02 de novembre 2018

Algunas consideraciones rituales sobre la Plancha de Trazar


Si deseamos tener siempre una fuente de reflexión simbólica, y por tanto de conocimiento, basta que recurramos al siempre inagotable manantial de nuestros rituales ricos en mensajes capaces de mostrarse con intensos y múltiples matices. Bien es cierto, que dicha propuesta de estudio ritual personalmente la concibo en la línea de aquellos perennes vehículos de vivencia simbólica que nacieron con el génesis de nuestra francmasonería especulativa, y no por una razón de estancamiento de la tradición, lo que supondría una contradicción en sí mismo en el fenómeno de transmisión, dado que ésta es vida y evolución, aunque debe estar al abrigo de mutilaciones o injertos varios fruto en ocasiones de derivas conceptuales ajenas al origen de nuestra Institución, así como también a salvo de prejuicios a la moda de corrientes de pensamiento radicalizadas e incapaces de abstraerse para ver en el símbolo su acepción más amplia.

  Los arriba citados mensajes de cambio interno profundo, de elevación ética y moral, se mantienen expuestos de forma constante en todos los rituales de los Modernos, con independencia de la variopinta exteriorización formal propia de usos locales y de formas culturales al uso. Dicha grandeza referida a la atemporalidad de los rituales ha sido en ocasiones incomprendida por mentes pequeñas, confusas o manipuladas, calificando simpáticamente en ocasiones de “ritualócratas” a aquellos curadores, no de la forma, sino del fondo contenido ritual, aquel que hace posible que se abra la puerta de acceso que permite el tránsito de lo íntimo a lo grupal mediante el intercambio vivencial del conjunto de ideas simbólicas allí expuestas y contenidas. Así pues, cuando la mutación elimina el símbolo y el mensaje de origen, deja entonces de ser lo que fue, y deviene otra cosa, no sé si mejor o peor, pero distinta. Está en aquellos conocedores de dichas evoluciones y cambios, la responsabilidad de opinar y alertar si así se viere preciso, evitando que se dé gato por liebre y el pretender en contrapartida rescatar y recuperar los valores originales del Rito Moderno o Francés que lo fueron de la Orden cuando la Masonería carecía de adjetivos calificativos en sus prácticas rituales. Bien refiere sabiamente el Ritual Luquet de 1745 respecto al uso de la Razón que debemos reivindicar los Maestros, trazando y ejecutando nuestras acciones sin temor alguno a exteriorizarlas públicamente, cualidad extrapolable a la reivindicación que hacemos para el Rito Moderno y su buena práctica en cuanto a sus vehículos rituales.
  A propósito de la riqueza de su contenido, abundemos un poco en este elemento simbólico para hoy propuesto: la Plancha de Trazar.

  El Rito Moderno obvia y oportunamente vincula a la luz como símbolo del conocimiento, y concretamente a sus Tres Grandes Luces en sus distintas acepciones, directa, indirecta o articulada en Logia a través de la figura del Venerable. De modo también exquisito (magistral, diría yo) nos expone el símbolo/concepto de Joyas de la Logia que ya se nos muestra en una divulgación londinense de 1724[1] donde aparece el Diamante con toda su riqueza simbólica derivada que intentaremos analizar en otra ocasión.

  Respecto a las Joyas de la Logia, diríamos que son los emblemas preciosos de gran valor Moral y Ético, el cómo, porqué y para qué de nuestra pertenencia a la Orden y de su finalidad en definitiva. Es este Tesoro el que, por regla general, los catecismos dividen en dos partes denominadas Joyas Móviles y Joyas Inmóviles, las cuales a su vez se nos presentan con una descripción material y, otra, con un significado simbólico y moral que es, en definitiva, su asociado íntimo al abrigo del cual cada masón debe interiorizar sus reflexiones oportunas y propias.

  La descripción y desarrollo de la Joyas se nos aparece extensamente en los Rituales de Segundo Grado a lo largo del Siglo XVIII, un estadio que en sus orígenes fue terminal y culmen de la realización masónica que, posteriormente con la aparición del Grado de Maestro, cedió parte de su protagonismo originario al mismo, si bien mantuvo en los rituales posteriores a 1730[2] una riqueza amplia y un fuerte nivel de ejemplaridad en cuanto a la función misma de "enseñante" por parte del Compañero hacia los Aprendices, aspecto muy relegado en la actualidad y que ha hecho del Segundo Grado una etapa poco comprendida en toda su amplitud vivencial y responsabilidad inherente.

