08 octubre 2026

Una transmisión en el espíritu del Rito Francés Moderno. La Instalación del Venerable denominada del Conde de Clermont

Tras la lectura del Ritual para la Instalación del Muy Venerable Maestro en el Rito Francés de los Modernos practicado por la “Madre Logia Francesa y Escocesa de maestros Instalados” de Provenza, Languedoc y Roussillon, resulta imprescindible traducir el brillante y pedagógico prólogo al mismo desarrollado por el Muy Ilustre Hermano Jean-Pierre Duhal, Vº Orden, Caballero de la Sabiduría, Soberano Gran Inspector General. El inmenso recorrido y bagaje masónico del Hermano Duhal es ciertamente extenso y de gran experiencia en recorrido y responsabilidades en pro del Rito Francés especialmente, siendo el Pasado Muy Sabio y Soberano Maestro del Sublime Consejo “Provence et Fidélité”, miembro fundador del Vº Orden, así como Pasado Muy Sabio y Perfecto Gran Venerable de la Cámara de Administración del Grand Chapitre Général du Grand Oriente de France. La calidad está asegurada. Prosigo pues a exponer este excelente material del M.·. Il.·. H.·. Jean-Pierre Duhal que seguro resultará enriquecedor y de sumo interés para los lectores.

Una transmisión en el espíritu del Rito del Rito Francés Moderno. La Instalación del Venerable denominada del Conde de Clermont

La instalación esotérica del Venerable Maestro tiene lugar hoy en la casi totalidad de casos, a partir de un ritual proveniente de Inglaterra y divulgado en 1760 en "Three distinct knocks at the door of the most ancient Freemasonry". Es la transmisión más antigua de este "grado colateral". Sin embargo, existe una transmisión equivalente a la anterior en Francia. Está fechada del siglo XVIII y es practicada hoy en día por algunas logias ya que los rituales están poco difundidos.

Dos textos dan testimonio de esto: El primero se extrae de los llamados rituales del Marqués de Gages, que fue Gran Maestro Provincial de los Países Bajos austríacos bajo la obediencia de la Gran Logia de Francia, y bajo la autoridad del Príncipe de Bourbon, conde de Clermont. Esta ceremonia fue parte del corpus ritual y está incluida en el manuscrito FM-4 79 conservado en el Biblioteca Nacional de Francia en París. Estos rituales datan de 1763, y fueron utilizado por Gages desde 1765.
El segundo proviene de una versión de los rituales oficiales de la Cámara de Grados difundido en forma de manuscritos por Roëttiers de Montaleau, con su firma y la fecha de 1787 escrita de su mano. Es poco conocido porque, si bien figura en los manuscritos enviados en 1786-1787 por Roëttiers de Montaleau a las logias de la correspondencia, curiosamente desaparece de las copias posteriores y particularmente de la versión impresa del Regulador, 15 años posterior, ciertamente, a la versión manuscrita.
Estos elementos se encuentran hoy incluidos en el sistema Escocés Antiguo y Aceptado y constituyen en su mayor parte su 20° grado; por otro lado, conforman una parte de la misión del Caballero de Oriente, Tercera Orden del Rito Francés Moderno.

Esta práctica debe su existencia a la regla que se exigía en Francia, de no poder ser el Maestro de una Logia si no se poseía un cierto Grado como el de Escocés. Esta regla sin duda se ha mantenido en el régimen escocés rectificado, que se ha rectificado desde 1779, que requiere ser Maestro Escocés de San Andrés para llegar a ser Venerable Maestro. La aparición de nuevos grados suplantando al de Escocés como el de Caballero de Oriente movió la transmisión, como se especifica en el Libro de arquitectura de la Gran Logia de los Maestros Regulares de Lyon en el artículo 31 de su estatuto aprobado en 1760: "ningún maestro puede ocupar el asiento particular de su Logia sin que no está previamente revestido con los grados antes mencionados ... " Así, en Lyon en 1760, los Maestros de la Logia deben ser primero Caballeros de Oriente para ser elegidos VM y hay una ceremonia de constitución del nuevo Maestro en el cual un signo, una palabra y un toque particular serán comunicados.
Otra confirmación en la Gran Logia de París en 1761 en el detalle de los principales
reglamentos en 10 artículos: Artículo 1 "todo Maestro elegido de la logia deberá estar revestido de los siete grados principales ... »
El documento del Marqués de Gages de 1763 guarda fuertes semejanzas con el
Caballero de Oriente (nombre del recipiendario y del Gran Maestro, armamento caballeresco, las purificaciones por el hierro y por el fuego ... por no mencionar la palabra de entrada que es L.D.B. (Louis de Bourbon) que recuerda a otra máxima de los Caballeros de Oriente.
Entre otros hechos notables, la transmisión solo se puede hacer con un mínimo de 3 Maestros instalados y el toque que recuerda al de origen inglés.
En el “Tuileur de Vuillaume” en el preámbulo del 20° Grado, se afirma:
"En los primeros tiempos de la introducción de la masonería en Europa, el cargo de
Venerable de Logia era vitalicio y el poder se confería por el presente Grado."
Por lo tanto, podemos deducir que la masonería francesa en los años 1760-1790 tenía una instalación del venerable evocada por las más importantes Estructuras masónicas de la época.

La presente transmisión tiene su justificación histórica y coherencia con relación a la Masonería Francesa de la Tradición. Está inspirado en los rituales del grado de Maestro de la Logia de la época, así como de la Tercera Orden del Rito Francés y del 20º del R.E.A.A. La presente redacción más completa y más legible corresponde al esquema de las prácticas contemporáneas.

Referencias principales:
1. Colección de los rituales del marqués de Gages de la Logia de Mons 1763 (BN Paris cote FM4 79)
2. Ritual del Grado de maestro de Logia – Museo Calvet Avignon Ms 3079
3. Historia, obligaciones y estatutos de la hermandad de los Francmasones-1742-La Tierce
4. “Renaissance traditionnelle” No. 54-55-57 y en particular 64
5. Las Órdenes del Rito Francés y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado

Traducido por Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 del Grande Oriente Lusitano
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France du Rite Ancien et Accepté (Cerneau's Rite)
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección
Masonólogo

14 septiembre 2026

La inmensidad histórica del "Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal" de 1804

En esta entrada deseo nuevamente refrescar la memoria sobre la inmensidad histórica del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz. Grande Capítulo Geral do Rito Moderno e Francês de Portugal.

La constitución de Logias Masónicas en Portugal parece ya remontarse a 1727, ya sea fruto de militares y comerciantes Ingleses y escoceses e incluso de franceses dedicados también al comercio en estos lares. La figura de Hipólito Costa en la estructuración y configuración de la masonería portuguesa a principios del XIX es fundamental tras, cómo no, una intensa persecución por la Inquisición tan bien conocida en toda la península. Las peripecias y viajes de este histórico personaje así como otros detalles de contexto histórico que abordaremos en un próximo artículo, llevan a considerar con certeza que el Rito de los Modernos, y su específica regulación francesa ritual publicada en 1801, fuera el rito oficial del primer Gran Oriente portugués en su origen.
La fundación de una articulada Orden Masónica Portuguesa data de 1802. Dos años más tarde, el 25 de abril de 1804, se firmó un Tratado de Amistad entre el Gran Oriente de Francia y el Gran Oriente Lusitano donde ya aparece el grado de Caballero Rosa-Cruz entre los masones portugueses firmantes, mostrando su preexistencia a dicha fecha, probablemente desde 1802.

