizations shared a vision of liberal Masonry and
social commitment. The GODF had removed the requirement to believe in the
"Great Architect of the Universe," embracing freedom of conscience.
• Consequences: French backing allowed the GODE to gain prestige, expand
overseas (Cuba, Puerto Rico, Philippines), and establish a support network for
future exiles.

Philippine Patriots and the GODE
Historically, Philippine patriots were initiated into the GODE before the transition to the
GOE in 1889. While Philippine Masonry grew under Morayta, the GODE was the original
point of entry.
• Logia Solidaridad: In 1886, under Manuel Becerra, an effort was made to organize
Filipino students in Madrid. Graciano López Jaena and José Rizal had their first
Masonic contacts under the GODE during this era.
• Marcelo H. del Pilar: Known as "Plaridel," he recognized that the GODE's legal
structure and recognition were perfect tools for denouncing religious abuses and
gaining a voice before the Spanish Courts.
• Transfer of Members: Upon the founding of the GOE in 1889, figures such as
Mariano Ponce and Antonio Luna moved from the GODE to the GOE, preserving
the doctrinal base of the Cerneau-line REAA.

The GODE-Cerneau Connection
The Supreme Council of the GODE was linked to the Cerneau line (USA and France).
• Alternative Legitimacy: While others so
ught recognition from Charleston, the
GODE relied on the Cerneau line to establish its authority.
• Liberal Affinity: The Cerneau Rite was viewed as more "democratic," fitting the
GODE’s revolutionary profile.
• Masonic Conflict: This choice triggered a "Masonic war" with the Supreme
Council of Charleston and fractured Spanish Masonry for decades.
Filipino patriots reached high hierarchies within this Cerneau/France line:
• Marcelo H. del Pilar (33°): The soul of the Supreme Council for Philippine affairs.
• Mariano Ponce (33°): Key in international logistics and influence.
• Graciano López Jaena (30°/33°): His status allowed him to interact with GODE
dignitaries who were Spanish ministers.
• José Rizal (30°): Though offered the 33rd degree, he focused on civil action.

Legacy and Sovereignty
The granting of the Patent for a new "Supreme Council of the 33rd and Last Degree of
the REAA of the Philippine Islands"
and his "Gran Logia del Lejano Oriente, Islas Filipinas" by the "Supreme Council of the 33rd Degree for Spain
of the Ancient and Accepted Rite" represents a historical reparation.

This movement reclaims the "Latin Way," moving away from the Charleston model to
allow for a patriotic and social REAA. By possessing both lines—Charleston for technical
form and Cerneau for the historical soul—the new Philippine Supreme Council positions
itself as a beacon of sovereignty and a model for Masonic decolonization.

Joaquim Villalta, 33º
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador.
Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.

06 junio 2026

Paso al Oriente Eterno de Patrick Négrier, un referente único en el pensamiento filosófico y masonológico.

Ha sido un golpe durísimo para mí conocer esta noche que Patrick Négrier ha pasado al Oriente Eterno.

Patrick deja un vació insustituible para el pensamiento filosófico dentro de la Orden. Su perdida me hace sentir la desolación de quien fue un verdadero Maestro para mí, generoso en sus enseñanzas y reflexiones, y que me obsequió con algo tan bello y profundo como es su amistad. Sin su ayuda, apoyo, sugerencias y transferencia de conocimientos, mi crecimiento como masón e investigador no hubiera sido ni la cuarta parte sin lo que él me aportó en vida en nuestras conversaciones, reflexiones, con erudición infinita y su generosidad inmensa. 

Agradezco al Gran Arquitecto del Universo que, mediante su Providencia, me ofreciera esta experiencia única vital.

Recuerdo tus reflexiones sobre la inmortalidad, como el legado dejado en el transito de nuestra existencia encarnada en el mundo. Tu legado es inmenso y tú eres ya inmortal. Descansa en paz. Con todo mi afecto y gratitud:

Joaquim Villalta

Ce fut un coup très dur pour moi d'apprendre ce soir que Patrick Négrier est passé à l'Orient Éternel. Patrick laisse un vide insubstituable pour la pensée philosophique au sein de l'Ordre. Sa perte me fait ressentir la désolation de celui qui fut un véritable Maître pour moi, généreux dans ses enseignements et ses réflexions, et qui m'a honoré de quelque chose d'aussi beau et profond que son amitié. Sans son aide, son soutien, ses suggestions et son partage de connaissances, ma croissance en tant que maçon et chercheur n'aurait pas été le quart de ce qu'elle est sans ce qu'il m'a apporté de son vivant lors de nos conversations et réflexions, avec une érudition infinie et une immense générosité.

Je remercie le Grand Architecte de l'Univers qui, par sa Providence, m'a offert cette expérience vitale unique.

Je me souviens de tes réflexions sur l'immortalité, comme le legs laissé lors du passage de notre existence incarnée dans le monde. Ton héritage est immense et tu es désormais immortel. Repose en paix. Avec toute mon affection et ma gratitude:

Joaquim Villalta

04 junio 2026

Sobre el "Rito Francés Moderno de 1783"

Muchas son las teorías e hipótesis variopintas sobre la denominación “Rito Francés Moderno de 1783” basados en documentos datados en fechas posteriores y que pretenden alejarlo de una conexión de lo que sería el “Régulateur du Maçon” editado en 1801 a través de ciertos manuscritos supuestamente hallados en 1783 pero publicados sobre una datación posterior, concretamente en 1812. Estos rituales vinculados a través de injertos, manipulaciones, añadidos o mezclas con los de la “Madre Logia Escocesa de Marsella” (cuyo nombre inicial fue en su origen “Respetable Logia Saint-Jean d’Écosse”, fundada hacia 1751) y los del “Régulateur du Maçon”, se nos presenta la reconstrucción de un “Rito Fancés en Siete Grados” denominado igualmente “Rito Moderno” fruto del trabajo de determinados Hermanos en los años 1970 de esa zona provenzal y marsellesa, principalmente.