  Así pues, si nos proponemos adentrar en lo que es la Plancha de Trazar, ese instrumento Magisterial solo puede ser comprendido en el conjunto acompañado del resto de Joyas Inmóviles, siendo éstas representación del Estado Humano, desde lo más burdo y grosero, hasta su opuesto, es decir, desde la Piedra Bruta, pasando por la Piedra Cúbica en Punta, hasta la Plancha de Trazar. Las Joyas Móviles, escuadra, nivel y perpendicular, corresponderían a las características de nuestras acciones, interacción y actitud espiritual en aras de transitar por los estados anteriores. No es menester, por tanto, llevar a cabo un gran esfuerzo de comprensión para llegar a entender que el instrumento Magisterial por excelencia representa un Modelo Público ejemplar en cuanto a sus acciones y con un uso pleno de Razón, Sabiduría y Virtud. Pero ¿qué implicación directa supone la anterior afirmación? ¿Dónde radica la pericia que debe tener todo Maestro para el uso preciso de esta Herramienta propia y que le define?
En primer lugar basarse en la realidad vital de un permanente estado de latencia y transición entre el Aprendiz, Compañero y Maestro, contenido en su experiencia y naturaleza humana, cual humilde plano utópico que se construye y destruye permanentemente, sin cesar, como consecuencia de la dualidad inherente a su misma esencia humana, y por consiguiente animal, un ser que aspira cognitiva y espiritualmente a elevarse hasta un modelo perfecto, pero al que solamente se aproxima de manera perfectible, con perseverancia y haciendo uso de otra herramienta esencial de aplicación individual y colectiva: el Amor.
 Así, y solamente así, el Maestro se da cuenta que la cumbre del progreso iniciático no es otra cosa que vivir la realidad, una realidad plena y armónica que existe y habita en nuestro propio interior, en lo más profundo de nuestra Piedra: nuestro Diamante por exteriorizar.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro de Honor del Grande Oriente Lusitano
Miembro de Honor del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Logia Tradicional del Paraguay





[1] “Le Grand Mystère des Franc-Maçons découvert” (Londres, 1724)
[2] “Masonry Dissected”, Samuel Prichard (Londres, 1730)

16 d’octubre 2018

Sublime Consejo del Rito Francés de los Modernos “Provence Fidélité”: Una historia sobre la restauración de la 5ª Orden

Después de reconstruir las Órdenes de Sabiduría del Rito Francés, (1) y separarse del Gran Colegio de Ritos, el Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia decidió en 1998 restaurar su Quinta Orden.
Sin embargo, desde 1991 esta necesidad no había escapado a algunos Hermanos de la región de París y del Sudeste en particular, que habían liderado el camino trabajando en esta recuperación.

En 1993, la idea de este proyecto comenzó a tomar forma, en la región de Niza, después de largos y animados debates. Se materializó en 1995. Es esta aventura la que está en el corazón de la historia de “Provence Fidélité”.

Las prácticas rituales no existían o no correspondían, por lo que conocíamos, con la idea que teníamos de esta Orden. Todo estaba por hacer, pero nuestra convicción fue a nivel de proyecto. Muy rápidamente se propuso crear una entidad cuyo objeto serviría de base para la restauración de la 5ª Orden.

Recordemos que, en ese momento, las Órdenes del Rito Francés de los Modernos no estaban oficialmente reestablecidas y todas las estructuras existentes eran, siguiendo la expresión, "independientes".

Así nació “Provence Fidélité” modestamente, definiéndose a sí misma como una Asamblea soberana de la 5ª orden. Ésta nunca tuvo la intención de ser o convertirse en un Capítulo para transmitir las 4 órdenes que por otra parte podían ser recibidas bajo condiciones más tradicionales dentro de los capítulos existentes.
“Provence Fidélité” era en la mente de sus fundadores un laboratorio experimental: y así quedó. No se pretendía reunir dentro de ella un grupo numeroso. Nunca hizo proselitismo, y sus efectivos nunca superaron los quince miembros: ese no era el objetivo.

