24 de novembre 2022

ACADEMIA V IMPÉRIO: 10º Ciclo de Estudios del Rito Moderno o Francés

Se llevó a cabo en la sede del Gremio Lusitano de Porto un nuevo Ciclo de Estudios del Rito Moderno o Francés de la Academia del V Imperio alrededor de los Bicentenarios de la Muerte de Manuel Fernandes Thomaz, de la Constitución de 1822 y de los Derechos del Ciudadano.

Este evento académico fue brillante, tanto por las exposiciones volcadas, como por la calidad de los ponentes ahí congregados y provenientes de distintos países, coordinados a la perfección por su anfitrión el MIlH Belmiro Sousa, Venerable maestro del la R.·. L.·. “Estrela do Norte nº 533” al Or.·. de Porto y aglutinando en la organización a las principales Logias del Rito Moderno o Francés del Grande Oriente Lusitano, tercera potencia Masónica más antigua fundada en el Continente Europeo (1802), y que contó con su Gran Maestro Adjunto el MIlH João Aurélio Marques, así como también con la presencia del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz – Grande Capítulo Géral del Rito Moderno e Francês de Portugal (1804), representado por el MIlH António Fonseca, miembro de su Cámara de Administración, encontrándose a su vez dignidades de Potencias extranjeras como la MIlHna. O. Vallejo Gran Maestra de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales y Suprema Comendadora del Sublime Consejo del Rito Moderno pasa el Ecuador, actual Presidenta de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno.

Este tipo de encuentros, únicos en la masonería europea, ponen de manifiesto la calidad y madurez de la masonería lusitana y de estos Cuerpos Masónicos de los que me siento agradecido por ser Miembro Honorario y de quienes tanto he aprendido intelectual, ética y masónicamente.

En próximas entradas desarrollaremos las ponencias allí dictadas que a buen seguro resultarán del agrado de los lectores. Con esta plenitud masónica, intelectual y espiritual, aguardamos con entusiasmo la fecha del próximo Ciclo que se ha convertido en un referente académico y muy especialmente para los estudiosos, amantes y practicantes del Rito Moderno o Francés.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo Geral do Rito Moderno e Francês de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 del Grande Oriente Lusitano
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Oriente Tradicional de Bolivia
Presidente de la International Confederation of Supreme Councils, AASR








 

03 de novembre 2022

Las Órdenes de Sabiduría del Rito Francés - El Corpus de Grados y la Especificidad de la Quinta Orden

En enero de 2018, Colette Léger, Miembro del Gran Capítulo General de Francia, y de su Capítulo Nacional de Investigación, así como ex Gran Canciller del Gran Capítulo General de la Gran Logia Mixta de Francia, nos presentaba las investigaciones y arduos trabajos de su autoría en un “fuera de serie” de la colección JOHABEN, Conform édition pieza maestra trascendental, no solo para el Rito Francés o Moderno, sino para toda la masonería Universal derivada del Siglo de las Luces y de donde bebieron los denominados futuros ritos con adjetivo calificativo cuando los mismos no tenían ni nombre ni estructura. El trabajo de Léger, preciso, procedimentalmente impecable, analítico, profundo y contrastado, muestra lo mejor de las técnicas de investigación historiográficas en vigor. Como ya expusimos en una anterior entrada https://racodelallum.blogspot.com/2018/01/los-81-grados-del-rito-frances.html dicho proyecto estuvo magistralmente coordinado a través del Grand Chapitre Général du Grand Orient de France, poniendo ante nuestros ojos unos materiales inéditos solamente al acceso de quienes puedan desplazarse a la Biblioteca Nacional de Francia (BnF), y donde también aplaudimos el excelente prefacio de Philippe Guglielmi, Muy Sabio y Perfecto Gran Venerable del Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia, Gran Maestro del GODF en el año en el que se reactivaron los Órdenes de Sabiduría en el seno de dicha obediencia. Esta obra cumbre, sería a su vez muy interesante que pudiera ser acompañada de una profunda y analítica lectura del libro “La Franc-Maçonnerie du siècle des Lumières : Le Régulateur du IIIe Millénaire, Rite Français”, también coordinada por el Grand Chapitre Général du Grand Orient de France en 2010, tanto por su contenido conceptual y ritual,así como por las intervenciones preclaras de plumas de primera categoría como Jacques-Georges Plumet, Pierre Mollier, Alain Bauer, Charles Porset, Ludovic Marcos o Roger Dachez.

Ya el 5 de septiembre de 2014, Colette Léger nos hacía un anticipo de lo que la conduciría al resultado final (colosal diría yo) a modo de “Master Class” mostrándonos el estado de algunas de sus investigaciones para esas fechas en “Critica Maçonnica”.

La introducción al blog en cuestión es bien sugerente:

Colette Léger, con una abnegación que solo se ve igualada por la calidad de su investigación, empieza a trabajar desde este instante con copias manuscritas de antiguos rituales "Modernos", Órdenes y grados simbólicos. Ha plantado su tienda de campaña en el fondo masónico de la Grande Bibliothèque de France para estudiar el Rito de los Modernos, que se convertiría en francés. Aquí nos proporciona algunos elementos de sus investigaciones… en Critica Maçonnica, por supuesto…

El Grand Chapitre Géneral de France

El 2 de febrero de 1784, siete capítulos de Rosecruz en París, vinculados a logias del Gran Oriente, se reagrupan para formar el Gran Capítulo General. Estos Capítulos fundadores tienen pos nombres: La Reunión de Amigos Íntimos, Amigos Íntimos, Los Hermanos Unidos de St. Henry, Amistad, Armonía, Salomón y La Trinidad. El Gran Capítulo General se presenta como una federación de Capítulos de altos grados en Francia: "Los siete capítulos soberanos mencionados se han congregado y se congregan solo en el deseo y el plan de formar entre ellos un Gran Capítulo General que reúna a perpetuidad, en Francia, bajo su régimen y bajo su gobierno, todos los Capítulos soberanos que existen ahora y que existirán en el futuro, para reformar la Acefalia que los caracteriza y purgar los abusos”. [1] Este texto ilustra el carácter anárquico del desarrollo de los grados escoceses y la pluralidad de sistemas implementados.

Los 81 miembros fundadores del Gran Capítulo General pertenecen, según el historiador Matthieu Baumier [3], "a una burguesía de profesiones liberales esencialmente, fisonomía familiar en el París masónico de finales del siglo XVIII donde las profesiones de justicia, finanzas y comercio dominan ampliamente ". Llevan las ideas de la Ilustración y practicantes de una forma de deísmo ilustrado, de religión natural, con reconocimiento de un Gran Arquitecto del Universo que no es un Dios revelado. Un cierto número de ellos son oficiales del Gran Oriente, lo que les niega toda voluntad de independencia en relación con esta Obediencia.