Esta expresión sobre determinadas prácticas rituales francesas, llevaron a un colmo de confusiones a los investigadores futuros para determinar el origen del denominado Rito Francés Moderno de 1783 y su vinculación con las prácticas que finalmente fueron reguladas y adoptadas por el Gran Oriente de Francia debido a lo distantes y variables prácticas como todos sabemos.

Es por ello que en la traducción y análisis comentado que se pubicó en 2010 por la Editorial MASONICA fruto de un trabajo de investigación de Joaquim Villalta y Víctor Guerra, miembros del “Círculo de estudios del Rito francés Roëttiers de Montaleau”, denominó a su obra de investigación “Rito Francés Moderno 1783/1786/1801”. En ella se pretende de forma analítica siguiendo los materiales rituales franceses del Siglo XVIII que desembocaron al Régulateur du Maçon entrado el siglo XIX:

Entrar en el discurso analítico masonológico de aquellos que alejan este 1783 del resultado final de 1801 nos llevaría un largo trabajo que no vamos a re-exponer ahora en este espacio. Simplemente, pretendo expresar de forma simple el porqué en determinadas obediencias (y en la mía misma) trabajamos el “Rito Francés Moderno de 1783” bajo unos argumentos ciertamente claros y lógicos, basados en materiales certeros y acontecimientos históricos palpables y objetivos.

Para mí, resulta evidente que conecta con el Régulateur du Maçon, del cual el término 1783 proviene del primer ritual aprobado por la Cámara de Grados. Estos rituales fueron elaborados íntegramente bajo la supervisión de Roëttiers de Montaleau.

En mi opinión, todo este misterio se creó mediante préstamos arbitrarios. Por eso era necesario regularlo. La aprobación y validación oficial de los tres primeros grados simbólicos (o Grados Azules: Aprendiz, Compañero y Maestro Masón) del Rito por parte del Gran Oriente de Francia se publicó entre 1785 y 1786. El proceso se desarrolló según las siguientes etapas clave: 

Julio de 1785: La Cámara de Grados del Gran Oriente de Francia, bajo la dirección de figuras como Alexandre-Louis Roëttiers de Montaleau, completó la labor de unificar, redactar y codificar los textos de los tres grados simbólicos. 
 
1786: El Gran Oriente de Francia aprobó y adoptó oficialmente estos textos unificados, y luego distribuyó los manuscritos a sus registros de correspondencia para garantizar la uniformidad de su trabajo. la denominación «Rito Francés de 1783» —o, más comúnmente, la codificación de 1783-1786, según la terminología histórica— se deriva de un hito administrativo e histórico fundamental: 1783 marca el inicio oficial del proceso técnico y político de codificación del Rito por parte del Gran Oriente de Francia. 
Desde una perspectiva metodológica e histórica, este año sirve como punto de referencia por tres razones principales: 
 
1. Inicio de la labor de la Cámara de Grados

Si bien la creación teórica de la Cámara de Grados se decretó a finales de 1782, fue en 1783 cuando esta comisión comenzó su labor. Bajo el liderazgo de Alexandre-Louis Roëttiers de Montaleau, los comisionados iniciaron en 1783 la tarea de recopilar, examinar y perfeccionar la gran cantidad de cuadernos rituales utilizados por las logias francesas. Su objetivo era eliminar las adiciones superfluas y establecer un texto puro y unificado para los tres primeros grados (Aprendiz, Compañero y Maestro Masón). 

2. La Fundación del Gran Capítulo General de Francia (Altos Grados) 

El sistema del Rito Francés no fue diseñado exclusivamente para las Logias Azules; requería la estructuración de los Grados de Sabiduría o Altos Grados. El 2 de diciembre de 1783, siete capítulos de Altos Grados parisinos se unieron para fundar el Gran Capítulo General de Francia. Este último redactó los rituales de las cuatro órdenes que coronan el Rito Francés (Elegido Secreto, Gran Electo Escocés, Caballero del Oriente y Caballero Rosa-Cruz). Cuando este Gran Capítulo se unió al Gran Oriente de Francia en 1786, el sistema de siete grados quedó plenamente establecido dentro de dicho Gran Oriente. Por lo tanto, el punto de partida de toda esta estructura superior fue diciembre de 1783. 
 
3. Diferenciación de las reformas subsiguientes

En la historiografía masónica, añadir el año al nombre del rito es esencial para identificar con precisión la etapa de su evolución. 
Hablar del «Rito Francés de 1783» (o 1786) se refiere al Rito Francés moderno en su pureza original del siglo XVIII, distinguiéndolo claramente de las reformas seculares o filosóficas que sufrió en los siglos XIX y XX, tales como: 

La reforma Murat (1858) 

La reforma Amable (1887, que eliminó las referencias al Gran Arquitecto del Universo) El rito francés Groussier (1938/1955) 

Así pues, la fecha de 1783 se utiliza para establecer el "nacimiento institucional" del rito tal como lo conocemos, marcando el momento preciso en que la masonería francesa decidió recopilar y formalizar su propia tradición ritual.