“Provence Fidélité” fue en 1998, uno de los elementos desencadenantes de la reactivación de la 5ª Orden en el seno del Gran Capítulo General.
Intervino con otros en la reactivación de la 5ª orden. “Provence Fidélité” se dirigió al Gran Maestro del Gran Oriente de Francia en ese momento y le mostró el interés por el Rito Francés, así como para la jurisdicción de tal reactivación. Este último aceptó ser recibido entre nosotros y le rendimos un homenaje especial. (2) Fue el primer Gran Maestro del Gran Oriente de Francia que se recibió en el quinto orden.
Es a él a quien debemos la reactivación de esta Orden dentro del Gran Capítulo General del Gran Oriente de Francia.
La tarea de “Provence Fidélité” era entonces desarrollar un código, luego refinar una práctica ritual y, finalmente, estudiar la nomenclatura de los altos grados escoceses, así como la génesis de las órdenes del Rito Francés de los Modernos.
Hoy en día, se puede ver el balance del trabajo realizado.

La práctica ritual de origen proviene exclusivamente del trabajo de esta Asamblea. Sirvió para recibir a los cincuenta miembros fundadores de la 5ª Orden. Esta situación histórica única le da una regularidad tradicional indiscutible.

Muy rápidamente el estudio de los textos históricos llevó a “Provence Fidélité” a esta conclusión que formuló antes de que fuera relevante y que pueda parecer hoy evidente: las órdenes de sabiduría del rito francés pertenecen al movimiento Escocés y son una traducción moderno y sintética de este último. Esta asamblea subraya hoy que los grados son preexistentes a los sistemas rituales actuales que no pueden reclamar su exclusividad: este enfoque corrobora la definición de la 5ª Orden, que consiste en trascender los ritos dirigiéndose a todos los portadores de estos grados.

Las definiciones de las órdenes y, en particular, la de la quinta orden llevan al Rito francés una iluminación singular y rica en significado. Este último, fue construido fusionando ciertos grados escoceses preexistentes en un marco único. Esta codificación que reúne lo esencial del Escocismo sigue siendo hoy en día unificador y moderno.

La quinta orden corona el edificio reuniendo en este espacio original y un tiempo no acabado a todos los grados físicos y metafísicos de los sistemas masónicos en vigor. Cada Orden se considera un arca con un número determinado de grados en equivalencia o correspondencia.

Así, en nuestra propuesta, cada orden tendrá un ritual de entrada histórico correspondiente al grado de referencia al cual se adjuntarán un cierto número de grados comunicados. Más allá de estas prácticas, es interesante considerar que Hermanos de orígenes diversos podrían reunirse en un lugar simbólico idéntico. Este enfoque definido por “Provence Fidélité” elimina la visión de aquellos los grupos que erigen prohibiciones de visitas entre prácticas rituales de orígenes idénticos.

Jean-Pierre Duhal, Vº Orden, Caballero de la Sabiduría, Soberano Gran Inspector General. Muy Sabio y Soberano Maestro del Sublime Consejo “Provence Fidélité”, miembro fundador del Vº Orden, así como Pasado Muy Sabio y Gran Venerable de la Cámara de Administración del Grand Chapitre Général du Grand Orient de France.


(1) Proclamación del 16 de marzo de 1996 del Gran Capítulo General de Francia del Rito Francés por el Gran Comendador B. Génetet durante el cual 19 capítulos se integraron en la correspondencia del Gran Colegio de Ritos del Gran Oriente de Francia.
(2) Carta dirigida el 8 de enero de 1998 a la Cámara Administrativa del Gran Capítulo General de G.O.D.F. por el Ser. G.M. P Guglielmi, pidiéndole estudiar las modalidades de la reconstrucción de la Quinta Orden del Rito francés.

Nota: esta entrada cuenta con la autorización expresa del Muy Ilustre Hermano Jean-Pierre Duhal.

12 d’octubre 2018

Rito Francés o Moderno, Rito de Fundación: Ampliación


La original falta de distinción entre el hecho histórico y lo legendario plasmada en los primeros documentos masónicos ha permanecido vigente para muchos francmasones a pesar del paso de los siglos. Gran parte de esta “deformación” fue responsabilidad del propio Anderson al intentar “legitimar” la nueva estructura obediencial en las Constituciones de 1723 con una Historia de la Francmasonería que se remonta desde Adán hasta dicha fecha de principios del Siglo XVIII.

La Francmasonería, nuestra francmasonería, es una Orden iniciática tradicional y simbólica que tan solo es una heredera indirecta de aquellos constructores de catedrales. La Francmasonería contemporánea nace a finales del siglo XVII y principios del XVIII alrededor de la Royal Society en un país que salió de horribles guerras de religiones. Estos hombres de ciencias e ilustrados que no quieren renunciar a sus aspiraciones espirituales, se inspiran en los ritos y símbolos de estos constructores de catedrales de quienes no son herederos directos, creando una francmasonería especulativa moderna fundamentada en unos mitos importados a tal efecto. Sea como fuere, lo que resulta incuestionable es cómo el soporte vehicular era y debe ser simple y sencillo. Un uso simbólico-alegórico claro que finalmente debe mostrar un mensaje cercano y simple. Un contenido que haga estimular en el hombre sus potencialidades mediante la ortopraxis moral, apreciar su libertad así como el uso de la misma; encontrar esa felicidad en la búsqueda autocrítica a las respuestas perennes compartidas con un sentido de pertenencia e interacción universal y despertar su responsabilidad hacia un conjunto-la humanidad- liberada de todo tipo de imposición irracional o subyugante.