El 8 de abril de 1784, la elección de los quince oficiales que constituían el ejecutivo de la estructura llevó a Alexandre-Louis Roettiers de Montaleau a la función de Presidente, bajo la denominación de  Muy Sabio y Gran Mestro. Será reelegido para este puesto el 8 de mayo de 1787. El rol asignado al Gran Capítulo General es el asignado previamente a la Cámara de Grados. Los Estatutos y Reglamentos Generales [4], emitidos el 19 de marzo de 1784, estipulan explícitamente cinco órdenes o grupos de grados:


“El Gran Capítulo general contendrá todo su conocimiento en cinco órdenes.

La 1ª Orden incluirá todos los intermediarios de la maestría al Elegido. El Elegido será el complemento.

La 2ª orden incluirá el escocés, todos los escoceses posible y lo que le sea relativo

La 3ª orden incluirá al Caballero de Oriente, y lo que se le relaciona.

La 4ª orden incluirá el Rosacruz y lo que le sea relativo

La 5ª orden incluirá todos los grados y sistemas físicos y metafísicos, especialmente los adoptados por las asociaciones masónicas vigentes”.

Las primeras cuatro órdenes se constituyen en "consejos" [5] y están destinadas a llevar a cabo las ceremonias de paso de una orden a otra. Las actas de las reuniones de dichos consejos muestran que no hay presentación de obras simbólicas, excepto los discursos del orador del Consejo. La Vª Orden está compuesta por 27 miembros, que componen la "Oficina de Correspondencia y el Comité del Gran Capítulo General": todos los asuntos relacionados con ésta se envían así a este nivel superior para su preparación y discusión al efecto de dar cuenta de todo ello. Se distinguen dos clases:


"Mientras que el conocimiento proveniente de los diversos sistemas conduce a un trabajo continuo y la iluminación que solo se puede adquirir de forma sucesiva y a fuerza de celo y diligencia, la quinta orden se subdividirá. Su subdivisión será nueve, que será elegida por la asamblea de los miembros que componen dicha 5ª Orden. [...]. Esta subdivisión se referirá esencialmente a la clasificación de cada grado según el orden al que pertenece, así como a todos los conocimientos masónicos de la naturaleza que sean."

El 18 de abril de 1784, los miembros de la Vª Orden fueron elegidos: Roëttiers de Montaleau fue nombrado presidente. Será reelegido para esta cargo el 8 de mayo de 1787. La Vª Orden es una forma de academia de grados "escoceses", cuyo objeto consiste en clasificar los grados existentes y reducir en uno solo los grados de una misma familia. La codificación propuesta para las cuatro órdenes, sin embargo, no excluía la práctica de grados intermedios en ciertos Capítulos.

Las actas de las reuniones del 24 de abril de 1784 al 4 de diciembre de 1787 han sido redescubiertas recientemente por el Gran Oriente de Francia, entre los archivos masónicos restituidos por Rusia. Fueron publicados por Pierre Mollier, Director del servicio de Biblioteca, Archivos, Museo del Gran Oriente de Francia, en la revista Renaissance Traditionnelle [6]. Estas confirman el papel de la asamblea de la Vª Orden como lugar de gestión administrativa del Gran Capítulo General: preparación de decisiones sobre candidaturas, afiliaciones, pasajes de un orden a otro, agregación de Capítulos, finanzas y aprobación de los rituales establecidos para las órdenes. Parece, como escribe Pierre Mollier, que el trabajo de la Vª Orden no se realizaban de acuerdo con un ritual o grado particular (trabajo "abierto" y "cerrado de la manera habitual"). De la misma manera, ninguna ceremonia de iniciación acompañó la elección de esta orden. Se puede concluir de este modo que se trataba de un grado administrativo.

Entre 1784 y 1786, el Gran Capítulo General finalizará el establecimiento de un ritual para cada una de las primeras cuatro órdenes, basándose en el trabajo de la Cámara de Grados: Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano príncipe Rosacruz. Estos rituales se imprimirán en 1801 en una colección titulada "Régulateur des Chevaliers Maçons".

Las actas de la Quinta Orden sugieren que el propio Roëttiers de Montaleau escribió los rituales de la primera, segunda y cuarta órdenes. El Gran Capítulo General fue solo un paréntesis de la historia: el 17 de febrero de 1786, el Gran Oriente decidió que se le adjuntara a él. Se notará con diversión el anagrama dado, más que tardíamente al Gran Capítulo General por la Cámara de Grados el 4 de diciembre de 1787: "Granito del Echarpe [7]". ¿Fue para cerrar definitivamente el paréntesis?

Soberano Capítulo Metropolitano

La reunión (o más exactamente la re-unión) del Gran Capítulo General al Gran Oriente sólo se efectuó el 2 de febrero de 1788. Por tanto, se donó a la potencia masónica entonces dominante de un sistema de altos grados estructurados (cinco órdenes) y decenas de capítulos implantados en Francia y sus colonias. Tan pronto fue instalado el "Capítulo Metropolitano", se le otorgaron cartas capitulares con fines de regularidad.

Esta nueva estructura continúa la obra del Gran Capítulo General con el mismo modo de funcionamiento y los mismos nimadores, Roëttiers de Montaleau quedando como Presidente del Capítulo Metropolitano y  devla Quinta Orden hasta su muerte el 30 de enero de 1808. Sin embargo, el Capítulo Metropolitano, comúnmente llamado "Soberano Capítulo Metropolitano" no escapará a la agitación revolucionaria: sus trabajos fueron, en efecto interrumpidos en abril de 1792 y no se reanudaron hasta abril de 1797: "diversas propuestas se han hecho para el bien y la regularidad de los trabajos del Capítulo Metropolitano y restaurarles el lustre y la actividad tan esenciales para el bien de la Orden en general. Estas han sido reenviadas a una comisión”.

La lectura de las actas de las reuniones del Comité de los 27 (ejecutivo de la estructura) revela, sin embargo, profundas dificultades desde el año 1800:

- Problemas financieros debido a un gran retraso en las contribuciones de los miembros del Capítulo Metropolitano; reuniones de los consejos de las cuatro órdenes sin decoración masónica adecuada, llevando al Presidente, llamado Muy Sabio, a proponer "para el bien especial y la gloria del Capítulo Metropolitano, que las sesiones se lleven a cabo en las 4 órdenes con la mayor decencia y como resultado de lo cual sería muy necesario proporcionarle toda la ropa y los ornamentos indispensables para su esplendor ", que las finanzas de la estructura no permitían en ese momento; capítulos de fundación en situación de no herencia de propiedades: "El Muy Sabio ha hablado nuevamente de los capítulos fundadores; y después de haber expresado a la asamblea que la mayor parte de los capítulos, que habían estado durante mucho tiempo sin actividad debido a las circunstancias, destacó la importancia de invitar a los del Oriente de París a acercarse al centro común reuniéndose en el Capítulo Metropolitano para reemplazar a aquellos que por el efecto de las mismas circunstancias ya no forman parte de él. [11]”; práctica de rituales antiguos y no reconocidos desde 1786: "dado que el Gran Oriente había unido sus atribuciones a la Masonería de Altos Grados y había determinado a aquellos a quienes reconocería, varios capítulos de su correspondencia siguieron trabajando siguiendo el viejo rito manteniendo grados que ya no son parte de la masonería francesa, y dando a los Hermanos iniciados en su seno, palabras, signos y toques que ya no se usan en el Gran Oriente "[12]; dificultades para establecer Regulaciones Generales específicas para el Capítulo Metropolitano, que solo serán aprobadas en 1804.