A través de este Tratado entre el GOL y el GODF (manuscrito que se halla en la Biblioteca Nacional Francesa y del que mostramos su contenido en imagen del documento contemporaneo) se ha acreditado la existencia y funcionamiento de los Órdenes de Sabiduría del Rito Francés en Portugal, al menos desde 1804, año en el que posiblemente se expidiera una patente de forma oficial. Esta Patente, cuanto menos, fue ratificada en el 2004 por el Gran Oriente de Francia y entregada documentalmente en enero de 2008 por Jacques Georges Plumet, "Muy Sabio y Perfecto Gran Venerable del Gran Capítulo General del GODF" al entonces "Muy Sabio y Perfecto Gran Venerable del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz - Grande Capítulo Geral do Rito Francês de Portugal" Filipe Frade, también Gran Canciller de la V Orden con Patente recibida el 30 de noviembre de 2007 (este magno evento está ricamente documentado fotográficamente e institucionalmente en la publicación oficial Bréves aux Chapitres nº 13 del Grand Chapitre Général du Grand Orient de France - Rite français de enero de 2008). Por otra parte, la Constitución del Gran Oriente Lusitano de 1806, se refiere explícitamente a los diferentes órdenes y capítulos de Rito Francés, en su capítulo III y el artículo XIII, que presupone la existencia de un "Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa Cruz", así como varios capítulos.
Mientras que en Francia por otras razones dignas de análisis a fondo, los Órdenes de sabiduría dejaron de ser practicados durante unos 185 años (aproximadamente desde 1814 hasta 1999), en Portugal, por su parte, la labor del Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, prosiguió durante este largo período, a pesar de las numerosas persecuciones y prohibiciones de las que fue objetivo la masonería, trabajando de forma ininterrumpida desde 1804 hasta 1939, es decir, alrededor de 135 años. Después de que Salazar prohibiera la masonería en 1935, de manera totalmente subterránea, los últimos supervivientes del "Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, se incorporaron al Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para Portugal y su jurisdicción, a través del Acuerdo de 1939 y, a partir de esta fecha, el Rito Francés o Moderno dejó de ser practicado en Portugal.
Sólo en 1991, después de la Revolución de los Claveles de abril 25 de 1974, con la fundación de la Logia Simbólica "Delta", el Rito Francés fue reintroducido en el Grande Oriente Lusitano, que fue practicado durante 10 años exclusivamente por esta Logia. Desde 2001, un grupo importante de masones del Gran Oriente Lusitano, perteneciente a la Respetable Logia "Delta" y hermanos españoles del Grande Oriente Ibérico (G.O.I.) fueron elevados en Francia, bajo los auspicios del Gran Oriente Latino Americano (GOLA) de manera gradual y sucesivamente en los diferentes Órdenes de Sabiduría del Rito Francés, con el apoyo de los Hermanos del Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia.

Esta chispa inicial desembocó finalmente con la creación del "Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal” con patente concedida por el GOLA quien a su vez la había recibido del GODF el 20 de diciembre de 2000.
El Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, depositario desde el Acuerdo de 1939, de la Patente y de todos los poderes de la jurisdicción y la administración del Rito Francés para Portugal, reactivó en 2003, el Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa - Cruz, con masones elevados en Francia, así como con otros, especialmente los MM.·. II.·. HH.·. Fernando Valle y Emídio Guerreiro, iniciados en el Rito Francés hacía 80 años, últimos supervivientes desde 1939 a la edad de 103 y 104 años respectivamente en 2003, transfiriendo a este Soberano Gran Capítulo la Patente y todas sus prerrogativas, permitiendo así el restablecimiento de la Cadena de Unión del Rito Francés en Portugal, en toda su plenitud.
Es remarcable el hecho que el Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz trabajó desde 1804 hasta 1939 sin interrupción, y que su reactivación en 2003, con la presencia de los Venerables Hermanos Fernando Valle y Emídio Guerreiro, de 103 y 104 años de edad, implicó que nunca se rompiera la Cadena de Unión iniciática del Rito Francés y sus Órdenes de Sabiduría desde 1804 hasta 2003, por lo tanto durante cerca de dos siglos. 


Estos masones, convocados por el hermano Fernando Valle el 27 de agosto de 2003, decidió por unanimidad en la Asamblea del 5 de septiembre de 2003, en el Palacio Masónico de Lisboa, la integración de estos dos organismos en una única Potencia Masónica, Libre y Soberana, con el fin de preservar el legado histórico y la tradición del Rito Francés en Portugal, constituyendo así el Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz - Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal, siendo el Muy Ilustre Hermano Belmiro Sousa su actual Muy Sabio y Perfecto Gran Venerable.


Espero que tanto el artículo como los documentos aportados sean de su interés. La historia siempre permanece viva.

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 del Grande Oriente Lusitano
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas
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Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección
Masonólogo

07 septiembre 2026

La Masonería como Escuela en estos tiempos convulsos (de mis conversaciones con Patrick Négrier)

Las sociedades a nivel global están desgarradas hasta un punto que nunca antes se había visto. La crisis no es solamente a nivel político o social; es también de valores universales. No somos capaces de unirnos contra la adversidad que nos azota desde diversos frentes. Solo el cambio y la evolución individual, con una implicación real con nuestro contexto más cercano, puede dar lugar a no repetir "más de lo mismo". A este respecto tuve el honor de intercambiar pareceres con este magnífico, añorado  filósofo y amigo, cuya calidad masonológica me recordaba antiguos aspectos abordados, siempre vigentes, así como nuevas reflexiones procedimentales. Siempre resulta infinitamente grato recordar su imborrable ejemplo masónico y humano, y reflexionar sobre sus atinadas impresiones. Gracias al cielo, Patrick.

Querido Joaquim:

La masonería es una buena escuela, pero a veces los masones la practican de manera insuficientemente metódica debido a que a veces no parecen tener en cuenta que hay dos categorías de seres entre ellos y que cada una de estas dos categorías no está llamado a hacer el mismo tipo de trabajo.

Por un lado, hay quienes tienen tiempo libre y educación suficiente para participar en una interpretación metódica y sabia de los símbolos, pero este trabajo moviliza mucha energía, tiempo y dinero.