Hablando de "nuestra masonería", de la que en realidad somos descendientes, admiramos su metodología que pretende unir lo disperso y liberarse del yugo discriminatorio, dando entrada a todo ser humano, al margen de su religión e ideología política. Ese espíritu universal y ecuménico fue el detonante de la idea de Désaguliers y su entorno, pudiendo dar cabida a todo ser humano con unos principios ético-morales fundamentales, haciendo que se mantenga al abrigo de las fuerzas de tensión generadas por la diversidad religiosa, siempre fuente de confrontaciones, así como de los disensos de tipo político fuera de la Logia. Al respecto, resulta curioso comprobar como esa contención en la opinión política y religiosa, queda regulada en los deberes del Francmasón en el apartado dedicado a la conducta cuando la Logia está cerrada estando aún reunidos los Hermanos, lo cual no explicita la imposibilidad de tratar de estos temas en Logia abierta siguiendo el Orden ritualmente establecido y coherente con los compromisos adquiridos como miembros de la Orden en cuanto a tolerancia, respeto y amor.

La francmasonería tal y como hoy la entendemos procede por tanto de la Gran Logia de Londres y de todo el entorno que dio lugar a su génesis, muy a pesar de otras tesis fantasiosas y sin fundamento histórico y masonológico.

Sin duda alguna la masonería inglesa que elaboró los Antiguos Deberes desde 1390 fue una corporación profesional cristiana de tipo religioso. Primero católica hasta devenir anglicana en 1534. El contenido esencialmente bíblico de esta masonería operativa así lo atestigua. No obstante, con el paso de los siglos la masonería sufrió diversas metamorfosis que, diversificando su identidad primitiva, terminaron por hacer de esta antigua corporación profesional cristiana una expresión moderna de la tradición del eclecticismo.

Hacia 1637 la masonería escocesa, de confesión calvinista, elaboró el rito del Mason Word que contribuyó a transformar la antigua masonería operativa en masonería especulativa.

En 1723 Désaguliers y Anderson presentan como base moral de la Orden la religión natural que deviene en ese entorno especulativo puerta consecuente al pensamiento filosófico abierto y diversas formas de deísmo e incluso ateísmo teórico, y por supuesto del librepensamiento en las logias. La penetración sucesiva de estos diversos puntos de vista en masonería, además de explicar la génesis del eclecticismo, debe invitarnos a reflexionar sobre las consecuencias y la coexistencia pacífica de dichos diversos puntos de vista en el seno de la misma Orden masónica.

El rito calvinista del Mason Word (Palabra de Masón), creado hacia 1628/1637 por los masones escoceses de Kilwinning para reemplazar el rito de los Antiguos Deberes operativos de la edad media y del Renacimiento, fue anglicanizado y catolizado antes de ser transmutado por la Gran Logia de Londres de 1717 en rito filosófico universal. Y aquí es donde radica la auténtica grandeza de este principio ecuménico que, entre otras formas rituales, el Rito Moderno o Francés, por ejemplo, ha sido fiel a pesar del paso del tiempo y de la historia.

En su expresión natural, la francmasonería, consecuente y heredera de este planteamiento ilustrado, tiende y debe tender a esa universalidad no exclusiva, no restringida a criterios de orden interno particular, religiosos, formales o discriminatorios, desde el respeto y la tolerancia, uniendo desde la diversidad donde el nexo común es la práctica y desarrollo de la virtud haciendo prevalecer el bien sobre el mal.

Son los británicos, o sea, ingleses, escoceses e incluso irlandeses los que instalan la masonería en Francia. Su motivación no es el deseo de transmitir la masonería en Francia, sino que han sido más bien obligados a huir de Inglaterra por motivos del conflicto dinástico y religioso que aconteció en esas épocas, y ello es lo que hace que la mayoría de ellos Jacobitas o hannoverianos, durante alrededor de una cuarentena de años no paren de ir y venir por el Canal de la Mancha con sus rituales en uso, particularmente de la Gran Logia de Londres y Westminster, creada en 1717, al igual que ocurre con la filiación “Moderna” referida para Bélgica, país con logias constituidas desde 1721, u Holanda algo posteriormente.