Ese mismo año, el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA), nacido en Estados Unidos, se estableció en Francia: contrario al Rito practicado por el Capítulo Metropolitano (tres grados simbólicos y cuatro órdenes, cada una de ellas es un grupo sintético de grados), el REAA es analítico: está organizado en 33 grados (los tres grados simbólicos y treinta grados más allá del grado de maestro). Confiere altas grados más allá del grado de Rosacruz, grado terminal del “Rit” (que se llamará unos años más tarde rito francés para ser distinguido del REAA). Con pocas excepciones, el patrimonio masónico utilizado por los dos ritos es el mismo, recogido de los altos grados desarrollados en Francia desde 1740. Fiel a su deseo de controlar la masonería, el Gran Oriente crea dentro de ella el 21 Julio de 1805 un Gran Directorio de Ritos, "compuesto de tantos miembros como habrá de ritos". La respuesta no tardará en llegar: el Rito Escocés retomará su independencia, en términos de administración de los grados superiores al grado 18.

El Soberano Capítulo Metropolitano tuvo que reaccionar para mantener el posicionamiento del “Rit” Antiguo [13]. Para hacer esto, tuvo que designar como jefe supremo de “Rit” el Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, Cambaceres, para reorganizarse y posicionarse en términos de altos grados más allá del de Rosacruz. El primer punto fue adquirido por el Comité Administrativo del 17 de abril de 1807, los otros dos por decisiones tomadas en la reunión general del 20 de diciembre de 1806 [14]


"El Muy Sabio [Roëttiers de Montaleau] ha hecho varias propuestas, todas tendiendo al bien general de este respetable Taller del Capítulo Metropolitano y revivir la actividad de su trabajo por los motivos más adecuados para devolverlo a su primer esplendor. El primer medio que ha `propuesto ha sido deshacerse de toda la acumulación de cuotas, convirtiendo este artículo en un don gratuito ofrecido libremente, y reducir este objeto a cuotas anuales posteriores de 6 francos, a pagar por adelantado. [....]. El Muy Sabio señaló que las circunstancias parecían requerir que el Gran Oriente supiera que el Capítulo profesaba conocimientos masónicos de hasta 81 grados distribuidos en series y contenidos en cinco órdenes y que celoso de ayudar a repeler el abuso para prodigarlos, le invitaba a organizar capítulos superiores que solo otorgaran grados superiores a aquellos bajo el título de Rosacruces, que en una medida limitada "

La nomenclatura de 81 grados del Capítulo Metropolitano se fija así: nueve series de nueve grados clasificadas por familia. El quinto orden ejerce finalmente (pero un poco tarde) el rol que se le ha transferido desde 1784. Esto se registra en sus propios estatutos aprobados en diciembre de 1807, bajo los cuales se estructura en dos clases. El primero consiste en un consejo de nueve miembros, "guardián de los cuadernos masónicos, reglamentos y archivos del Capítulo Metropolitano" y "que posee los más altos grados". Debe entenderse que este consejo tenía por vocación reunir a los poseedores de los grados cúlmenes de los diversos sistemas masónicos del Gran Oriente, y para conferir los grados mencionados. Los cuadernos de los 81 grados se colocan en un arca de dos llaves, establecida en el lugar del Consejo de los IX. No está claro si el plan posterior del Hermano Gastebois [15] para convertir a los IX en una clase de "Iniciados en los profundos misterios" podría haberse realizado. Un ritual de este grado [16] (62º de la nomenclatura) parece confirmarlo, ya que una de sus copias incluye la mención "último grado de la Quinta Orden del Soberano Capítulo Metropolitano". Es interesante notar que este grado fue el último del rito en 33 grados del conde de Clermont con fecha de 1768.

En este ritual, una de las palabras de reconocimiento es "Panapotheon" (que se puede traducir como elevado al más alto nivel). Una segunda clase, conocida como Prosélitos, está compuesta por 27 miembros designados por el Consejo de los IX. Se convoca solo para llevar a cabo recepciones de Prosélitos o para la comunicación de las luces contenidas en las primeras ocho series, la novena está reservada para la clase de los IX. Los rituales de esta última serie pertenecen a la tradición hermética, probablemente incompatibles con el racionalismo enciclopédico de los líderes del Capítulo Metropolitano.

Esta forma de confiscación del conocimiento nos cuestiona. ¿Se juzgó que los prosélitos no tenían el conocimiento suficiente para aprehender estos temas? ¿Era necesario esconder de los ojos del "vulgar" un patrimonio perturbador, salido de la tradición hermética? Una respuesta puede ser dada por la vocación de los miembros del Consejo de los IX para llevar los grados más elevados de los diversos Ritos. Obsérvese también el procedimiento de reclutamiento de prosélitos, que deben haber depositado en el consejo materiales dignos de ser depositados en el arca y respuestas a unas "proponenda" comunicadas de antemano [18]:


2 ° ¿Por qué la bóveda de nuestras logias está decorada con la imagen de la luna, el sol y las estrellas?

 3 ° ¿por qué tomamos el nombre de Francmasones?

 4 º ¿cuál es la alegoría escondida bajo la figura del Triple Triángulo, joya de los oficiales del Gran Oriente?

 5 ° ¿por qué los números 3, 5, 7, 9, 21, 27, 81 son particularmente adoptados en la Masonería? "

El enunciado de estos temas demuestra claramente que su nivel iniciático se limita a los grados simbólicos dentro de los capítulos de principios del siglo XIX. Efectivamente no se desarrolla todavía en los consejos de las cuatro órdenes trabajo simbólico, excepto recepciones. Los pasajes de orden también se llevan a cabo en plazos muy cercanos. La entrada a la clase de los Prosélitos se hace por la recepción en el grado de Caballero del Sol, último grado de la 8ª serie. Pierre Mollier [19] registró 80 cuadernos de este grado copiados en el siglo XVIII y divididos en tres familias. Debido a la multiplicidad de rituales, el autor ve en el Caballero del Sol "un grado con geometría variable: doble enseñanza, permitiendo varios usos del grado de acuerdo con la sensibilidad y el objetivo de quienes lo practican, este grado testifica por su doble contenido, la antigüedad de 2 corrientes marginales del 18 °: FM "filosófica", es decir, deísta y racionalista, y FM hermética, pero que se perpetuará en la FM francesa ".

Este grado refleja la última etapa de iniciación, ya sea por la finalización de la Gran Obra Filosófica en los rituales herméticos: "Para lograr esto, es necesario aplastar a la serpiente de la ignorancia mundana, y extirpar de su corazón hasta las menores raíces del prejuicio y del error para ser admitido en el número de hijos de la verdad ", ya sea por el deseo de “despojar al viejo hombre, sacudir los prejuicios, hijos de error, ver la luz verdadera, y buscar la verdad" en rituales filosóficos. Las notas de Gastebois padre [20] nos iluminan sobre el ritual utilizado para la recepción en la Vª Orden: "otorgar el grado de Caballero del Sol, de acuerdo con el cuaderno del Sublime Elegido de la Verdad". Su análisis permite clasificarlo sin ambigüedad entre los rituales filosóficos.