Joaquim Villalta, 33º R.E.A.A., V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés,
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la V Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal.
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 al Or.·. de Porto.
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano-Supremo Consejo Neogranadino.
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador.
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas.
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze.
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France et la Pincipauté d'Andorre du Rite de Cerneau.
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección.
Teniente Comendador del Souverain Grand Chapitre des Sublimes Princes du Royal Secret - l'Ordre du Royal Secret.
Masonólogo.

06 mayo 2026

El Valle de Josafat en los rituales y divulgaciones primigenios

Cuando revisamos las primigenias divulgaciones y rituales, e incluso compendios posteriores de ya bien entrado el Siglo XVIII, aparece ante nuestros ojos la cita de un lugar sagrado, bendecido y ciertamente misterioso donde se expresa que se halla ubicada la Logia: este lugar es el Valle de Josafat mencionado en los pasajes bíblicos del libro de Joel (Jl 3.2 y 12). Este “valle de bendiciones” e incluso “lugar del juicio de Yahveh, precisa de una técnica hermenéutica que aporte una comprensible relación con la exégesis bíblica que será proyectada en los materiales masónicos primigenios.

A tal efecto, recurro a la sapiencia del masonólogo, filósofo y amigo, Patrick Négrier, expuesta en su ingente obra y a mis conversaciones con él, quien siempre me da la pista a seguir para encontrar respuesta a mis interrogaciones.

Para ello vamos a ubicarnos en el material del Graham y la genealogía del Mot de Maçon de 1726: el Graham es un ritual de la Palabra de Masón pero que contiene algunos materiales de los Antiguos Deberes como lo hacía también el Dumfries nº4 de 1710, si bien mientras el Dumfries yuxtaponía ambas tradiciones rituales haciendo seguir a una versión de los Antiguos Deberes una versión del Mason Word, el Graham hace inserir completamente los elementos del Mot de Maçon en la trama misma de una versión de los Antiguos Deberes, evocando el toque de maestro de los “cinco puntos” y la palabra de Maestro “Marrow in this Bone” (materiales del Mason Word) en el sujeto de Noé (figura de los Antiguos Deberes).

Para explicar la inserción de los materiales del Mason Word en una trama de los Antiguos Deberes, o la aceptación en Logia de personas ajenas al oficio, así como otras especificidades también de gran importancia, deberíamos dedicar un análisis de los Antiguos Deberes contenida en el Graham así como de los materiales intervinientes para explicar tal hecho.

Centrándonos en este ensayo en el cometido de explicar la aparición y la hermenéutica del Valle de Josafat, hablaremos de Betsalé’el, la práctica de la aceptación y el juramento de secreto:

En tiempos de Betsalé’el, el constructor del tabernáculo del Éxodo (Ex. 31, 1-5), los dos hermanos del rey Alboyne (figura tomada de los Antiguos Deberes, pero representando alegóricamente a Moisés) “desearon ser instruidos” por Betsalé’el “en su noble ciencia”. “Él consintió con la condición de que no la revelarían el uno sin el otro para hacer una triple voz –en otro trabajo abordaré este tema y la Regla de Tres-; entonces inauguraron un juramento y les enseñó las partes teórica y práctica de la masonería […] Fue entonces cuando los masones fueron contados entre los reyes y príncipes. Finalmente, cercana la muerte de Betsalé’el deseó ser enterrado en el Valle de Josafat. Se grabó sobre él, conformemente a su mérito –lo que fue cumplido por esos dos príncipes-, y se grabó lo siguiente. “Aquí yace la flor de la masonería superior a muchos otros compañeros, hermano de un rey y de dos príncipes. Aquí yace el corazón que pudo esconder todos los secretos, aquí yace la lengua que jamás los reveló”. Este pasaje del Graham es claro: utiliza la figura de las Constituciones de 1723 sobre Betsale’el (uno de los arquitectos de los tres principales monumentos de la Biblia) para asignarle de una parte la práctica de la aceptación en logia de personas ajenas al oficio de masón (que eran frecuentemente nobles) y por otra parte el juramento de secreto característico del rito de la Palabra de Masón (podemos preguntarnos también de paso si la “flor” en cuestión no hacía referencia al acróstico TULIP (tulipán) cuyas letras eran las iniciales de los “cinco puntos del calvinismo”).

Quiero hacer notar que la práctica de la aceptación no era propia solamente a las logias practicantes del Mot de Maçon: esta se encontraba ya en las logias practicantes de los Antiguos Deberes. Y remarquemos también que el “valle de Josafat” cuyo nombre significa “YHVH juzga”, y que aparece en Joel 4, 2-12 como siendo el lugar del juicio final, se encontraba ya mencionado en el Examen d’un maçon de 1723, probablemente en relación con el juramento de secreto por el cual el masón juraba no revelar nada del rito bajo pena de padecer la pena capital el día del juicio final (compárese con el contenido del juramento de secreto en el Edinburgh de 1696). De hecho, el Graham menciona el “valle de Josaphat” en relación con el hecho que Betsale’el no reveló nada de los secretos de la masonería. Como precisión importante, debemos indicar que en el rito del Mason Word, y esto desde el Edinburgh de 1696, el secreto solamente se refería sobre los elementos del rito y no sobre la pertenencia de sus miembros a la logia, como lo confirma durante la primera mitad del Siglo XVIII la existencia de procesiones públicas de masones donde en el transcurso de las mismas estos desvelaban inevitablemente su pertenencia.

Joaquim Villalta, 33º R.E.A.A., V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés,
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la V Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal.
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 al Or.·. de Porto.
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano-Supremo Consejo Neogranadino.
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador.
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas.
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze.
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France et la Pincipauté d'Andorre du Rite de Cerneau.
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección.
Teniente Comendador del Souverain Grand Chapitre des Sublimes Princes du Royal Secret - l'Ordre du Royal Secret.
Masonólogo.