Las logias creadas en Francia fueron hijas de la Gran Logia de Londres, por lo tanto una masonería antigua calificada como del tipo "Moderno" por sus detractores autodenominados “Antiguos”. Toda una paradoja en el uso de los calificativos.

El cristianismo de tipo confesional y religioso se retoma en Francia en 1735 cuando traduciendo los “Deberes de un Francmasón” inseridos por Désaguliers en las Constituciones de 1723, el abad Moret, gran secretario de la Gran Logia en Francia, cristianizó el texto de Désaguliers, cuya versión fechada en 1737 sirvió de constitución a las primeras logias de Suecia convertidas posteriormente en Logias confesionales. Este acto en dicho contexto geográfico obedecía sin duda alguna a la realidad histórico-social que tenía los días contados.

No puede por lo tanto mostrar contradicción ninguna cuando el rito de los Modernos retoma durante la Ilustración continental que desemboca en el “Régulateur du Maçon” su forma base propuesta por Désaguliers, a través de exigir el simple deber la práctica espontanea de la ley moral universal inscrita en el corazón de todo ser humano y en toda época. Esta actitud personal no incluye, sin excluirla tampoco, la institución de comunidades como las Iglesias. Pero la comunidad no deviene un grupo social instituido por las iglesias, sino por comunidades naturales ya sea, la familia, los amigos, el Estado no confesional (laico) y a partir de ahí toda la humanidad.

El Estado laico no está privado de valores éticos o espirituales. Este estado laico liberal es inevitablemente consecuencia del pluralismo confesional, lugar de mestizaje cultural y en particular de valores religiosos.

La humanidad constituye una comunidad, una unidad que no puede existir sin el respeto práctico de la ética, del amor al prójimo.

El Rito de los denominados “Modernos” se traduce al francés y es practicado por la casi totalidad de las logias que se crean en el reino y no parece tener nombre. Es simplemente masonería. Una masonería que hereda unas tradiciones masónicas, las más antiguas, que no está fijado palabra por palabra, aunque por razones administrativas, se tiende cada vez más a escribirlo, pero que posee una estructura simbólica fundamental.

La aparición de estos otros sistemas masónicos, casi siempre "escoceses", donde el nombre para nada tiene real relación con su verdadero lugar de origen, y muy vinculados a la proliferación de los denominados Altos Grados por encima del Tercer Grado Simbólico, hace que el Gran Oriente de Francia se plantee el hecho de organizar y controlar la francmasonería francesa, y el deseo de numerosas logias de tener una versión universal de los rituales, son la causa de la fijación de un rito "Moderno" entre 1783-1786, una Regulación de referencia, que tiene sus ventajas e inconvenientes que abordaremos en otra ocasión, y que en el futuro será conocido con el apelativo de “Francés”. Para los Altos Grados, este análogo trabajo se realizará en el seno del Gran Capítulo General de Francia fundado en 1784 y posteriormente vinculado a dicha Obediencia en 1786 añadiendo cuatro órdenes superiores más una Quinta Orden de carácter Académico y administrativo: Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano Príncipe Rosa- Cruz, más una Quinta Orden. Sobre esta cuestión Pierre Mollier apunta en su aportación de la Introducción del libro dedicado a los rituales del Soberano Capítulo Metropolitano de 1786: Subrayemos, no obstante, que sería un error considerar al Gran Capítulo General de Francia como el Autor del Rito Francés. Esta asamblea de Masones eruditos solo hizo que fijar su uso reteniendo los altos grados más tradicionales en sus versiones más sobrias. Así, veinte años antes de la creación del Gran Capítulo, un sistema muy próximo al que tomará el Rito Francés era ya practicado. En los años 1760, la Madre Logia Escocesa de Marsella. Incluso con anterioridad, este deseo de ordenación y reducción en la Masonería de Altos Grados queda constatada en la porosa relación e interacción franco-belga. Recordemos que la Masonería de los Modernos se implanta por diversas vías en esos orientes, bien directamente vía Londres o vía Francia a través de la Gran Logia dirigida por el conde de Clermont. De este modo el Marqués de Gages (cuya logia “La vraie et parfaite harmonie” de Mons es de la correspondencia de la GLdF) aparece nombrado por Luís de Bourbon en 1766 como « Grand Maître provincial et Inspecteur Général des loges rouges et bleues pour les provinces de Flandres, de Brabant et de Hainaut ». Aprovechando la coyuntura y dificultades que atraviesa la masonería francesa y el distanciamiento que ello conlleva entre la vinculación de Gages con la GLF, la pretendida agrupación de logias zonales emanadas directamente de la GL de Londres llevará, entre otras casuísticas bien curiosas, a la creación bajo patente de Londres de una auténtica y seriamente estructurada obediencia “belga”, teniendo al Marqués de Gages como Gran Maestro provincial: la Gran Logia provincial de los Paises Bajos Austriacos, que regulará ese cierto desorden reinante (propio por otra parte en cuanto a la descentralización) y aglutinará las Logias de su entorno. Como señalábamos, a través de las cartas entre el Conde de Clermont y el Marqués de Gages, el primero expresa su trabajo de estructuración en 15 grados en 1767. Según Adolphe Cordier, de los rituales redactados por la Gran Logia Provincial de los Países Bajos Austriacos que superaban largamente la veintena, finalmente los Grados fueron reducidos a quince en 1776. En esta línea, cabe resaltar que ya en 1772, es el Marqués de Gages quien exterioriza su proyecto de una masonería en 7 Grados al Venerable de la Logia de Alost dentro de un contexto de contención en las recepciones de Grados indicándole que algunos podrían devenir inútiles en un futuro de ser conferidos. Es precisamente en una estructuración en tres Grados y Cuatro Órdenes, más un Quinto Orden que contiene todos los Grados Físicos y metafísicos y todos los Sistemas/Ritos, la que elabora el Gran Capítulo General de Francia de 1784. En1786 el Gran Oriente de Francia propone un texto de referencia para los tres grados azules, difundido en forma de copias manuscritas, y adopta los Órdenes de Sabiduría con la creación/integración del Soberano Capítulo Metropolitano.