La Vª Orden estructurada por primera vez a fines de 1807, funciona sin Roëttiers de Montaleau, que murió el 31 de enero de 1808. Las actas de las reuniones del 18 de diciembre de 1807 al 1 de junio de 1813 [21] nos cuentan las obras dedicadas a su mayor parte en la recepción de Caballeros Rosacruces en la clase de Prosélitos. Todavía se mantienen algunos debates "sobre el modo que debe adoptarse para restaurar el “Rit Ancien” [22] el lustre que le pertenece, mediante la compilación de los rangos superiores que posee más allá de S.P.CH.R.C. Confirmando la preocupación de posicionamiento sobre el Rito Escocés.

En cuanto a las actas de las asambleas de IVª Orden del primer semestre de 1814, que muestran un estancamiento del trabajo del Capítulo Metropolitano y una situación de cuasi colapso de la estructura, las rentas no pagadas que la obligan a devolver el local a su propietario el 1 de enero de 1815, con el archivo de los efectos del V ° Orden. Al mismo tiempo, el Gran Oriente de Francia se hará cargo de la administración de todos los altos grados bajo su manto. Un Gran Consistorio de Ritos serán instalados a finales de 1815, que se convertirá en el Gran Colegio de Ritos en 1826. En 1823, el Capítulo Metropolitano renunciará a su título y optará por denominarse Capítulo de las Galias [23], acordándole la Patente del grado 30 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para esa ocasión.

El Vº Orden cesará de este modo toda actividad en la restauración que tendrá lugar en abril de 1814 con el advenimiento de Luis XVIII, antes de ser despertado a finales del siglo XX, pero eso es otra parte de la historia.

Colette Léger

[1] Extrait de la circulaire annonçant la création du Grand Chapitre Général  -Ms BNF FM1 59.
[2] Ms BNF FM1 56 f. 1.

[3] Revue Dix - Huitième Siècle n° 23  (1991) p. 249.
[4] Ms BNF  FM4  144.
[5] Structure d’une loge au delà de la maîtrise.
[6] Revue Renaissance Traditionnelle n° 163/164 de juillet/octobre 2011.
[7]  Procès verbal de la 70ème assemblée  de la Chambre des Grades. Ms BNF  FM1 56 f.142.
[8] Ms BNF  FM1 56 f. 61.
[9] Procès verbal de l’assemblée du 13 avril 1997 du Chapitre Métropolitain  Ms  BNF  FM1 61 f. 2.      [10] Procès verbal de l’assemblée du 2 avril 1800 du Chapitre Métropolitain  Ms BNF  FM1 61 f. 8.[11] Procès verbal de l’assemblée du 21 juillet 1801 du Chapitre Métropolitain  Ms BNF  FM1 61 f. 17.[12] Procès l de l’assemblée du 26 juin 1802   du Chapitre Métropolitain  Ms BNF  FM1 61 f. 247.
[13] Futur Rite Français.
[14] PV de l’assemblée du 20 décembre 1806  du Chapitre Métropolitain  Ms BNF  FM1 61 f. 38.
[15] Membre du Conseil des IX à compter de 1809.
[16] Ms BNF, FM4  1047N.
[17] Ms BNF  FM1 61.
[18] Procès verbal des réunions du V° ordre du 29 avril 1808 ms BNF  FM1 61.
[19] Mémoire de DEA: Le Chevalier du Soleil: contribution à l’étude d’un haut grade maçonnique en France au XVIIIème siècle  (1992).
[20] Cf. supra.
[21] Ms BNF  FM1  61 ff. 2 à 28.
[22] Rit du XVIIIème siècle, futur Rite Français.
[23] Procès verbal du Suprême Conseil des Rites du Grand Orient du 5 mars 1823  Ms BNF FM1  51 f. 298.

Traducción, revisión y recopilación:

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 del Grande Oriente Lusitano
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Oriente Tradicional de Bolivia
Presidente de la International Confederation of Supreme Councils, AASR



06 d’octubre 2022

"Supreme Council of North America, Ancient and Accepted Scottish Rite": nueva incorporación de la "International Confederation of Supreme Councils"

Tras diversas vicisitudes históricas con divisiones en grupos derivados del original "Supremo Consejo de New York" fundado por el IPH Joseph Cerneau, los Estado Unidos de América recuperan nuevamente esta línea del Rito Escocés Antiguo y Aceptado gracias a una Patente Regular expedida al "Supreme Council of North America, Ancient and Accepted Scottish Rite" con sede en Virginia presidido por el IPH Oswald Phillips, 33º, por el "Supremo Consejo del Grado 33º del Gran Oriente Nacional Colombiano" cuyo actual Muy Poderoso Soberano Gran Comentador es el IPH Milciades Osorio Díaz, 33º, y que fue Instalado el 21 de abril 1824 por el mismísimo Joseph Cerneau.



                 





Este Supremo Consejo Norteamericano se integra también a la "International Confederation of Supreme Councils", potenciando aún más la gran calidad de este grupo que está llevando a cabo una intensa labor masónica, filantrópica y académica.

05 d’octubre 2022

Sobre el Hermano Arquitecto

Hemos creído interesante acercar sucintamente la figura de este Oficial a propósito de la relectura de un trabajo del H.•. L. Gay realizado hace unos años para una publicación sobre RF del Círculo “Lectura y Conocimiento”.

Gay nos expone que si se compara entre las composiciones de los colegios de Oficiales en los diversos Ritos practicados en la actualidad, revelamos ligeras diferencias en cuanto a la denominación, función y ubicación de dichos Oficiales en la Logia.
Este es el caso por ejemplo de los HH.•. 1er y 2º VVig.•., de los HH.•. Terrible y Experto, o Limosnero y Hospitalario.
Pero existe un oficio en el cual la diferencia es mucho más marcada: es la de Arquitecto en el Rito Francés referenciado en el ritual manuscrito de 1783 y archivado en el seno del Gran Colegio de Ritos con ref. 48122.
En algunas prácticas rituales, el H.•. Arquitecto (si la Logia solo elige uno) está encargado básicamente de la vigilancia del mobiliario de la Logia y se ocupa del mantenimiento y compra de dicho mobiliario.
En la logia, se sienta ent las columnas entre los otros HH.•. de entre los cuales nada le distingue (no collar ni joya).

En el Rito Francés 1783, la cosa es bien distinta.
De entrada, con ocasión de la renovación del Colegio de Oficiales, él es elegido por los miembros del Taller, pero cabe remarcar que la tradición quiere que sea el V.•. M.•. saliente del cargo quien ocupe dicha función.
Un lugar especial le está reservado (como al resto de oficiales) en este caso situado en la mitad de la Columna del Mediodía, de cara al Cuadro de Logia. Además, lleva un collar con su joya correspondiente. Este H.•. se ocupará del “Planteamiento” de los trabajos y preparará a los candidatos para la recepción a los distintos grados.
Valorando detalladamente estos aspectos, podemos valorar hasta que punto el rol que juega en la Logia es fundamental y esencial.