17 marzo 2026

El Marqués de Gages: una de las más importantes figuras de la Francmasonería de todos los tiempos

En la imagen vemos el Escudo de Armas del Marqués de Gages donde están incluidos sus tres tréboles en el corazón del sello.

El Marqués de Gages es una de las figuras más importantes de la Orden de todos los tiempos tanto por su labor incansable al estudio y práctica masónica, como por su elevadísimo conocimiento ritual y difusión.

La "Masonería de los Modernos" se implanta por diversas vías en los Países Bajos y en la actual Bélgica, bien directamente vía Londres o vía Francia a través de la Gran Logia dirigida por el Conde de Clermont. De este modo el Marqués de Gages (cuya logia “La vraie et parfaite harmonie” de Mons es de la correspondencia de la Grande Loge de France -la primera históricamente que nada tiene que ver con la que actualmente conocemos por ese nombre-) aparece nombrado por Louis de Bourbon-Condé, Comte de Clermont, en 1766 como "Grand Maître provincial et Inspecteur Général des loges rouges et bleues pour les provinces de Flandres, de Brabant et de Hainaut"

Aprovechando la coyuntura y dificultades que atraviesa la masonería francesa y el distanciamiento que ello conlleva entre la vinculación de Gages con la citada Grande Loge de France, la pretendida agrupación de logias zonales emanadas directamente de la Gran Logia de Londres llevará a que el 22 de enero de1770, la "Premier Grand Lodge of England" de los Moderns (la "Grand Lodge of London and Westminster") le librará una patente que le permitirá crear la "Gran Logia Provincial de los Países Bajos Austriacos", en la que durante los quince años siguientes, el Marqués de Gages consigue imponer la autoridad de este órgano central a más de una veintena de Talleres que conseguirá regular un cierto desorden reinante hasta el momento, propio por otra parte en cuanto a la descentralización.

Sus rituales y trabajos analíticos y recopilatorios de los grados trabajados en la época, pasarán a la historia de forma radiante y referencial.

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France du Rite Ancien et Accepté (Cerneau's Rite)
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Soberano Gran Comendador del Muy Poderoso Soberano Gran Consistorio de los Jefes Supremos de la Alta Masonería del Rito Escocés de Hérédom Antiguo y Aceptado para España
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección
Masonólogo

26 febrero 2026

La legítima e histórica línea española del REAA en las Islas Filipinas

El legítimo e histórico REAA español en las Islas Filipinas

Información Histórica

Existe un halo de confusión sobre el verdadero nacimiento del Grande Oriente Español (GOE) fruto de un “creac
ión” histórica manipulada y legendaria de la masonería a fin de dotarla de antigüedad y prestigio. La primera Obediencia masónica con presencia cronológica contrastada fue el Gran Oriente de España, el cual a su vez solamente podemos datar y fijar de forma clara e historicista gracias a la libertad que se vivió durante el “Sexenio democrático” donde el Gran Oriente de España pudo darse a conocer públicamente y manifestar sus puntos de vista con una gran afinidad ideológica y adogmática a la masonería del Gran Oriente de Francia, apareciendo el 1 de mayo de 1871 el primer número del Boletín del Gran Oriente de España. Manuel Ruiz Zorrilla fue elegido Gran Maestre del GODE en junio de 1871 sucediendo a Manuel Becerra (como Gran Maestre interino tras la salida de Calatrava).

En septiembre de 1889 el Gran Oriente de España (GOdE) fue disuelto por Miguel Morayta, tras unirse al Gran Oriente Nacional de España (GONE), para dar lugar al Grande Oriente Español GOE).

 Esta organización nació de la unión de varias corrientes masónicas previas, principalmente del Gran Oriente Nacional de España y el Gran Oriente de España, bajo el liderazgo de Miguel Morayta Sagrario, quien fue su primer Gran Maestro.

La independencia de Filipinas es un proceso fascinante porque, técnicamente, ocurrió en dos momentos clave de su historia:

  1. La Proclamación contra España (1898): El 12 de junio de 1898, el general Emilio Aguinaldo proclamó la independencia de Filipinas del dominio colonial español.
  2. El detalle: Esta independencia fue efímera. Tras la Guerra Hispano-estadounidense, España cedió las islas a Estados Unidos mediante el Tratado de París, lo que dio inicio a una nueva etapa de colonización.

El panorama del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) en la España del siglo XIX presenta una trama sumamente compleja, caracterizada por la fragmentación institucional, la clandestinidad y una profunda hibridación ritual.

Para comprender las conexiones con la línea de Joseph Cerneau, el impacto de los manuales de Andrés Cassard y el alejamiento de las vertientes puramente «charlestonianas» (u oficiales del Consejo Supremo de la Jurisdicción Sur de EE. UU.), es preciso desglosar el fenómeno en sus tres ejes fundamentales.

La proliferación de Supremos Consejos en España (Siglo XIX)

El REAA se introduce formalmente en España en 1811 por el Conde de Grasse-Tilly, derivado directamente del Supremo Consejo de Charleston (fundado en 1801). Sin embargo, la inestabilidad política española (el absolutismo de Fernando VII, las regencias y las pugnas entre progresistas y moderados) provocó constantes escisiones.