Y, por otro lado, están aquellos que, teniendo una familia que mantener y un trabajo profesional muy ocupado, realmente no tienen los medios para participar en una exégesis científica y sistemática de los símbolos, y que progresarían más si adivinaran que entre los símbolos masónicos, hay un pequeño número cuya interpretación, fácil, se trata menos de una relación de conocimientos sino en llevar a cabo diversos ejercicios espirituales para practicar, tales como los siguientes:


A)   escribir las impresiones de iniciación (consultar cada momento sus sentimientos e impresiones frente a la vida)
B)   el espejo (autoconocimiento)
C)   el cráneo del gabinete de reflexión (recordando constantemente que moriremos y sacando las consecuencias prácticas)
D)   la letra G, alusión al " Método geométrico ", modelo de racionalidad que en sus “Pensamientos” Pascal llamó" el espíritu de la geometría" (nunca pensar o actuar sin usar la razón)
E)   los cinco sentidos (apegarse exclusivamente a los hechos observados y a los datos de sus experiencias)
F)    el silencio del aprendiz: mantenerse en silencio para escuchar las palabras y los hechos de las personas, así como los eventos de la historia)
G)   el ojo inscrito en el triángulo (permanecer constantemente atento a todo lo que cada día proviene de sí mismo hacia mí afectándome, mirándome, preocupándome y no rechazándolo, censurándolo o negándolo, sino entendiéndolo)
H)   las esferas terrestres y celestiales ("contemplan la totalidad del tiempo y la totalidad de la realidad". ": PLATÓN, República 486 a), y finalmente
 I)   la piedra cúbica con la que el compañero afila sus herramientas (respetando los principios de epistemología, heurística, lógica y dialéctica, que se basa en dos principios: 1. Federar los diversos fenómenos en la forma unitaria de un concepto; 2. Rechazar este concepto en sus diversas especificaciones para evitar sucumbir a la trampa de generalizaciones falsas, indebidas e ilusorias).

Creo que, si ciertos masones practicaran estos ejercicios espirituales propuestos por la francmasonería, rápidamente obtendrían acceso al conocimiento que solo hace posible crecer y derivar de este crecimiento la satisfacción personal que contribuye directamente a la paz social. Solo la verdad y, por lo tanto, el conocimiento puede, debido a sus consecuencias éticas, salvar a la humanidad de todos sus males (mentiras, robos, violencia verbal y física, ya sea privada o pública, incluso a nivel del gobierno de los Estados).

Saludos con toda amistad.

Patrick Négrier

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
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Masonólogo

02 septiembre 2026

Los Tres Pilares del Templo Rosacruz

 Los Tres Pilares del Templo R+

La Orden aborda desde el primer grado, el elemento constructivo alegórico en referencia al propio crecimiento y evolución del individuo en sus distintas facetas vitales. La existencia misma debe ser redescubierta con una propuesta que parte del conocimiento desde dentro hacia afuera. Nada sería proyectado sin una pre-existencia materializada.

Así, el primer deber de todo masón debe ser el conocimiento interno llevado a cabo mediante el uso de las herramientas que el método masónico nos propone de forma gradual, progresiva y permanente. Su uso obligado, por lo necesario, será el procedimiento conducente a la elevación del templo virtuoso y su otra cara (cual moneda) la construcción de la cárcel de los vicios, concepto este, que desarrollaré en otra ocasión. Así, desde el primer instante creacional, el aprendiz intuye el poder de la Palabra, aquella afirmación creadora de una realidad que la hace existir desde el cero, o estado potencial, y desde su recepción progresa concéntricamente, Palabra, tras Palabra, cual aproximaciones a la original, la Fiat Lux que el Maestro conoce como Jehova o Principio Generador del Todo cognoscible e incognoscible por nuestra propia limitación psicofísica.

Así pues, el Compañero que ya la ha visualizado, dispone de esas joyas móviles que la permitirán transitar desde los estados más burdos a aquellos tendentes a lo sublime. Esta simbólica construcción del Templo-Ser Humano, se asocia obviamente al Templo de Salomón en cuyo Santo de los Santos reside la conexión de lo terrestre con lo excelso. Es un Templo infinito sustentado sobre los pilares por todos conocidos como Sabiduría, Fuerza y Belleza: o sea, para inventar, ejecutar y adornar, y sus derivadas conceptuales en pos de lo bueno, bello y justo, dirigido a fundirse en la perfección preexistente.

Para no caer en un nivel de concreción religioso, me centraré sucintamente en lo filosófico y espiritual de la forma más genérica posible. Así, todo masón ambiciona a ser un Rey así como poseer el potencial de un Dios en tanto a llegar a alcanzar esa Ars Regia cual Melquiseceq bíblico, Rey de Justicia y Sacerdote del Más Alto. Esa legítima y positiva ambición pretende poseer el “poder” de lo que podríamos denominar “divino” en este estado humano para su uso universal y filantrópico.

Pero no quiero adentrarme en ese concepto ahora que merecería estudiar minuciosamente la posible cualidad sacerdotal del francmasón. Lo que queda absolutamente claro dentro del simbolismo histórico-bíblico del cual deriva nuestro anteriormente referido método, es que esa construcción terrenal-personal queda destruida, quedando sus pilares quebrados y sus herramientas rotas por insuficientes, resultado de la retrogradación del Ser que puede llegar a convertirse en la auténtica antítesis de aquello que anhelaba a priori. El buscador, viajero en pos del centro del círculo, debe tomar consciencia de que el Templo verdaderamente indestructible solamente lo hallará fundamentado sobre unos pilares que trasciendan más allá de los nada despreciables ya antes citados, funcionales y precisos, pero transitorios, mutables y quebradizos.

El proceso arduo, duro, perseverante y bien conducido, pretende por lo tanto alcanzar un estado Nuevo, dado que lo anterior se ha mostrado insuficiente, cual Nueva Ley versus Antigua Ley. Ese nuevo Estado, cercano a la perfección individual y espiritual emuladora de su elemento generador Primigenio se sustenta en la certeza cuasi gnóstica del conocimiento de la realidad, la Fe, que nos conducirá consecuentemente a la Esperanza, ese estado de ánimo desde el que se nos presentará alcanzable nuestro deseo de liberación absoluta del mal siendo así capaz de alcanzar y empatizar con toda la creación para poder tener una actitud de solidaridad plena con el sufrimiento ajeno hasta conseguir su eliminación. Esa Caridad semántica no es otra cosa que la Fraternidad plena. Vemos entonces de forma clara que nuestro principal trilema Libertad, Igualdad, y Fraternidad, son la expansión de los mismísimos tres nuevos Pilares sobres los que se sustenta nuestro nuevo Templo de espiritualidad pura, y por lo tanto, indestructible en el plano físico, Un Templo que pretende ser el mismísimo reflejo de esa Jerusalén Celeste donde habite una sociedad compuesta de una humanidad más libre, justa, pura y perfecta que ha vencido a la muerte de lo ilusorio y ha renacido nuevamente en todos sus potenciales de positiva generación, cual luz que sale desde las tinieblas.

Seamos aquí y ahora Luz para los seres mediante la práctica del amor y ejemplo para los próximos, cual Emmanuel. Lo único que debemos exigirnos apriorísticamente es coherencia entre pensamiento, palabra y obra. ¡Manos a la obra, Perfectos Caballeros/Damas y Soberanos Príncipes Rosacruz, Perfectos Masones Libres de Heredom (lugar sagrado) de Kilwinning!