Si empezamos con sus funciones, diremos que está encargado del planteamiento y del Orden material de la Logia, velando en primer lugar que el material esté bien colocado.
Antes de la apertura de los trabajos, le pertenece decorar e iluminar la Logia no pudiendo nadie penetrar a la misma antes de que haya avisado al M.•. de Ceremonias.
De igual modo, tras el cierre de los trabajos y cuando los HH.•. han abandonado el taller, procede a la ordenación de la Logia y a la extinción de las luces.
Insistiendo en el aspecto de preparación de la Logia, siempre es este Oficial quien la dispone para pasar los trabajos a 2º o 3er grados (siempre en función del ritual).

Pero su papel no se queda aquí. Participa activamente en las iniciaciones y en los diversos aumentos de salario así como en la preparación de los candidatos. Él se encarga de disponer a los recipiendarios en el estado requerido, de dar a los candidatos observaciones sobre la importancia de su paso dado, asegurándose también de la resolución de éste y dando parte de la determinación del candidato al V.•. M.•. Por intermediación del H.•. Maestro de Cer.•. hace llegar al V.•. M.•. las respuestas del candidato a las preguntas propuestas, siendo también finalmente, quien presenta al Profano antes de dejarlo en manos de los VVig.•.
Prepara igualmente a los Aprendices y Compañeros para sus aumentos de salario disponiéndolos adecuadamente “mediante unas exposiciones serias, sensatas y morales” relativas a la importancia del grado en el cual van a ser admitidos.
Dispuesto con su joya (un pergamino enrollado) toma asiento en el medio de la Columna del Mediodía como antes hemos indicado. Según el H.•. Gay, esta ubicación responde a una evidente correspondencia con la marcha solar, permitiendo esta situación del H.•. Arquitecto la simbólica recepción directa de los benéficos efectos del Sol en su zenit, un lugar privilegiado donde el soy brilla con todo su resplandor. De ahí hace una lectura simbólica de referencia al calor, vida y conocimiento indispensable en toda creación.
Desde su lugar domina el Cuadro de Logia que él mismo decora o modifica antes de cada tenida en función del grado en el cual la Logia vaya a trabajar. Tras los trabajos lo replegará.

Debemos recordar que primitivamente, todo local podía servir para llevar a cabo los trabajos, con la única condición indispensable de dibujar sobre el suelo (generalmente mediante una tiza) este cuadro simbólico que era borrado después de cada Tenida. El tapiz o cuadro, ornado de los principales símbolos utilizados por los masones es la representación del T.•. perfecto, lo que debe ser este Templo al que estamos dispuestos a llegar a construir.
El H.•. Arquitecto desarrollará pues, el “plan de conjunto dibujado sobre el pergamino” que lleva enrollado a su cuello en sus distintos grados de construcción.
¿Tal vez todo ello podría hacernos sugerir o pensar en la Mas.•. operativa? Sobre la obra de construcción de una catedral, por ejemplo, trabajan aprendices y compañeros, donde el Maestro, Jefe de obra en cierto modo (el V.•. M:•. de hoy día)velaba por la perfecta ejecución de ésta conforme al estricto plan elaborado por el Arquitecto, diseñador de dicha obra. Según esta concepción de L. Gay, el Arquitecto es en definitiva aquel sin quien nada puede hacerse; en la edificación del Templo es la piedra angular sin la cual nada puede elevarse.
La F.•. M.•. es una organización de Constructores, salida de la base de aquellos otros Constructores, por lo que parece del todo natural que el RF 1783 haya dispuesto una plaza “privilegiada” en la construcción de nuestro Templo.

Y si la tradición ha mantenido en este Rito que sea el V.•. M.•. saliente quien cumpla las funciones de Arquitecto puede ser debido a que durante su estancia en el Oriente ha sabido poder adquirir la suficiente experiencia, competencia y sabiduría para que le sea confiada esta responsabilidad de “diseñador”.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 del Grande Oriente Lusitano
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Oriente Tradicional de Bolivia
Presidente de la International Confederation of Supreme Councils, AASR

04 d’octubre 2022

Rito Francés o Moderno, Rito de Fundación


La original falta de distinción entre el hecho histórico y lo legendario
plasmada en los primeros documentos masónicos ha permanecido vigente para muchos francmasones a pesar del paso de los siglos. Gran parte de esta “deformación” fue responsabilidad del propio Anderson al intentar “legitimar” la nueva estructura obediencial en las Constituciones de 1723 con una Historia de la Francmasonería que se remonta desde Adán hasta dicha fecha de principios del Siglo XVIII.

La Francmasonería, nuestra francmasonería, es una Orden iniciática tradicional y simbólica que tan solo es una heredera indirecta de aquellos constructores de catedrales. La Francmasonería contemporánea nace a finales del siglo XVII y principios del XVIII alrededor de la Royal Society en un país que salió de horribles guerras de religiones. Estos hombres de ciencias e ilustrados que no quieren renunciar a sus aspiraciones espirituales, se inspiran en los ritos y símbolos de estos constructores de catedrales de quienes no son herederos directos, creando una francmasonería especulativa moderna fundamentada en unos mitos importados a tal efecto. Sea como fuere, lo que resulta incuestionable es cómo el soporte vehicular era y debe ser simple y sencillo. Un uso simbólico-alegórico claro que finalmente debe mostrar un mensaje cercano y simple. Un contenido que haga estimular en el hombre sus potencialidades mediante la ortopraxis moral, apreciar su libertad así como el uso de la misma; encontrar esa felicidad en la búsqueda autocrítica a las respuestas perennes compartidas con un sentido de pertenencia e interacción universal y despertar su responsabilidad hacia un conjunto-la humanidad- liberada de todo tipo de imposición irracional o subyugante.

Hablando de "nuestra masonería", de la que en realidad somos descendientes, admiramos su metodología que pretende unir lo disperso y liberarse del yugo discriminatorio, dando entrada a todo ser humano, al margen de su religión e ideología política. Ese espíritu universal y ecuménico fue el detonante de la idea de Désaguliers y su entorno, pudiendo dar cabida a todo ser humano con unos principios ético-morales fundamentales, haciendo que se mantenga al abrigo de las fuerzas de tensión generadas por la diversidad religiosa, siempre fuente de confrontaciones, así como de los disensos de tipo político fuera de la Logia. Al respecto, resulta curioso comprobar como esa contención en la opinión política y religiosa, queda regulada en los deberes del Francmasón en el apartado dedicado a la conducta cuando la Logia está cerrada estando aún reunidos los Hermanos, lo cual no explicita la imposibilidad de tratar de estos temas en Logia abierta siguiendo el Orden ritualmente establecido y coherente con los compromisos adquiridos como miembros de la Orden en cuanto a tolerancia, respeto y amor.

La francmasonería tal y como hoy la entendemos procede por tanto de la Gran Logia de Londres y de todo el entorno que dio lugar a su génesis, muy a pesar de otras tesis fantasiosas y sin fundamento histórico y masonológico.