A partir de la década de 1860 y especialmente durante el Sexenio Democrático (1868-1874), el mapa masónico español se atomiza. Coexistieron y compitieron diversas obediencias, cada una con sus propios cuerpos escocistas de Altos Grados:

  • El Gran Oriente Nacional de España (GONE).
  • El Gran Oriente de España (GODE), impulsado por figuras como Manuel Ruiz Zorrilla.
  • El Gran Oriente Ibérico.
  • Diversos Supremos Consejos autónomos o efímeros que se autoproclamaban legítimos herederos de las Constituciones de Berlín de 1786.

Esta fragmentación institucional propició un terreno fértil para la recepción de corrientes alternativas y heterodoxas de los altos grados que desafiaban el monopolio de la línea regular de Charleston.

La Conexión «Cerneau»

Joseph Cerneau había fundado en Nueva York (1807) un Supremo Consejo de naturaleza paralela y concomitante que disputaba la regularidad al de Charleston. El cerneaismo se caracterizaba por una estructura organizativa más flexible, una visión geopolítica expandida hacia el mundo hispanohablante y una naturalidad que simplificaba la impuesta por Charleston poseyendo su legítima escala propia de transmisión de los grados.



En España, la influencia de la línea Cerneau penetró por dos vías principales:

  • El canal caribeño y transatlántico: Las logias y los cuerpos de altos grados de Cuba y Puerto Rico (entonces provincias de ultramar) mantenían un fluido contacto con los talleres hispanos de Nueva York. Cuerpos masónicos no charlestonianos o vinculados a patentes de filiación Cerneau/Saint-Laurent influyeron en los masones españoles que viajaban o se exiliaban.
  • La contestación a la autodenominada regularidad formal: Algunos Supremos Consejos españoles del siglo XIX, al no obtener el reconocimiento inmediato de la Jurisdicción Sur de Charleston o del Supremo Consejo de Francia debido al caos de sus fusiones y divisiones, recurrieron a la legitimidad de patentes alternativas. El espíritu del cerneaismo —que validaba la creación de Supremos Consejos sin la estricta sujeción a las reglas de territorialidad de Charleston— justificó ideológicamente la existencia de múltiples Supremos Consejos simultáneos en el suelo peninsular.

La Práctica de los Rituales de Andrés Cassard

Aquí reside el núcleo de la práctica litúrgica en la España decimonónica. Andrés Cassard, un masón cubano exiliado en Nueva York, publicó en 1860 una obra monumental que transformaría la masonería en el mundo hispano: Manual de la Masonería (o sea, El Tejador de los Ritos Antiguo Escocés, Francés y de Adopción).

Este manual y sus liturgias asociadas se convirtieron en el texto de referencia en la Península por razones muy pragmáticas:

  • Disponibilidad en lengua castellana: En un momento donde los rituales de los Supremos Consejos norteamericanos o europeos eran difíciles de conseguir, estaban manuscritos o en otros idiomas (francés e inglés), el libro de Cassard (reimpreso en Barcelona por los hermanos Jarré en 1871 y en otras capitales) ofreció un corpus completo, impreso y accesible.
  • Contenido enciclopédico y operativo: Cassard no solo incluyó el Tejador (palabras secretas, signos y tocamientos), sino los discursos, la estructura de los templos, los ceremoniales fúnebres, de banquetes y las aperturas/clausuras de los 33 grados del REAA.

El carácter «No Charlestoniano» de la liturgia de Cassard

Aunque Cassard intentó reconciliar su posición con la corriente charlestoniana, su formación y los rituales que codificó bebían directamente de la tradición tamizada por Nueva York y el Caribe, distanciándose notablemente de los rituales «charlestonianos» puros (que más tarde fijaría Albert Pike en la Jurisdicción Sur de EE. UU.).

Las características de esta práctica ritual en España fueron:

  • Influencia del Rito de Perfección y del Rito Francés: Los rituales de Cassard para los grados simbólicos (1º al 3º) y los primeros grados capitulares poseían una fuerte impronta del Régulateur du Maçon francés. Eran rituales menos caballerescos/místicos que los americanos y mucho más imbuidos del racionalismo, la filosofía ilustrada y el deísmo liberal decimonónico.
  • Adecuación a la mentalidad latina: Los rituales cassardianos sintonizaron perfectamente con el perfil de los masones españoles del XIX, muy enfocados en la acción social, el anticlericalismo político y la fraternidad universal, dejando en un segundo plano la densa cosmogonía, el esoterismo hebreo y la rigidez caballeresca que imperaba en la línea de Charleston.
  • Soberanía de los Grados Simbólicos: A diferencia del esquema de Charleston, donde el Supremo Consejo pretendía originalmente ejercer un control directo o indirecto sobre toda la pirámide (incluyendo las logias azules), los manuales y la práctica derivados de Cassard ayudaron a delimitar la separación entre las Grandes Logias/Grandes Orientes (grados 1º-3º) y los Supremos Consejos (grados 4º-33º), un diseño organizativo que terminó imperando en el REAA español.

En resumen, la masonería escocesa en la España del siglo XIX fue institucionalmente inestable pero litúrgicamente pragmática. Ante la falta de un control efectivo y de la línea de Charleston, los Supremos Consejos peninsulares operaron bajo un eclecticismo organizativo de corte cerneautista y adoptaron masivamente el modelo ritual de Andrés Cassard, configurando una identidad escocista netamente hispana, latina y liberal.

 

El Gran Oriente Nacional de España y la línea Cerneau

La adopción y el seguimiento de la línea de Joseph Cerneau por parte del Gran Oriente Nacional de España (GONE) no fue una casualidad estética, sino una decisión estratégica, política y ritual profundamente arraigada en las dinámicas de poder de la masonería del siglo XIX y principios del XX.