Sobre la continuidad del Rito Moderno en Siete Grados en los Países Bajos denominado también en esos Valles con los nombres de Escocés Reformado e incluso Antiguo Reformado ya que consideraban la estructuración de 1784 como una “reforma” de los grados Escoceses, o Antiguos (por antigüedad, no por ser de descendencia de los Antiens), hay que señalar unas trascendentales cuestiones que abordaremos in extenso en unos trabajos próximos que dirigiremos para aquellos que buscamos (o eso intentamos) conocer determinadas verdades mediante el estudio y seguimiento histórico.

Esto es:

a) La creación en 1803 del Hoofdkapittel der Hoge Graden in Nederland (Supremo Capítulo de los Altos Grados) en Holanda por Capítulos Independientes siguiendo un sistema de Grados creado por analogía al del Grand Chapitre Général de France, aunque el origen y tipo de sus rituales sean de otra procedencia (elemento sorpresa aún desconocido por muchos).

b) En tierras belgas, y siguiendo la tradición que proliferó en los Países Bajos meridionales durante el XVIII, lo que hoy conocemos como Capítulos, se desarrollan libre y soberanamente como extensión de una Logia Azul a quien corresponden y vinculan, denominándose también los Soberanos Capítulos como Grand Atelier (Gran Taller). Tras la retirada francesa, los capítulos preexistentes y los creados durante la ocupación mantienen, tras la misma, ese procedimiento organizativo, al margen de cualquier Cámara de Administración perteneciente a un Gran capítulo u Obediencia (véase archivos de la R.•. L.•. de la Esperanza al Oriente de Bruselas o de los Amigos Filántropos de ese mismo Or.•.).

c) Este procedimiento de trabajo en Capítulos Independientes y Soberanos es también retomado a propósito de la creación del Soberano Colegio del Rito Escocés para Bélgica (aún hoy en vigencia) a raíz del rechazo de la estructura jerárquica del Supremo Consejo del REAA en 1962, lo cual no supuso ninguna novedad organizativa en la historia masónica de ese país y que aglutina a varios de los más históricos Capítulos y Areópagos imponiéndose en la corriente de la Masonería Liberal en esos Orientes.