Sin duda alguna la masonería inglesa que elaboró los Antiguos Deberes desde 1390 fue una corporación profesional cristiana de tipo religioso. Primero católica hasta devenir anglicana en 1534. El contenido esencialmente bíblico de esta masonería operativa así lo atestigua. No obstante, con el paso de los siglos la masonería sufrió diversas metamorfosis que, diversificando su identidad primitiva, terminaron por hacer de esta antigua corporación profesional cristiana una expresión moderna de la tradición del eclecticismo.

Hacia 1637 la masonería escocesa, de confesión calvinista, elaboró el rito del Mason Word que contribuyó a transformar la antigua masonería operativa en masonería especulativa.

En 1723 Désaguliers y Anderson presentan como base moral de la Orden la religión natural que deviene en ese entorno especulativo puerta consecuente al pensamiento filosófico abierto y diversas formas de deísmo e incluso ateísmo teórico, y por supuesto del librepensamiento en las logias. La penetración sucesiva de estos diversos puntos de vista en masonería, además de explicar la génesis del eclecticismo, debe invitarnos a reflexionar sobre las consecuencias y la coexistencia pacífica de dichos diversos puntos de vista en el seno de la misma Orden masónica.

El rito calvinista del Mason Word (Palabra de Masón), creado hacia 1628/1637 por los masones escoceses de Kilwinning para reemplazar el rito de los Antiguos Deberes operativos de la edad media y del Renacimiento, fue anglicanizado y catolizado antes de ser transmutado por la Gran Logia de Londres de 1717 en rito filosófico universal. Y aquí es donde radica la auténtica grandeza de este principio ecuménico que, entre otras formas rituales, el Rito Moderno o Francés, por ejemplo, ha sido fiel a pesar del paso del tiempo y de la historia.

En su expresión natural, la francmasonería, consecuente y heredera de este planteamiento ilustrado, tiende y debe tender a esa universalidad no exclusiva, no restringida a criterios de orden interno particular, religiosos, formales o discriminatorios, desde el respeto y la tolerancia, uniendo desde la diversidad donde el nexo común es la práctica y desarrollo de la virtud haciendo prevalecer el bien sobre el mal.

Son los británicos, o sea, ingleses, escoceses e incluso irlandeses los que instalan la masonería en Francia. Su motivación no es el deseo de transmitir la masonería en Francia, sino que han sido más bien obligados a huir de Inglaterra por motivos del conflicto dinástico y religioso que aconteció en esas épocas, y ello es lo que hace que la mayoría de ellos Jacobitas o hannoverianos, durante alrededor de una cuarentena de años no paren de ir y venir por el Canal de la Mancha con sus rituales en uso, particularmente de la Gran Logia de Londres y Westminster, creada en 1717, al igual que ocurre con la filiación “Moderna” referida para Bélgica, país con logias constituidas desde 1721, u Holanda algo posteriormente.

Las logias creadas en Francia fueron hijas de la Gran Logia de Londres, por lo tanto una masonería antigua calificada como del tipo "Moderno" por sus detractores autodenominados “Antiguos”. Toda una paradoja en el uso de los calificativos.

El cristianismo de tipo confesional y religioso se retoma en Francia en 1735 cuando traduciendo los “Deberes de un Francmasón” inseridos por Désaguliers en las Constituciones de 1723, el abad Moret, gran secretario de la Gran Logia en Francia, cristianizó el texto de Désaguliers, cuya versión fechada en 1737 sirvió de constitución a las primeras logias de Suecia convertidas posteriormente en Logias confesionales. Este acto en dicho contexto geográfico obedecía sin duda alguna a la realidad histórico-social que tenía los días contados.

No puede por lo tanto mostrar contradicción ninguna cuando el rito de los Modernos retoma durante la Ilustración continental que desemboca en el “Régulateur du Maçon” su forma base propuesta por Désaguliers, a través de exigir el simple deber la práctica espontanea de la ley moral universal inscrita en el corazón de todo ser humano y en toda época. Esta actitud personal no incluye, sin excluirla tampoco, la institución de comunidades como las Iglesias. Pero la comunidad no deviene un grupo social instituido por las iglesias, sino por comunidades naturales ya sea, la familia, los amigos, el Estado no confesional (laico) y a partir de ahí toda la humanidad.

El Estado laico no está privado de valores éticos o espirituales. Este estado laico liberal es inevitablemente consecuencia del pluralismo confesional, lugar de mestizaje cultural y en particular de valores religiosos.

La humanidad constituye una comunidad, una unidad que no puede existir sin el respeto práctico de la ética, del amor al prójimo.

El Rito de los denominados “Modernos” se traduce al francés y es practicado por la casi totalidad de las logias que se crean en el reino y no parece tener nombre. Es simplemente masonería. Una masonería que hereda unas tradiciones masónicas, las más antiguas, que no está fijado palabra por palabra, aunque por razones administrativas, se tiende cada vez más a escribirlo, pero que posee una estructura simbólica fundamental.

La aparición de estos otros sistemas masónicos, casi siempre "escoceses", donde el nombre para nada tiene real relación con su verdadero lugar de origen, y muy vinculados a la proliferación de los denominados Altos Grados por encima del Tercer Grado Simbólico, hace que el Gran Oriente de Francia se plantee el hecho de organizar y controlar la francmasonería francesa, y el deseo de numerosas logias de tener una versión universal de los rituales, son la causa de la fijación de un rito "Moderno" entre 1783-1786, una Regulación de referencia, que tiene sus ventajas e inconvenientes que abordaremos en otra ocasión, y que en el futuro será conocido con el apelativo de “Francés”. Para los Altos Grados, este análogo trabajo se realizará en el seno del Gran Capítulo General de Francia fundado en 1784 y posteriormente vinculado a dicha Obediencia en 1786 añadiendo cuatro órdenes superiores más una Quinta Orden de carácter Académico y administrativo: Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano Príncipe Rosa- Cruz, más una Quinta Orden. Sobre esta cuestión Pierre Mollier apunta en su aportación de la Introducción del libro dedicado a los rituales del Soberano Capítulo Metropolitano de 1786: Subrayemos, no obstante, que sería un error considerar al Gran Capítulo General de Francia como el Autor del Rito Francés. Esta asamblea de Masones eruditos solo hizo que fijar su uso reteniendo los altos grados más tradicionales en sus versiones más sobrias. Así, veinte años antes de la creación del Gran Capítulo, un sistema muy próximo al que tomará el Rito Francés era ya practicado. En los años 1760, la Madre Logia Escocesa de Marsella. Incluso con anterioridad, este deseo de ordenación y reducción en la Masonería de Altos Grados queda constatada en la porosa relación e interacción franco-belga. Recordemos que la Masonería de los Modernos se implanta por diversas vías en esos orientes, bien directamente vía Londres o vía Francia a través de la Gran Logia dirigida por el conde de Clermont. De este modo el Marqués de Gages (cuya logia “La vraie et parfaite harmonie” de Mons es de la correspondencia de la GLdF) aparece nombrado por Luís de Bourbon en 1766 como « Grand Maître provincial et Inspecteur Général des loges rouges et bleues pour les provinces de Flandres, de Brabant et de Hainaut ». Aprovechando la coyuntura y dificultades que atraviesa la masonería francesa y el distanciamiento que ello conlleva entre la vinculación de Gages con la GLF, la pretendida agrupación de logias zonales emanadas directamente de la GL de Londres llevará, entre otras casuísticas bien curiosas, a la creación bajo patente de Londres de una auténtica y seriamente estructurada obediencia “belga”, teniendo al Marqués de Gages como Gran Maestro provincial: la Gran Logia provincial de los Paises Bajos Austriacos, que regulará ese cierto desorden reinante (propio por otra parte en cuanto a la descentralización) y aglutinará las Logias de su entorno. Como señalábamos, a través de las cartas entre el Conde de Clermont y el Marqués de Gages, el primero expresa su trabajo de estructuración en 15 grados en 1767. Según Adolphe Cordier, de los rituales redactados por la Gran Logia Provincial de los Países Bajos Austriacos que superaban largamente la veintena, finalmente los Grados fueron reducidos a quince en 1776. En esta línea, cabe resaltar que ya en 1772, es el Marqués de Gages quien exterioriza su proyecto de una masonería en 7 Grados al Venerable de la Logia de Alost dentro de un contexto de contención en las recepciones de Grados indicándole que algunos podrían devenir inútiles en un futuro de ser conferidos. Es precisamente en una estructuración en tres Grados y Cuatro Órdenes, más un Quinto Orden que contiene todos los Grados Físicos y metafísicos y todos los Sistemas/Ritos, la que elabora el Gran Capítulo General de Francia de 1784. En1786 el Gran Oriente de Francia propone un texto de referencia para los tres grados azules, difundido en forma de copias manuscritas, y adopta los Órdenes de Sabiduría con la creación/integración del Soberano Capítulo Metropolitano.