Para comprender por qué el GONE se convirtió en el principal valedor de esta filiación en suelo español, hay que analizar los siguientes factores clave:

1. La búsqueda de una soberanía nacional absoluta (Antiamericanismo masónico)

El principal competidor del GONE en el territorio español era la línea de Charleston (el Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur de EE. UU., personificado más tarde por Albert Pike), que pretendía ejercer una suerte de "vaticanismo masónico" global regulando qué Supremos Consejos eran legítimos y cuáles no.

Para un cuerpo que se autodenominaba explícitamente Nacional de España, someterse a las directrices de una potencia extranjera anglosajona resultaba inadmisible. La línea Cerneau, al haber constituido históricamente Supremos Consejos soberanos e independientes que desafiaban explícitamente el monopolio de Charleston, ofrecía al GONE el marco jurídico-masónico perfecto: una transmisión de Altos Grados de indudable origen regular, pero que no rendía pleitesía ni dependía de la aprobación de los Estados Unidos.

2. El puente del Caribe (Cuba y las patentes continentales)

La línea de Joseph Cerneau tuvo un impacto y una implantación colosales en el área del Caribe (especialmente en Cuba, donde Cerneau había trabajado activamente a principios del siglo XIX antes de ser expulsado por las autoridades coloniales debido a sus simpatías revolucionarias).

Dado que el GONE mantuvo durante décadas una intensa actividad de expansión e influencia en las colonias españolas ultramarinas —disputándose el control de los talleres de Cuba y Puerto Rico con las logias locales y con los propios emisarios estadounidenses—, el contacto con las patentes, inspectores y rituales de la tradición cerneauista fue directo y fluido. Para el GONE, asumir e integrar estas filiaciones caribeñas de raíz cerneauista era la forma más natural de consolidar su hegemonía en esos territorios frente a la penetración del rito americano.

3. La legitimidad por antigüedad: Las Constituciones de 1786

El escocismo de Charleston fundamentaba toda su autoridad en las famosas Constituciones de 1786, supuestamente promulgadas por el rey Federico II de Prusia. El GONE, en sintonía con la tesis histórica defendida por el propio Joseph Cerneau y por investigadores de la escuela francesa, siempre miró con escepticismo la autenticidad de dicho documento, considerándolo una construcción geopolítica para justificar el control de Charleston sobre los 33 grados.

Al seguir la línea Cerneau, el GONE entroncaba con una visión que reclamaba la herencia del Rito de Perfección (los 25 grados primitivos emanados de Esteban Morin) y la evolución posterior de los Altos Grados sin necesidad de validar el "dogma prusiano" que imponía la corriente anglosajona.

4. Una identidad ritual diferenciada

En el tablero masónico español decimonónico, plagado de escisiones y fusiones (GODE, Oriente de Pérez, etc.), las potencias necesitaban marcar una clara identidad y diferenciación ritual para atraer a los miembros más ilustrados. El GONE encontró en los cuadernos y rituales ligados a la tradición de Cerneau (y posteriormente entroncados con ciertas reformas francesas de los Altos Grados, como el sistema del Conde de Saint-Laurent) una riqueza hermenéutica, filosófica y caballeresca que consideraban superior y más pura que la "estandarización" administrativa que pretendían imponer los Supremos Consejos alineados con el Concordato de Lausana.

En resumen, el GONE siguió la línea Cerneau porque representaba el estandarte de la resistencia y de la soberanía: era la vía para poseer los Altos Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado con una legitimidad iniciática inatacable, pero manteniendo una independencia política y ritual absoluta frente al bloque mayoritario angloamericano.

El GONE adoptó y practicó profusamente la estructura ritual fijada por Andrés Cassard los cuales estaban fuertemente influenciados por la tradición cerneauista y las corrientes americanas previas a la reforma de Albert Pike.

Que el GONE adoptara el cuerpo ritual de Cassard responde a una total coherencia histórica con su propia genealogía:

  • Afinidad con la línea Cerneau: Como hemos visto, el GONE se erigió en España como el gran defensor de la línea soberana de Joseph Cerneau frente al expansionismo de Charleston. Dado que Andrés Cassard se movía en el entorno masónico de Nueva York (donde el eco de la línea Cerneau y sus Supremos Consejos aliados seguía muy presente) y mantenía un enfoque de soberanía masónica muy similar, sus rituales se convirtieron en el vehículo litúrgico ideal para el GONE.
  • La conexión caribeña: Cassard era cubano y el GONE tenía una presencia masiva en las Antillas (Cuba y Puerto Rico), disputándose los talleres palmo a palmo con el Gran Oriente de España (GODE). Las logias y capítulos del Caribe hispánico tenían el Manual de Cassard como su auténtica "biblia" ritual. Al asumir estos rituales, el GONE no hacía sino consolidar y dar cobertura oficial a la praxis que ya realizaban sus talleres ultramarinos.
  • Autonomía frente a la reforma de Albert Pike: Mientras que los Supremos Consejos alineados con la corriente mayoritaria de Charleston comenzaron a adoptar progresivamente las densas e intelectualizadas reformas rituales que Albert Pike estaba desarrollando en Estados Unidos (y que tardarían en traducirse formalmente), el GONE encontró en el texto de Cassard un sistema completo, coherente, de raíz tradicional y plenamente operativo en español.