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
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Masonólogo

21 julio 2026

Sobre el Juramento Masónico: de mis conversaciones con Patrick Négrier

Entre las enriquecedoras conversaciones e intercambios epistolares que mantuve con el muy Querido Hermano, amigo filósofo y masonólogo, Patrick Négrier, pasado recientemente al Oriente Eterno, suponiendo una gran pérdida para la Orden, voy a acercar nuevamente a este espacio una reflexión sobre el juramento masónico.

Patrick Négrier, como siempre haciendo gala de una erudición y conocimiento extraordinarios, combinaba esas cualidades con la de la humildad de quien comparte con el prójimo por amor a la verdad en sí misma. Un regreso al método de la recepción del conocimiento mediante el estudio, el análisis, la reflexión vivencial, dejando al margen la vileza profana, la incapacidad de argumentar el disenso. Supone el regreso al intercambio mediante el debate inteligente sobre bases sólidas, contrastadas y libres de cualquier tipo de subyugación. Este es el estado al que muy pocos masonólogos han alcanzado, pues sí sus estudios son verdaderamente libres, y cada paso que han alcanzado en el avance de sus pesquisas, reflexiones e investigaciones, valen su peso en oro. Un estado de consciencia y actitud que está a años luz, por desgracia, de una inmensa mayoría de francmasones de joya de latón y mandil de lentejuelas.
Haber tenido su amistad me honrará para siempre, y le quedo eternamente agradecido por lo mucho que de sus guías y enseñanzas he conseguido en gran medida saciar mi sed del conocimiento y me ha permitido ver más luz a pesar de estar rodeado de tinieblas de todo tipo. Gracias Patrick por estar siempre ahí, eternamente.
Creo que es el momento en el que hay que precisar con la máxima precisión el elemento formal ritual, filosófico e incluso hermenéutico del contenido de nuestros actuales Rituales para ser coherentes, y así evitar confusiones atroces. Una vez más debemos esforzarnos por saber de dónde venimos, como mutamos, como evolucionamos y a donde vamos con las actuales estructuras rituales y sus corpus doctrinales. Por eso que el tema del juramento, no es un tema menor, y solo comprendiendo su precisa aparición contextuada adecuadamente, podremos llegar a entender el de compromiso en diferentes conceptos de la masonería del Siglo XVIII.

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
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Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Soberano Gran Comendador del Muy Poderoso Soberano Gran Consistorio de los Jefes Supremos de la Alta Masonería del Rito Escocés de Hérédom Antiguo y Aceptado
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección
Masonólogo


El Juramento Masónico (de mis conversaciones con Patrick Négrier)

“Sí, querido Joaquim, tienes razón, como lo he demostrado en mis libros, los autores británicos de los Antiguos Deberes católicos y luego anglicanos (a partir de la mitad del siglo XVI) habían concebido y elaborado sus Deberes de acuerdo con el modelo proporcionado por la "Regla de los monjes" de Benito de Nursia.

Así es como en los Deberes podemos ver:

1. La plegaria de entrada a la Trinidad se inspiró en el "Prólogo" de Benito que es una oración;

2. la historia alegórica y legendaria del Oficio se inspiró en el capítulo I de Benito sobre la historia del monacato que había visto la aparición de varios tipos de monjes;

3. la escala de las artes liberales de la República de Platón que se encuentra en los Antiguos Deberes había sustituido al capítulo VII de Benito sobre la escala de la humildad;

4. la lista de deberes profesionales y morales de los masones que se encuentran en los Antiguos deberes se inspiró en los capítulos IV y LXXII de Benito sobre los instrumentos de las buenas obras;

5. y, finalmente, el juramento de los Masones sobre el "Libro" de los Deberes después de leerlos al recipiendario se inspiraba en el capítulo LVIII de Benito en la forma de recibir a los hermanos en el monasterio por los tres votos de estabilidad, conversión de modales (castidad y pobreza) y obediencia DESPUÉS DE LEER AL JOVEN MONJE LA REGLA DE BENITO (¡y no la Biblia!).

Cuando, en Kilwinning (entre 1599 y 1630, no sabemos exactamente cuándo), los masones calvinistas presbiterianos (¡y no los arminianos!) reformaron el rito al reemplazar los Antiguos deberes con el Mason Word, obviamente rechazaron el modelo benedictino del rito masónico por dos razones: primero porque la "Sola Scriptura" de la Reforma luterana y calvinista les prohibía asentarse en materiales no bíblicos; y luego porque se oponían ferozmente al monacato (los calvinistas escoceses habían destruido los monasterios).
En los Antiguos deberes, la legendaria historia del Oficio era una alegoría de las vicisitudes del arte gótico de las catedrales; dado que los calvinistas presbiterianos se oponían no solo a la arquitectura sagrada sino también al episcopado y, por lo tanto, a las catedrales (los presbiterianos eran democráticos y habían abolido la institución del episcopado considerado de tipo monárquico), rechazando esta historia gótica del Oficio para sustituirla por un material exclusivamente bíblico: el simbolismo del templo de Salomón cuyas dos columnas habían inspirado a Pablo la comparación de los tres apóstoles con las columnas en Gálatas 2,9 (versículo que uno no puede entender sin tener en cuenta todo este capítulo 2).

Como en los Antiguos deberes la escala platónica de las artes liberales no era bíblica, los masones calvinistas la rechazaron. Y dado que el Libro de los Deberes sobre el cual juraron los masones anglicanos no era bíblico, los masones calvinistas lo sustituyeron jurando sobre la Biblia”.

Patrick Négrier


06 julio 2026

Regularidad, Legitimidad y Derecho de Gentes Masónico

Desgraciadamente nos topamos con puntos de vista dogmáticos, que no comparto, y que mezclan los “fantasmagóricos” y “diversísimos” landmarks referidos por unas obediencias supuestamente defensoras de la Libertad. Así el concepto de Regularidad no lo impone Londres o Paris, ni siquiera unas Constituciones que pueden y deben ser maleables. La Regularidad se fundamenta en haber sido recibido según unas reglas iniciáticas precisas y no mutadas a placer, y así subir de peldaños mediante esas recepciones otorgadas por gentes que pueden regularmente (según la Regla del Rito que fuere y su procedimiento simbólico) llevar a cabo esa conducción al ascenso de la ortopraxis moral. Otra cosa bien distinta es el reconocimiento, que genera el peligro de estar sometido a las normas particulares de la Gran Logia de Inglaterra o del Gran Oriente de Francia (por citar unos ejemplos extrapolables a sus satélites), pues actuan como custodios y jefes que imponen sus visiones para ellos certeras y de libre cumplimiento. Aconsejo leer las obras de Patrick Négrier, Rodolfo Mantilla Jácome, Paul-jean Girard y las de un servidor (modestia aparte), Joaquim Villalta, sobre el confuso y enredoso entendimiento de los dichosos Landmarks.