En el siglo XIX, Rito Moderno se convierte en el equivalente de Rito Francés. Por ello Vuillaume emplea los dos términos, ya que se aplica tanto a los tres primeros grados como a los órdenes superiores. Este término de Rito Francés va a imponerse mientras que el de Rito Moderno va cayendo en desuso en el último tercio del siglo XIX . Tengamos en cuenta no obastante, que en Bélgica, los problemas lingüísticos y nacionales no impusieron el adjetivo “Francés”, y se utilizó siempre el calificativo de “Moderno”. En cualquier caso, durante todo el siglo XIX la diferenciación entre Régimen Francés y el Escocista va a ir creciendo. En 1858, se publica una nueva redacción del Rito Francés denominado de Murat, que fue Gran Maestre. “Ideológicamente”, el texto apenas si es diferente del Régulateur. El nuevo modelo sigue definiendo la masonería de manera “clásica”. Después el Convento de 1877 sus resoluciones conducen a retoques más intrépidos y es cuando en 1879, el Gran Colegio de Ritos encargado por el Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia hace desaparecer de los rituales las fórmulas aparentemente religiosas, como es la referencia al Gran Arquitecto del Universo, que el Gran Oriente de Bélgica ya había suprimido su obligatoriedad en 1872. En 1886, una comisión de 12 miembros, presidida por el abogado Louis Amiable (1837-1897), procede a una nueva revisión. El nuevo ritual francés, tomará el nombre de su principal redactor, y se acompaña de un “informe sobre los nuevos rituales para las logias” redactado por el mismo Amiable. Esto explica que el nuevo texto, en parte inspirado en los rituales del Gran Oriente de de Bélgica, se refieran en gran parte al positivismo. Su filosofía general es la de “neutralidad entre las distintas creencias” y el hecho de que " los datos evidentes proporcionados por el estado actual de la ciencia debían ser aprovechadas”. Durante este medio siglo, la práctica de todos los órdenes de sabiduría cayeron en desuso en el continente europeo. El ritual Amiable, un tanto modificado en 1907 bajo la autoridad del Gran Comendador Juan-Bautista Blatin, permanecerá en estas condiciones hasta 1938, fecha en la que la iniciativa de Arthur Groussier, entonces Grande Maestro del GOdF adopta un nuevo modelo del Rito Francés. La nueva versión es una tentativa de intentar una vuelta a las fuentes simbólicas del sistema francés, y no una nueva molienda aún más ultra positivista. En 1955, se difunde la versión definitiva del ritual Groussier, ligeramente arreglada en la forma y bajo la autoridad de Paul Chevalier, es imprimido y difundido. En el largo trabajo de reconstrucción de las obediencias en la posguerra, los masones eruditos volvieron a las investigaciones iniciáticas o simbólicas deseando encontrar o revivificar las potencialidades de la tradición masónica francesa del siglo XVIII, hereditario de los Modernos.

En Portugal, la práctica del Rito Moderno se presenta desde 1802. Mientras que en Francia por otras razones dignas de análisis a fondo, los Órdenes de sabiduría dejaron de ser practicados durante unos 170 años (aproximadamente desde 1830 hasta 1999) en Portugal, por su parte, la labor del Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, prosiguió durante este largo período, a pesar de las numerosas persecuciones y prohibiciones de las que fue objetivo la masonería, trabajado de forma ininterrumpida desde 1804 hasta 1939, es decir, alrededor de 140 años. Después de que Salazar prohibiera la masonería en 1935, de manera totalmente subterránea, los últimos supervivientes del "Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, se incorporaron al Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para Portugal y su jurisdicción, a través del Acuerdo de 1939 y, a partir de esta fecha, el Rito Francés o Moderno dejó de ser practicado en Portugal. La reactivación de nuevo en todos sus Ordenes data del año 2003 gracias al Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz -- Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal.

El Rito Moderno o Francés en Brasil, requiere de una especial mención dado que el Supremo Conselho do Rito Moderno sito en este país es la Potencia Filosófica de Rito Francés o Moderno de mayor antigüedad en el mundo en cuanto a la práctica ininterrumpida de todos los Órdenes de Sabiduría y único en el mantenimiento de su legado hasta la “reactivación europea” de finales de los 90, trabajando con el Rito madre en esos orientes desde 1822, y que le confiere la incuestionable condición de Chef d’Ordre.

Respecto al Régulateur du Maçon, si bien no debe ser considerada la fuente del Rito Francés o Moderno, pretende históricamente establecerse como modelo único, colacionando y unificando las tradiciones orales y manuscritas anteriores para los grados simbólicos, tras un periodo de cierto desorden en el que la francmasonería sufría una insuficiencia en la organización central, cuya ausencia de unidad ritual daba pie a excesos apócrifos en la mayoría de los casos, cuya réplica de contención para los denominados Altos Grados se plasma en el Régulateur des Chevaliers Maçons que abordaremos en un futuro próximo.