Las consecuencias en la identidad del GONE

La adopción de los rituales de Cassard imprimió al GONE un carácter litúrgico muy definido:

  1. Un Escocismo Primitivo y Visual: El "Tejador" de Cassard conservaba una pureza y una cercanía al Rito de Perfección y a las primeras regulaciones del REAA que fascinaba a los investigadores de la época. Sus descripciones de las decoraciones de las cámaras, las baterías y los signos tenían un fuerte sabor tradicional.
  2. Uniformidad en los Altos Grados: En una época (el siglo XIX español) donde muchas logias de perfección, capítulos o areópagos trabajaban "de memoria" o con cuadernos manuscritos fragmentarios y llenos de errores, el GONE pudo ofrecer a sus miembros una guía impresa de una meticulosidad extraordinaria, lo que elevó notablemente la calidad de sus trabajos masónicos.

En conclusión, los rituales de Cassard y el GONE fueron las dos caras de una misma moneda: Cassard proveyó la arquitectura litúrgica en español que el GONE necesitaba para dar cuerpo y alma a su independencia jurídica y a su alineamiento con la línea soberana y cerneauista.

La relación de reconocimiento entre el Gran Oriente Nacional de España (GONE) y el Gran Oriente de Francia (GODF) es uno de los temas más sutiles y estratégicos de la geopolítica masónica del siglo XIX, y la respuesta requiere distinguir entre el reconocimiento oficial formal y la sintonía estratégica real.

Históricamente, no existió un tratado de reconocimiento mutuo permanente y estable entre ambos de la misma forma en que el GODF lo tuvo, por ejemplo, con el Gran Oriente Español (GOE) de Miguel Morayta a finales del siglo XIX. Sin embargo, compartieron una intensa cooperación estratégica indirecta y de reconocimiento mutuo de facto en momentos clave.

Esta relación se comprende mejor a través de tres factores históricos fundamentales:

El enemigo común: La hegemonía anglosajona y Charleston

El principal punto de unión entre el GONE y el Gran Oriente de Francia era su resistencia al avance del modelo masónico anglosajón, fuertemente dogmático, y a la expansión del Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur de EE. UU. (Charleston).

  • El GODF, especialmente tras eliminar la obligatoriedad de la creencia en el Gran Arquitecto del Universo en 1877, rompió con la línea de la Gran Logia Unida de Inglaterra (UGLE) y buscó tejer alianzas con potencias soberanas y liberales.
  • El GONE, al defender la línea soberana de Joseph Cerneau, se situaba automáticamente en el mismo bloque geopolítico de resistencia frente al centralismo estadounidense de los Altos Grados. Para el GODF, la existencia de un cuerpo fuerte en España que no estuviese supeditado a Charleston o a Londres era estratégicamente muy conveniente.

La línea Cerneau que seguía el GONE estaba íntimamente ligada a las reformas e inspecciones que intelectuales masónicos franceses (como el Conde de Saint-Laurent o los defensores del escocismo primitivo) habían validado en Europa. Hubo momentos de la historia decimonónica en los que los delegados del GONE e inspectores de los Altos Grados encontraban un reconocimiento pleno a sus patentes y títulos al cruzar los Pirineos, ya que la validez iniciática de la transmisión de Cerneau (originada en Étienne Morin) era históricamente innegable para los investigadores franceses, a pesar de las condenas administrativas americanas.

En resumen, Joaquim, el Gran Oriente de Francia reconocía la legitimidad iniciática y masónica de los miembros del GONE y compartía su visión soberana y anticentralista, pero los tratados formales de reconocimiento mutuo se vieron constantemente obstaculizados por los vaivenes políticos de la España del siglo XIX y por los intereses cambiantes de las oficinas diplomáticas de París.

El GONE tuvo implantación en Filipinas y en sus próceres

Rotundamente, pero con una importante matización cronológica y organizativa que divide la historia masónica filipina en dos etapas muy claras: la obediencia bajo la que se iniciaron en la península y el posterior desarrollo de las logias en el archipiélago.

El Gran Oriente Nacional de España (GONE), especialmente durante la época en que estuvo encarnado por la corriente de Vicente Antonio de Castro (y posteriormente bajo figuras como Pantoja o Caballero de Puga), jugó un papel pionero y crucial en la introducción de la masonería en Filipinas y en la captación de sus principales próceres nacionales.

La introducción del GONE en el Archipiélago

A diferencia de los primeros intentos masónicos en las islas (restringidos estrictamente a militares y funcionarios españoles peninsulares), el GONE fue la primera obediencia que verdaderamente echó raíces organizativas profundas en el territorio a través de delegaciones específicas.

  • La figura de José Centeno y García: El GONE fue formalmente introducido y consolidado en Filipinas gracias a la labor de su Gran Delegado en las islas, José Centeno, quien fuera jefe de la Inspección General de Minas en el archipiélago (entre 1876 y 1886) y posteriormente Gobernador Civil de Manila. Centeno impulsó la extensión de los talleres bajo los auspicios del GONE.
  • Logias clave: Talleres históricos como la Logia Luz de Oriente nº 6 (originalmente fundada en 1874 por Mariano Martí) se transfirieron formalmente al GONE, siendo refundadas bajo su carta patente y convirtiéndose en focos de irradiación masónica en Manila.

El GONE y los próceres filipinos en la Península

Cuando los jóvenes intelectuales filipinos viajaron a España (Barcelona y Madrid) para cursar estudios superiores y huir de la asfixiante presión del régimen colonial y las órdenes religiosas en las islas, buscaron en la masonería un espacio de libertad, igualdad y apoyo político para sus demandas de asimilación provincial.