Introduzcamos el matiz jurídico y filosófico exacto que se omite intencionadamente por lo general: separar conceptualmente la Regularidad de origen (la transmisión iniciática y la ortopraxis moral) del Reconocimiento administrativo (los pactos políticos entre obediencias como la GLE o el GODF) y llegaremos a unas conclusiones absolutamente distintas a las impuesta a hierro y fuego.

Bajo la óptica propuesta - respaldada por las investigaciones históricas de autores como los anteriormente citados -, el "derecho de gentes masónico" adquiere su verdadera dimensión tradicional y universal. Desde este punto de vista adogmático, la respuesta a nuestra pregunta que si dos o más Obediencias legítimas pueden trabajar e interactuar libremente ofrece estas respuestas:

La Regularidad Tradicional frente a la Burocracia Obediencial

Si despojamos a la masonería del control político de las Grandes Logias, el panorama normativo cambia radicalmente:

  • La Regularidad es Iniciática, no Administrativa: Como señalamos, la regularidad reside en el oficio, en la transmisión ininterrumpida de una iniciación legítima, el respeto a las herramientas del rito y la práctica de una ortopraxis moral. Si una organización posee esta cualidad, es intrínsecamente legítima por su propio peso tradicional, no porque una potencia extranjera firme un decreto de reconocimiento.
  • La Libertad de Asociación en el Derecho de Gentes Masónico: Bajo esta perspectiva tradicional, sí existe la plena libertad de que dos o más organizaciones legítimas decidan trabajar y asociarse libremente. El derecho de gentes, entendido como la ley natural de la fraternidad, ampara que cualquier taller o potencia que comparta la misma pureza iniciática colabore con otra, ignorando las fronteras, los vetos o las "visiones particulares" impuestas por custodios burocráticos.
  • El peligro del Reconocimiento: Siguiendo la línea crítica de Patrick Négrier, Rodolfo Mantilla Jácome, Paul-Jean Girard y la mía propia sobre la confusión en torno a los landmarks (los cuales fueron enumerados e interpretados de forma muy diversa y tardía en el siglo XIX por autores como Albert Mackey), el sistema de reconocimientos se convierte a menudo en un instrumento de control geopolítico masónico. Someterse a él implica aceptar normas particulares camufladas de "leyes universales".

Conclusión

Desde una visión estrictamente administrativa y de política interpotencial (la de las grandes obediencias), la asociación está limitada por tratados. Sin embargo, desde la perspectiva de la tradición masónica genuina y la ortopraxis iniciática, el verdadero derecho de gentes defiende la soberanía absoluta de los masones y las logias legítimas para reconocerse y trabajar juntos por su afinidad espiritual, libres de dogmas de exclusividad.

Nuestro análisis se basa en el terreno de la auténtica tradición iniciática y la soberanía del oficio, desmontando el relato burocrático y geopolítico que las grandes obediencias (como la GLE o el GODF) han construido a lo largo de los siglos.

Asumiendo el enfoque de Patrick Négrier, el mío mismo, y el de otros autores como Paul-Jean Girard o Jean-Pierre Duhal, procedo a realizar un análisis profundo de cómo el "derecho de gentes masónico" fundamenta la libertad absoluta de asociación entre organizaciones legítimas.

1. La deconstrucción de los Landmarks y el mito del control central

El argumento de que las logias no pueden asociarse libremente se sostiene en la visión decimonónica de los landmarks (como la famosa lista de 25 linderos de Albert Mackey de 1858). Diversos autores hemos demostrado históricamente que:

  • Los Landmarks no son dogmas inmutables: El término original aludía a los límites físicos del terreno en la masonería operativa. Su transposición a la masonería especulativa como "leyes divinas e inalterables" fue un invento jurídico tardío para justificar la autoridad de las Grandes Logias sobre los talleres locales.
  • La maleabilidad de las Constituciones: Las leyes masónicas escritas (incluidas las de Anderson) nacieron con un propósito coyuntural y organizativo, no iniciático. Pretender que una constitución administrativa del siglo XVIII encadene la soberanía espiritual de un taller del siglo XXI es un contrasentido tradicional.

2. Regularidad Iniciática (Ortopraxis) vs. Reconocimiento Político

El núcleo de nuestro argumento - y el eje de la verdadera jurisprudencia masónica tradicional - radica en separar estos dos conceptos que las cúpulas obedenciales confunden deliberadamente:

Concepto

Origen y Naturaleza

¿Quién lo otorga?

Impacto en la Asociación

Regularidad Tradicional

Iniciática. Basada en la transmisión pura del rito, las reglas precisas de recepción, el trabajo con las herramientas tradicionales y la ortopraxis moral.

El Oficio. Se posee de forma intrínseca por la legitimidad del acto ritual y la conducción moral del ascenso.

Permite la libre asociación. Reconoce a cualquier otra organización que comparta la misma pureza de oficio.

Reconocimiento

Administrativo. Basado en convenios, tratados de amistad, intereses geopolíticos y diplomacia masónica.

Las Obediencias. Estructuras de poder burocrático (como Londres o París) que imponen su visión particular.

Veta la asociación. Crea aduanas, fronteras y exclusividades territoriales ajenas al espíritu masónico original.

3. El Derecho de Gentes Masónico como Ley de Libertad

Bajo la luz de la ortopraxis moral, el derecho de gentes masónico no es un código de derecho internacional que firma tratados de exclusividad entre potencias, sino la restitución de la ley natural a la fraternidad:

  • Soberanía Absoluta del Taller: La célula madre de la masonería es la Logia (el taller), no la Gran Logia. Si un taller ha sido instalado regularmente según las reglas del arte, goza de plena soberanía.
  • Libertad de Trabajo Conjunto: El derecho de gentes ampara que dos organizaciones legítimas (que practican la misma ortopraxis) colaboren, se reconozcan y compartan sus trabajos de forma totalmente soberana. Cualquier prohibición externa dictada por una obediencia es una interferencia ajena a la naturaleza de la iniciación.
  • La Fraternidad como fin supremo: Someter la fraternidad universal a las disputas administrativas sobre "quién es regular" según los criterios de una oficina en Londres o París pervierte el sentido de la orden. La regularidad la da el método de construcción moral e interior, no el sello de un Gran Secretario.

Conclusión del Análisis

Debe devolverse la masonería a su cauce tradicional: el derecho de gentes masónico sí permite y ampara la libre asociación y trabajo entre organizaciones legítimas, porque la legitimidad emana de la pureza del rito y de la rectitud moral de quienes lo conducen.

El laberinto de prohibiciones y exclusiones territoriales no pertenece al derecho masónico tradicional, sino al derecho eclesiástico y burocrático con el que las Grandes Logias intentaron patrimonializar y monopolizar el libre pensamiento y la transmisión iniciática.

Joaquim Villalta, 33º R.E.A.A., V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés,
M.·. I.·.
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal.
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 al Or.·. de Porto.
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano-Supremo Consejo Neogranadino.
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador.
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas.
Miembro del Supremo Consejo de los Balcanes del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze.

Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France et la Pincipauté d'Andorre du Rite de Cerneau.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado.
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección.
Masonólogo.
Director de la Academia Internacional de la V Orden - UMURM
Teniente Comendador del Souverain Grand Chapitre des Sublimes Princes du Royal Secret - l'Ordre du Royal Secret.