Sobre la continuidad del Rito Moderno en Siete Grados en los Países Bajos denominado también en esos Valles con los nombres de Escocés Reformado e incluso Antiguo Reformado ya que consideraban la estructuración de 1784 como una “reforma” de los grados Escoceses, o Antiguos (por antigüedad, no por ser de descendencia de los Antiens), hay que señalar unas trascendentales cuestiones que abordaremos in extenso en unos trabajos próximos que dirigiremos para aquellos que buscamos (o eso intentamos) conocer determinadas verdades mediante el estudio y seguimiento histórico.

Esto es:

a) La creación en 1803 del Hoofdkapittel der Hoge Graden in Nederland (Supremo Capítulo de los Altos Grados) en Holanda por Capítulos Independientes siguiendo un sistema de Grados creado por analogía al del Grand Chapitre Général de France, aunque el origen y tipo de sus rituales sean de otra procedencia (elemento sorpresa aún desconocido por muchos).

b) En tierras belgas, y siguiendo la tradición que proliferó en los Países Bajos meridionales durante el XVIII, lo que hoy conocemos como Capítulos, se desarrollan libre y soberanamente como extensión de una Logia Azul a quien corresponden y vinculan, denominándose también los Soberanos Capítulos como Grand Atelier (Gran Taller). Tras la retirada francesa, los capítulos preexistentes y los creados durante la ocupación mantienen, tras la misma, ese procedimiento organizativo, al margen de cualquier Cámara de Administración perteneciente a un Gran capítulo u Obediencia (véase archivos de la R.•. L.•. de la Esperanza al Oriente de Bruselas o de los Amigos Filántropos de ese mismo Or.•.).

c) Este procedimiento de trabajo en Capítulos Independientes y Soberanos es también retomado a propósito de la creación del Soberano Colegio del Rito Escocés para Bélgica (aún hoy en vigencia) a raíz del rechazo de la estructura jerárquica del Supremo Consejo del REAA en 1962, lo cual no supuso ninguna novedad organizativa en la historia masónica de ese país y que aglutina a varios de los más históricos Capítulos y Areópagos imponiéndose en la corriente de la Masonería Liberal en esos Orientes.

En el siglo XIX, Rito Moderno se convierte en el equivalente de Rito Francés. Por ello Vuillaume emplea los dos términos, ya que se aplica tanto a los tres primeros grados como a los órdenes superiores. Este término de Rito Francés va a imponerse mientras que el de Rito Moderno va cayendo en desuso en el último tercio del siglo XIX . Tengamos en cuenta no obastante, que en Bélgica, los problemas lingüísticos y nacionales no impusieron el adjetivo “Francés”, y se utilizó siempre el calificativo de “Moderno”. En cualquier caso, durante todo el siglo XIX la diferenciación entre Régimen Francés y el Escocista va a ir creciendo. En 1858, se publica una nueva redacción del Rito Francés denominado de Murat, que fue Gran Maestre. “Ideológicamente”, el texto apenas si es diferente del Régulateur. El nuevo modelo sigue definiendo la masonería de manera “clásica”. Después el Convento de 1877 sus resoluciones conducen a retoques más intrépidos y es cuando en 1879, el Gran Colegio de Ritos encargado por el Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia hace desaparecer de los rituales las fórmulas aparentemente religiosas, como es la referencia al Gran Arquitecto del Universo, que el Gran Oriente de Bélgica ya había suprimido su obligatoriedad en 1872. En 1886, una comisión de 12 miembros, presidida por el abogado Louis Amiable (1837-1897), procede a una nueva revisión. El nuevo ritual francés, tomará el nombre de su principal redactor, y se acompaña de un “informe sobre los nuevos rituales para las logias” redactado por el mismo Amiable. Esto explica que el nuevo texto, en parte inspirado en los rituales del Gran Oriente de de Bélgica, se refieran en gran parte al positivismo. Su filosofía general es la de “neutralidad entre las distintas creencias” y el hecho de que " los datos evidentes proporcionados por el estado actual de la ciencia debían ser aprovechadas”. Durante este medio siglo, la práctica de todos los órdenes de sabiduría cayeron en desuso en el continente europeo. El ritual Amiable, un tanto modificado en 1907 bajo la autoridad del Gran Comendador Juan-Bautista Blatin, permanecerá en estas condiciones hasta 1938, fecha en la que la iniciativa de Arthur Groussier, entonces Grande Maestro del GOdF adopta un nuevo modelo del Rito Francés. La nueva versión es una tentativa de intentar una vuelta a las fuentes simbólicas del sistema francés, y no una nueva molienda aún más ultra positivista. En 1955, se difunde la versión definitiva del ritual Groussier, ligeramente arreglada en la forma y bajo la autoridad de Paul Chevalier, es imprimido y difundido. En el largo trabajo de reconstrucción de las obediencias en la posguerra, los masones eruditos volvieron a las investigaciones iniciáticas o simbólicas deseando encontrar o revivificar las potencialidades de la tradición masónica francesa del siglo XVIII, hereditario de los Modernos.