  • Graciano López Jaena y la Logia Porvenir nº 2: Uno de los grandísimos próceres del nacionalismo filipino, López Jaena, se inició en Madrid precisamente en una logia bajo la jurisdicción del GONE: la Logia Porvenir nº 2. Fue allí donde comenzó a articular el discurso político que más tarde daría forma al movimiento de la Propaganda.
  • La Logia Revolución (Barcelona): Fundada en 1889 inicialmente bajo los auspicios del GONE por el propio López Jaena, Celso Mir Deas y otros, se convirtió en el epicentro de la actividad masónica filipina en Cataluña. En ella militaron y ascendieron en el escalafón masónico figuras de la talla de Marcelo H. del Pilar (una de las mentes políticas más lúcidas de la independencia), Mariano Ponce y José María Panganiban.

El punto de inflexión: La absorción por el Gran Oriente Español (GOE)

Para comprender con precisión el tejido histórico, es fundamental recordar que la presencia del GONE como obediencia independiente termina fusionándose en la corriente central de la masonería española de finales del siglo XIX.

En septiembre de 1889, impulsado por el catedrático y político Miguel Morayta y Sagrario, se produce la unificación entre las fracciones mayoritarias del Gran Oriente de España (GOdE) y el Gran Oriente Nacional de España (GONE), dando nacimiento al Gran Oriente Español (GOE).

A partir de ese momento, la inmensa mayoría de las logias filipinas en la península (como la famosa Logia Solidaridad nº 53 de Madrid) y la posterior red de logias indígenas fundadas directamente en suelo filipino a partir de 1891 (lideradas por Pedro Serrano Laktaw, José Rizal y Apolinario Mabini) pasaron a trabajar bajo los auspicios del recién creado GOE.

El GONE no solo tuvo una implantación real y efectiva en las islas gracias a delegados como José Centeno, sino que sirvió de matriz y puerta de entrada a la masonería regular para los primeros y más importantes próceres filipinos en suelo peninsular. La posterior explosión masónica en el archipiélago (que sirvió de base intelectual para la Liga Filipina y, tangencialmente, para el Katipunan de Andrés Bonifacio) heredó directamente la semilla sembrada por el GONE antes de su fusión en el Gran Oriente Español en 1889.

Para entender cómo se conecta la línea de Cerneau con el archipiélago filipino y sus próceres, debemos analizar el contexto en tres niveles:

1. El canal de transmisión: El Gran Oriente Nacional de España (GONE)

Como bien sabes, la línea de Cerneau (caracterizada por su origen en la patente de Joseph Cerneau de 1807 en Nueva York, de tintes más democráticos o soberanos y enfrentada al Supremo Consejo de Charleston/Jurisdicción Sur) arraigó fuertemente en España a través de figuras como el Vizconde de Cuba y, más tarde, se consolidó en organizaciones como el Gran Oriente Nacional de España (GONE) bajo el liderazgo de Pantoja y, posteriormente, de Sanz Benavente.

Cuando el GONE (línea Cerneau) y el Gran Oriente de España (GODE, de orientación más cercana a la corriente regular u otras obediencias) competían por la hegemonía en la península, ambos buscaron expandirse con fuerza en las colonias, especialmente en Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

2. Las Logias de adopción y los Próceres Filipinos

A partir de la década de 1880, y especialmente hacia 1890 con la fundación de la famosa Logia Nilad Nº 144 en Manila (y el posterior descontento que llevó a la creación de la Gran Logia Regional de Filipinas), el despertar masónico de los intelectuales y patriotas filipinos (los ilustrados) estuvo íntimamente ligado a los talleres auspiciados desde Madrid.

Próceres de la talla de José Rizal, Marcelo H. del Pilar, Graciano López Jaena, Mariano Ponce o el propio Andrés Bonifacio (filiación posterior en las logias locales):

  • Muchos de ellos iniciaron sus pasos masónicos en España (como en la Logia Solidaridad de Madrid) o en logias filipinas que dependían directamente de las obediencias españolas.
  • Dado que el GONE (Cerneau) tenía una actividad febril y otorgaba cartas patentes para fundar talleres en el archipiélago, centenas de masones filipinos recibieron sus grados simbólicos y capitulares bajo rituales y patentes que derivaban de la línea de Cerneau.

3. El trasfondo político: ¿Por qué atraía esta línea?

Aunque los próceres filipinos no buscaban la línea de Cerneau por una cuestión puramente dogmática o de jurisprudencia escocesa, las características de esta línea encajaban perfectamente con sus aspiraciones:

  • Estructura organizativa: El "cerneautismo" español tendía a ser organizativamente más flexible y, en ciertos momentos, más permeable a las ideas de asimilación política y derechos civiles que demandaban los filipinos.
  • El uso de la Masonería como espacio de libertad: Para Rizal o Del Pilar, la Masonería era la única institución donde podían encontrarse en igualdad de condiciones con los españoles peninsulares, lejos del asfixiante control de las órdenes religiosas (los frailes) en las islas. Las obediencias que facilitaban la difusión de grados y la creación de talleres —como las de la línea del GONE— se convirtieron en el vehículo perfecto.

En conclusión: Es históricamente indudable que destacados miembros del movimiento ilustrado y nacionalista filipino trabajaron y recibieron grados (tanto simbólicos como los altos grados del R.E.A.A.) cuyas patentes matrices en España pertenecían a la genealogía masónica de Cerneau. Al recibir sus diplomas y altos grados de cuerpos vinculados al GONE o escisiones afines de la época, quedaron indexados en esa específica cadena de transmisión histórica.

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
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Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France du Rite Ancien et Accepté (Cerneau's Rite)
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Soberano Gran Comendador del Muy Poderoso Soberano Gran Consistorio de los Jefes Supremos de la Alta Masonería del Rito Escocés de Hérédom Antiguo y Aceptado para España
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección
Masonólogo