05 julio 2026

El Rito como vehículo de propiedad universal

El concepto de “pureza” ritual es relativo y precisa ser matizado desde distintos ámbitos, básicamente para no confundir al lector. Al respecto, un valioso hermano advertía el riesgo de adoptar actitudes de “salvaguarda de la pureza” para evitar supuestas desviaciones, actitudes muy propicias a generar el riesgo del pensamiento único, sin saber a ciencia cierta por la inmensa mayoría qué es y donde radica dicha “pureza “ para resguardar.

Por otra parte, me parece respetable el control y distribución de dicho material ritual (además de obvio y evidente su tenencia para las logias hispanoparlantes de la oportuna correspondencia). No obstante, gracias al progresivo aumento de las publicaciones y estudios aparecidos en el mercado editorial internacional y concretamente en lengua española, ha sido posible dar a conocer ya no solo rituales de diferentes versiones de una gran variedad de Ritos, sino que además, se han podido abordar libremente y sin ningún tipo de sumisión a ninguna “militancia”, trabajos y reflexiones inexistentes e irrealizables bajo cielo obediencial (muchos de estos trabajos editoriales han sido realizados por expertos HH.•. de diversas y variadas Potencias Masónicas, asegurando la independencia, pluralidad y rigor, muchas veces ausente y carente en otro tipo de trabajos “tutelados”.
Lamentablemente, la independencia “académica” no siempre es bien comprendida y suele confundirse con iniciativas para fomentar agravios o confrontaciones. Una pena.

Es un grave error masónico e histórico considerar, cualquiera que sea el Rito, como propiedad exclusiva de una determinada Obediencia. Tal vez hay todavía alguien que así lo piense, pero lamento profundamente esa visión de marketing conductivista a la que me resisto ser sometido con siglas marcadas a fuego diferenciando buenos y menos buenos, auténticos y de “cartón piedra”. El “negocio” de la propiedad ritual o del Rito, es algo que, además de ser poco fraterno cuando se utiliza como elemento de presión, ha llegado a hastiarme por las veces que se ha llegado a argumentar lo infundado del tema, y que tan solo interesa a unos cuantos que defienden su calidad dominante aparente, revestida de un mandil, banda o collar, con un carnet, título o pasaporte confiriendo un supuesto estatus de regularidad y legitimidad desde tiempo inmemorial, en ocasiones a "full" para todos los Grados a receptores totalmente en fuera de juego en cuanto a cualquier Rito en particular, sea el que sea. Permítanme pensar que debe ser algo más que un sello o un acrónimo.
La legitimidad y regularidad de su uso y práctica, además de la conferida a los MM.•. MM.•. regularmente iniciados y recibidos en los distintos grados por transmisión ininterrumpida, es ostentada en diversos Orientes por distintas Potencias Masónicas. Todas ellas son garantes del espíritu de su Rito en concreto, pero libres para reflexionar sobre sus usos y prácticas dentro de este marco flexible y de necesaria evolución inherente a los Ritos en sí.

La fijación de formas rituales ha devenido herramienta para evitar excesos, pero ha coartado usos legítimos y ha deformado nuestra visión del Rito llegando a ser erróneamente contemplado por algunos de su exclusiva propiedad.
En algunas obediencias, por ejemplo, cada logia que trabaja en el seno de un Rito determinado, lo hace mediante un ritual que ella misma ha definido o heredado de su enorme tradición masónica a lo largo de la historia. Esta forma de práctica masónica nos recuerda a la practicada a lo largo del siglo XVIII en el continente europeo, libre aún de fenómenos globalizantes y centralizadores que, en uno u otro sentido, tienen ventajas e inconvenientes. Este doble aspecto funcional de libertad logial y fidelidad ritual, solo es comprensible teniendo clara la estructura fundamental simbólica y filosófica del Rito practicado. Precisamente una de las características del una buena práctica ritual es la de no proponer más que un modelo, que cada logia adapta.
Para evitar el caos, tan solo precisamos de nuestra capacidad de trabajo dentro de una libertad, pero conforme al Rito trabajado, y esta conformidad pasa por nuestro necesario conocimiento de la antes citada estructura simbólica propia, que será igual en sus diversas formas rituales manifestadas, y ello exige, muy especialmente, de la búsqueda de una excelencia de todos los Maestros, que serán en definitiva quienes tienen el peso y la responsabilidad de pasar la llama a generaciones venideras.

Brasil, Francia, Bélgica, España, Portugal, Ecuador, Colombia, Perú, México e Italia forman parte de un no muy largo etcétera subdividido en diferentes Potencias Masónicas, donde, sin complejos, algunas han tomado su legado y han evolucionado siguiendo los criterios que para su seno han estimado convenientes, y han hecho uso de su libertad y legitimidad con todas las consecuencias.
La diversidad de la Oferta forma parte de la diversidad Obediencial y de Estructuras de Altos Grados, y pretender alguien erigirse en “auténtico” y “único” curador y “dador” del “verdadero rito pata negra”, no solo sería incierto y errático, sino que sería desconocer completamente la realidad, génesis, estructura y evolución de los Ritos existentes e incluso de los ya extintos.

Pero vayamos a la fuente, objeto y finalidad misma. Cuando el Rito no tenía nombre alguno, o por el contrario, intentemos pensar en “todos” simultáneamente. Intentemos hallar su común denominador:

Etimológicamente la palabra Rito nos conduce a las nociones de sucesión y de orden. Un rito es aquel conjunto de reglas que fija de forma específica los diferentes trabajos masónicos o ceremonias. Un ritual no pretende tener la autoridad de un libro sagrado al mismo tiempo que no pretende imponer una historicidad o unas creencias específicas. ¿Para qué sirve entonces el Ritual?
Hoy día podríamos concebirlo como aquel conjunto normativo libremente aceptado que nos indica un camino que

- codifica las relaciones tanto dentro de las Logias como de la Orden

- facilita la libertad de expresión y de pensamiento

- permite articular distintas ideas simbólicas dentro de un espacio y un tiempo con unos específicos objetivos tanto de trabajo colectivo en logia, como de introspección individual

- privilegia las ideas sobre las formas, potenciando valores éticos y morales mediante el respeto a las diferencias, la total libertad de conciencia y el desarrollo personal intelectual y espiritual, fomentando el estudio, el análisis, la observación y la autoevaluación.

El uso del término Rito en masonería es bastante tardío, y obedece a una necesidad de diferenciar las distintas formas rituales que se fueron sucediendo con el paso del tiempo, sobre todo a partir de la proliferación de los denominados “Altos Grados” en los años 1740, distintos a los universalmente reconocidos como simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro), y cuyos diferentes sistemas de reorganización, llamados en ocasiones Regímenes, condujeron al uso de calificativos que permitieran diferenciar sus particularidades, especificidades y divergencias. Este deseo de reagrupar en función de su génesis y peculiaridades, conjuntos rituales coherentes y estables, desembocó en la aparición de los distintos Ritos hoy existentes.