En Portugal, la práctica del Rito Moderno se presenta desde 1802. Mientras que en Francia por otras razones dignas de análisis a fondo, los Órdenes de sabiduría dejaron de ser practicados durante unos 170 años (aproximadamente desde 1830 hasta 1999) en Portugal, por su parte, la labor del Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, prosiguió durante este largo período, a pesar de las numerosas persecuciones y prohibiciones de las que fue objetivo la masonería, trabajado de forma ininterrumpida desde 1804 hasta 1939, es decir, alrededor de 140 años. Después de que Salazar prohibiera la masonería en 1935, de manera totalmente subterránea, los últimos supervivientes del "Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, se incorporaron al Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para Portugal y su jurisdicción, a través del Acuerdo de 1939 y, a partir de esta fecha, el Rito Francés o Moderno dejó de ser practicado en Portugal. La reactivación de nuevo en todos sus Ordenes data del año 2003 gracias al Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz -- Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal.

El Rito Moderno o Francés en Brasil, requiere de una especial mención dado que el Supremo Conselho do Rito Moderno sito en este país es la Potencia Filosófica de Rito Francés o Moderno de mayor antigüedad en el mundo en cuanto a la práctica ininterrumpida de todos los Órdenes de Sabiduría y único en el mantenimiento de su legado hasta la “reactivación europea” de finales de los 90, trabajando con el Rito madre en esos orientes desde 1822, y que le confiere la incuestionable condición de Chef d’Ordre.

Respecto al Régulateur du Maçon, si bien no debe ser considerada la fuente del Rito Francés o Moderno, pretende históricamente establecerse como modelo único, colacionando y unificando las tradiciones orales y manuscritas anteriores para los grados simbólicos, tras un periodo de cierto desorden en el que la francmasonería sufría una insuficiencia en la organización central, cuya ausencia de unidad ritual daba pie a excesos apócrifos en la mayoría de los casos, cuya réplica de contención para los denominados Altos Grados se plasma en el Régulateur des Chevaliers Maçons que abordaremos en un futuro próximo.

La peculiaridad del ritual masónico del Rito Moderno o Francés es que se basa principalmente en la universalidad, los elementos visibles de la luz (el Sol y la Luna son dos de las tres grandes luces), sin referirse directamente a un poder divino. El hombre es así el centro de los misterios de la naturaleza y trata de comprender los signos a través del estudio de los símbolos que lo rodean. La creencia en Dios no está excluida, pero queda dentro del ámbito personal de los Hermanos y Hnas.·., vivir esta comprensión de la naturaleza, dejando a los demás plena libertad en la búsqueda de la verdad, apartada de todo dogma o imposición, sea del tipo que fuere.

La forma Ritual del “Régulateur du Maçon” nos demuestra su atemporalidad mediante su plena riqueza simbólica y la vigencia de su estructurado mensaje donde tradición y modernidad coexisten.

El Rito francés es esencialmente mítico. Vehicula tres mitos fundamentales:
  • El mito del paso de las tinieblas a la luz
  • El mito de la construcción del templo de Salomón
  • El mito hirámico.
No pretendamos encontrar en él:

Ni el pensamiento religioso que implica una sumisión total a una realidad absoluta. El Rito Moderno o Francés no contiene nada religioso ni "sagrado", ni oración, ni ningún acto relativo a un determinado carácter confesional.

Ni el pensamiento esotérico entendido como una revelación transmitida a sólo unos elegidos. Esta tendencia que puede devenir sectaria, introduce una criba entre los hermanos que separa entre elegidos y condenados, pensamiento que va en contra del universalismo de la francmasonería. El Rito Moderno o Francés aboga por el universalismo y la posibilidad de que todo ser humano desarrolle sus potencialidades.

Ni el pensamiento místico que busca una inmersión total del individuo en lo que le sobrepasa. La mitología masónica se apoya en la idea de un proyecto de Construcción; se ocupa del aquí y el ahora; pone al Hombre en el centro del universo, donde él es materia y obrero a la vez de su Templo interior, pero de necesaria proyección universal y responsable exteriorización compartida.

Ni el pensamiento mágico que trata de controlar la realidad por operaciones mentales profundamente irracionales entregadas a la teúrgia, a la alquimia o a la magia.

Ni el pensamiento ocultista que privilegia las supersticiones más peligrosas acreditando la influencia de los "espíritus" sobre los humanos, que cree pues firmemente en los actos de carácter mágico.

Sea cual sea su forma ritual utilizada, el Rito Moderno o Francés, si atiende a sus características originales, se impone, hoy como mañana, como una expresión ordenada y completa de los valores masónicos "permanentes": la búsqueda de la verdad, la perfectibilidad para toda aquella persona que desee progresar, la liberación para permitir el avance de la mujer y del hombre comprometidos como eslabón en la cadena social.

Post Data:

Estructuras simbólicas fundamentales del Rito Francés o Moderno


Tres candelabros dispuestos NE, SE, SO
Representan las Tres Grandes Luces: Sol, Luna, Maestro de la Logia

Los Pilares de la Logia: Sabiduría, Fuerza y Belleza


Belleza y Fuerza coinciden con las Columnas J y B, y Sabiduría se halla en una columna Imaginaría ubicada en Oriente, en el lugar del Venerable.
Es por ello que estos Pilares están directamente vinculados al Venerable y a los dos Vigilantes

El orden J y B de las palabras y la disposición de las columnas acorde a la Gran Logia de Londres.

Joyas móviles

La Escuadra que lleva el muy Venerable. El Nivel que lleva el Primer Vigilante y la Perpendicular o Plomada que lleva el Segundo Vigilante.

Joyas inmóviles

La Plancha de Trazar, la Piedra Cúbica de punta y la Piedra Bruta.

Muebles de la Logia

El Libro (o Reglamentos), el Compás y el Mallete.

Material ritual contrastado:

  • Divulgación 1724 
  • Prichard 1730
  • Prichard 1730 (en español)
  • Berne 1740
  • Le Parfait Maçon 1744
  • Luquet ca. 1745
  • Le Sceau Rompu 1745
  • Le Maçon Démasqué 1751
  • Three Distinct Knocks "Lecture" ca. 1760
  • Marquis de Gages 1763
  • Le Corps Complet de maçonnerie RGL de France ca. 1765
  • Manuscritos Régulateur du Maçon de 1783 y 1786
  • Duc de Chartres 1784
  • Recueil Précieux 1785
  • Edición publicada del Régulateur du Maçon 1801
  • Vocabulaire des Francs-Maçons 1810 (Bazot)
  • Nécessaire Maçonnique 1812
  • Manuel du Franc-Maçon 1817
  • Manuel Maçonnique 1820
  • Le Tuileur-Expert 1828
  • (Compendio de diversos análisis e investigaciones del H.·. Pierre Noël)

Plano de la Logia de Rito Moderno o Francés y Distribución de Oficiales


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro Honorario del Soberano Grande Capítulo de Cavaleiros Rosa-Cruz de Portugal - Gran Capítulo General del Rito Moderno y Francés de Portugal
Miembro Honorario de la R.·. L.·. Estrela do Norte nº 553 del Grande Oriente Lusitano
Gran Canciller para Europa del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Oriente Tradicional de Bolivia
Presidente de la International Confederation of Supreme Councils, AASR