Por lo tanto, las estructuras Obedienciales y de Altos Grados correctamente concebidas deben pretender, entre otras cuestiones:

a) Coordinar la ayuda e interrelación logial y entre sus respectivos consejos

b) Ser garantes de la correcta aplicación de las estructuras simbólicas inherentes a todo Rito (sea el que sea) lo cual no implica inmutabilidad o evolución en sus distintas prácticas.

c) Facilitar el intercambio y el flujo de experiencias humanas y masónicas entre miembros de distintas Potencias Masónicas.

d) Contrarrestar los excesos o corregir las carencias que pueda padecer la vía iniciática en situaciones de flagrante endogamia logial o los distintos Consejos.

e) Vehicular y tutelar la Tradición y Modernidad, pasado y futuro, de nuestra Orden, nuestros Ritos y Rituales, garantizando una excelencia en nuestros Trabajos Masónicos y en nuestra puesta en práctica vital cotidiana.

f) Trabajar por y para las Logias y sus Cámaras respectivas (y no al contrario), siendo enormemente respetuosa con la libertad de las mismas y con la inherente a la condición masónica de sus componentes, siempre y cuando respeten tácitamente los compromisos libremente adquiridos en ese quid pro quo.

Así pues, más allá de esa estructura “relacional”, existe el vehículo que da un ingente y auténtico valor, haciendo funcional y real el fenómeno masónico. Esto es el Ritual.
Pero, ¿cómo?, ¿cuando?, ¿donde? Y ¿por qué se crea?

La creación de la práctica Ritual del Mason Word, origen de las diversas y posteriores versiones de este Rito que desembocaron con el paso de los años mutando natural o forzadamente en la totalidad de la práctica ritualística francmasónica hoy conocida, fue elaborado por los masones calvinistas de la logia escocesa y calvinista de Kilwinning. Siguiendo los trabajos de Patrick Négrier, máxima referencia en este campo de investigación, gran amigo y Hermano que ha pasado recientemente al Oriente Eterno, y aún a costa de que se nos acuse de vivir gracias a las espaldas de otro (lo cual importa bien poco si el fin es pedagógico y permite sacarnos de la más supina de las ignorancias), diremos que este Rito nace como respuesta a la obligación impuesta por Schaw de practicar un arte de memoria. Nos vemos en la necesidad de beber de los resultados de estas investigaciones dado que nuestra base de datos en lengua española está no sólo bajo mínimos, sino que es inexistente. Se hace imperativo sacar a luz los resultados de la última década de investigaciones de este prestigioso masonólogo y hermano, aunque el resultado reviente literalmente las románticas hipótesis y fantasiosos relatos del génesis francmasónico pre-especulativo o de perennes purezas rituales transmitidas hasta nuestros días, lo cual es una auténtica falacia.

Así pues, la logia de Kilwinnig, rechazando la continuidad de la práctica del rito de recepción prescrito por los Antiguos deberes anglicanos, optó por adoptar la forma de un catecismo simbólico, cuyo vocabulario estuviera compuesto de imágenes conformemente a la tradición de las artes de memoria, pero unas imágenes verbales (metáforas, alegorías) debido en una parte a la confesión presbiteriana y por otra al carácter iconoclasta característico del calvinismo que forzó a dicha logia a esa sustitución de la imagen verbal en lugar de la imagen plástica. Este hecho que hemos apuntado en anteriores trabajos, nos ofrece el instrumento ritual de la Gran Logia de Londres que ontologizándolo y dándose el marco jurídico las Constituciones de 1723, abrió las logias a todos los practicantes de la religión natural (orto-praxis moral) sin consideración para las ortodoxias que quedaban sólo como opiniones individuales rompiendo por este eclecticismo con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes, abriendo la puerta a los ateos teóricos y al deísmo. Sobre este último aspecto, ya el historiador y Hermano Charles Porset nos advierte y apostilla en uno de sus trabajos: ”Se ha tomado el pretexto de la exclusión del ateo estúpido para decir que la orden rechazaba a los no creyentes y que la masonería era cristiana. Es inexacto, porque la expresión " Stupid Athéist” está prestada de un pastor presbiteriano, John Weemse, contemporáneo de Anderson y Désaguliers, que en su obra A Treatise of the Horno Degenerate sonnes viz (sic = with) the Atheist, the Idolater, the Magicians and the Jews (London, Thomás Cotes, 1636), distingue cuatro categorías de ateos: aquel que niega a Dios («denying God»); el que duda de su existencia («disputing Atheist») el cree sólo en lo qué le aportan sus sentidos (" Physicall Atheist") y finalmente al ateo estúpido que es impermeable a las luces de la razón; en realidad tal ateo no existe; hace las veces de espantapájaros en su exposición andersoniana – de soporte para poder moldear al gusto-. Designando sólo ése de una manera totalmente retórica, Anderson-Désaguliers no excluyen las tres otras categorías de ateos – lo que concuerda perfectamente con el espíritu latitudinario de la masonería”. Ya el mismo Négrier habla sobre punto de vista personal de Désaguliers acerca de “entender bien el Arte”, aunque para nada se impone la creencia revelada como previa conditio sine qua non para formar parte de la Orden: basta con leer “desapasionadamente” y de forma correcta el redactado de los Deberes. Creo que sobran las palabras y más debates al respecto, reiteración del cual sólo conduce a un diálogo de necios, imposible de reflexionar o de rectificar, desde posiciones inflexibles, dogmáticas, intransigentes, y por descontado, nada academicistas.

Si el católico Schaw ordenó a la logia presbiteriana de Kilwinnig practicar un arte de memoria conforme al calvinismo de sus miembros en sustitución al rito anglicano de los Antiguas Deberes, es porque dicho arte calvinista debería cumplir la misma función que el anterior, una función básicamente moral.
Debemos apuntar que a pesar de la analogía de Shaw en considerar a los Antiguos Deberes como Artes de Memoria, estos no lo son en el sentido estricto conocido y practicado en la Grecia antigua. Los redactores de los Antiguos deberes intercalaron una historia legendaria del oficio entre la Plegaria a la Trinidad y el inventario de unos puntos sobre moralidad que eran sujetos al juramento del recipiendario. Algo así como si esta historia legendaria estuviera dotada del poder de inclinar al recipiendario a respetar y llevar a la práctica la buena conducta y moralidad inherente a su juramento. Un análisis profundo de los Antiguos Deberes permite a Patrick Négrier desvelarnos a éstos como memoriales con un objetivo moral. La historia legendaria del oficio conduce a los francmasones a recordar en primer lugar, a través del ejemplo de las dos columnas antediluvianas, que son los pecados humanos que, provocando el diluvio, hicieron destruir el mundo (recuerdo que constituía para los masones practicantes de los Antiguos Deberes un argumento apocalíptico de conversión moral), y que fueron estos monumentos arquitectónicos de las columnas antediluvianas que salvaron del diluvio el saber de los oficios y de las siete artes liberales. De este análisis se desprende que en los Antiguos Deberes, el recuerdo de la antigua leyenda de las dos columnas antediluvianas entre la plegaria a la Trinidad y el inventario de puntos de moralidad que el recipiendario juraba respetar, constituía, tras la invocación de la gracia en la plegaria, un segundo argumento de conversión moral que reforzaba y facilitaba dicho juramento. He aquí este argumento apocalíptico de conversión moral extraído de la tradición del Antiguo Testamento. Ese recuerdo, rememoración, y el cristianismo juanítico continuador de esta tradición reveladora, permite, a fin de cuentas comprender en qué se inspiró Schaw al pretender hacer una analogía entre los Antiguos Deberes y el arte de memoria, a pesar de no serlo estrictamente en el sentido de que no constituían instrumentos o métodos mnemotécnicos destinados a reforzar la capacidad sicológica del sujeto para recordar y potenciar su retórica sin soporte escrito. Su argumento apocalíptico de conversión moral tenía un objeto anamnético en el componente de hacer recordar al sujeto sucesos supra-significativos y moralmente determinantes del pasado, rememorar en la consciencia elementos históricos susceptibles para determinar activamente la conversión del sujeto a las buenas costumbres.
Así es como William Schaw toma los Antiguos Deberes como “antient statutes set down of before of guid memorie” (artículo séptimo de los Status de 1599).

La logia de Kilwinnig pretendiendo llevar a cabo un arte destinado a una función similar, a saber, una conversión moral de los masones fundada en el recuerdo del pasado, elaboró ella misma su propio arte de memoria en el espacio del rito del Mason Word, reemplazando así al rito anglicano de los Antiguos Deberes.
En su forma primitiva, el Mason Word se reducía a la comunicación de dos palabras J y B mientras se daba la mano de manera ritual denominada garra. Estas palabras J y B, siendo palabras de paso, constituían probablemente respuestas a una pregunta, cual esbozo del género catequético que erige la forma primaria del Mason Word entendido como instrumento destinado a ejercitar la facultad psíquica de la memoria(Edimburgo1696). Además, el hecho de que los elementos del Rito, a saber los nombres de las Columnas del Templo de Salomón y el toque o garra, habían sido sacados del episodio de Gal. 2,9 (donde Pablo de tarso justificó su ministerio apostólico sin figurar en el colegio de los Doce, y que no había conocido a Jesús personalmente, recordando que tres de los apóstoles de Jesús, considerados como columnas “habían reconocido la gracia que le había sido dada” cogiéndole la mano derecha a él y a Bernabé en signo de comunión. Los masones presbiterianos de Kilwinnig refiriéndose a Gal. 2,9 hacen una memoria del pasado, siendo un recordatorio en este sentido la forma del Mason Word, así como un memorial con finalidad moral, ya que reiterando el episodio fundador descrito, afirmaban haciendo prolongar el ministerio apostólico de Pablo basado en la gracia.
Pero, ¿Dónde se encuentra el argumento apocalíptico en Gal. 2,9 que es la fuente cultural del Mason Word?.
Apreciemos que Pablo vincula su propósito sobre las columnas y sobre el agarre de mano a un apocalipsis: “Fui después de una revelación” (apokalupsin) Gal 2,2. De aparente similitud a la que puede conducirnos a la “revelaciones de II Corintios 12, 1-4. De este modo el Mason Word se vincula directamente vía su origen en las escrituras a un argumento apocalíptico (revelador) de conversión moral, lo cual era la función de los Antiguos Deberes.
Un análisis pormenorizado del Edimburgo 1696, prototipo de los catecismos simbólicos del Mason Word (hasta el 1751, fecha de la divulgación del Maçon démasqué) estado inicial del rito de 1637, nos hace ver que era un arte de memoria en doble sentido: primeramente como memorial de elementos del pasado con objetivo moral, y en segundo lugar, como suporte de tipo mnemotécnico, que posteriormente el Dumfries en 1727, revelará en el primer cuadro de logia una nueva expresión del arte psicológico de la memoria (“Todo esta confiado en la memoria de los masones y conoce la suerte de las tradiciones orales”), en este caso de forma compuesta conforme a la versión de confesión episcopaliana que combina el Mason Word con imágenes plásticas.

Hemos visto, por tanto, el nacimiento causal del vehículo ritual, que felizmente se universalizó abriendo además el mecanismo que permitiera crear y ordenar ese punto de encuentro, donde el pensamiento y todo tipo de filosofía, en definitiva, encontraran suelo fértil dentro de un mismo espacio-tiempo. Tal vez nada mágico, pero realmente extraordinario. Un instrumento propiedad de toda la Humanidad.

Cierro así, con este último trabajo, una secuencia de estudios y ensayos tendentes a esclarecer nuestro origen ritual. Solo conociendo algo mejor nuestro pasado podremos hablar con fundamento sobre aquello que pretendemos alcanzar para nuestro devenir, a sabiendas de lo que realmente fuimos, somos y representamos.
Queda solo pendiente, con la colaboración del Hermano Víctor Guerra, la publicación in extenso desde el Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau" de unas tablas comparativas rituales que permitirá ver claramente algunas de las mutaciones, desviaciones, arbitrariedades y condicionamientos que en muchos casos llevaron a desembocar en variaciones más o menos afortunadas, por no decir más o menos legítimas o manipuladoras, quedando en entredicho ese purismo que solo "cuatro privilegiados" pretenden imponer o referir como auténtico y real entre alguna masonería de militancia desinformada, donde prevalece más el asumir a toque de pito que la investigación rigurosa y contrastada. Eso sí, fraternalmente.
Hoy ya no hay excusa para posicionarse histórica y masonológicamente sobre tesis de hace 20 o 30 años atrás. La Tierra gira.

Quien desee conocer los pormenores de esta génesis ritual, le sugiero vivamente la lectura muy en especial de Patrick Négrier:

La Tulip. Histoire du rite du Mot de maçon de 1637 à 1730, Groslay, Ivoire-clair 2005
Le Rite des Anciens devoirs. Old charges 1390-1729, Groslay, Ivoire-clair 2006
Art royal et régularité dans la tradition de 1723-1730, Groslay, Ivoire-clair 2009.


Vemos a veces que la realidad auténtica es más bella, plena, enriquecedora y apasionante que cualquier ficción o fantasía a las que aún muchos obstinadamente se aferran.

Joaquim Villalta, V Orden, Gr.·. 9 y Último del Rito Moderno o Francés, 33º R.E.A.A.
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro Honorario del Soberano Supremo Consejo del Grado 33 para el Escocismo de la República del Ecuador
Miembro del Supremo Consejo del Grado 33º y Último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Islas Filipinas
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze
Miembro del Suprême Conseil du 33e Degré pour la France du Rite Ancien et Accepté (Cerneau's Rite)
Pasado Presidente de la Confederación Internacional de Supremos Consejos del Grado 33º del R.·. E.·. A.·. A.·.
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Gran Comendador del Soberano Gran Consejo de los Príncipes del Real Secreto de España, Rito de Perfección
Masonólogo