La peculiaridad del ritual masónico del Rito Moderno o Francés es que se basa principalmente en la universalidad, los elementos visibles de la luz (el Sol y la Luna son dos de las tres grandes luces), sin referirse directamente a un poder divino. El hombre es así el centro de los misterios de la naturaleza y trata de comprender los signos a través del estudio de los símbolos que lo rodean. La creencia en Dios no está excluida, pero queda dentro del ámbito personal de los Hermanos y Hnas.·., vivir esta comprensión de la naturaleza, dejando a los demás plena libertad en la búsqueda de la verdad, apartada de todo dogma o imposición, sea del tipo que fuere.

La forma Ritual del “Régulateur du Maçon” nos demuestra su atemporalidad mediante su plena riqueza simbólica y la vigencia de su estructurado mensaje donde tradición y modernidad coexisten.

El Rito francés es esencialmente mítico. Vehicula tres mitos fundamentales:
  • El mito del paso de las tinieblas a la luz
  • El mito de la construcción del templo de Salomón
  • El mito hirámico.
No pretendamos encontrar en él:

Ni el pensamiento religioso que implica una sumisión total a una realidad absoluta. El Rito Moderno o Francés no contiene nada religioso ni "sagrado", ni oración, ni ningún acto relativo a un determinado carácter confesional.

Ni el pensamiento esotérico entendido como una revelación transmitida a sólo unos elegidos. Esta tendencia que puede devenir sectaria, introduce una criba entre los hermanos que separa entre elegidos y condenados, pensamiento que va en contra del universalismo de la francmasonería. El Rito Moderno o Francés aboga por el universalismo y la posibilidad de que todo ser humano desarrolle sus potencialidades.

Ni el pensamiento místico que busca una inmersión total del individuo en lo que le sobrepasa. La mitología masónica se apoya en la idea de un proyecto de Construcción; se ocupa del aquí y el ahora; pone al Hombre en el centro del universo, donde él es materia y obrero a la vez de su Templo interior, pero de necesaria proyección universal y responsable exteriorización compartida.

Ni el pensamiento mágico que trata de controlar la realidad por operaciones mentales profundamente irracionales entregadas a la teúrgia, a la alquimia o a la magia.

Ni el pensamiento ocultista que privilegia las supersticiones más peligrosas acreditando la influencia de los "espíritus" sobre los humanos, que cree pues firmemente en los actos de carácter mágico.

Sea cual sea su forma ritual utilizada, el Rito Moderno o Francés, si atiende a sus características originales, se impone, hoy como mañana, como una expresión ordenada y completa de los valores masónicos "permanentes": la búsqueda de la verdad, la perfectibilidad para toda aquella persona que desee progresar, la liberación para permitir el avance de la mujer y del hombre comprometidos como eslabón en la cadena social.

Post Data:

Estructuras simbólicas fundamentales del Rito Francés o Moderno


Tres candelabros dispuestos NE, SE, SO
Representan las Tres Grandes Luces: Sol, Luna, Maestro de la Logia

Los Pilares de la Logia: Sabiduría, Fuerza y Belleza


Belleza y Fuerza coinciden con las Columnas J y B, y Sabiduría se halla en una columna Imaginaría ubicada en Oriente, en el lugar del Venerable.
Es por ello que estos Pilares están directamente vinculados al Venerable y a los dos Vigilantes

El orden J y B de las palabras y la disposición de las columnas acorde a la Gran Logia de Londres.

Joyas móviles

La Escuadra que lleva el muy Venerable. El Nivel que lleva el Primer Vigilante y la Perpendicular o Plomada que lleva el Segundo Vigilante.

Joyas inmóviles

La Plancha de Trazar, la Piedra Cúbica de punta y la Piedra Bruta.

Muebles de la Logia

El Libro (o Reglamentos), el Compás y el Mallete.

Material ritual contrastado:

  • Divulgación 1724 
  • Prichard 1730
  • Prichard 1730 (en español)
  • Berne 1740
  • Le Parfait Maçon 1744
  • Luquet ca. 1745
  • Le Sceau Rompu 1745
  • Le Maçon Démasqué 1751
  • Three Distinct Knocks "Lecture" ca. 1760
  • Marquis de Gages 1763
  • Le Corps Complet de maçonnerie RGL de France ca. 1765
  • Manuscritos Régulateur du Maçon de 1783 y 1786
  • Duc de Chartres 1784
  • Recueil Précieux 1785
  • Edición publicada del Régulateur du Maçon 1801
  • Vocabulaire des Francs-Maçons 1810 (Bazot)
  • Nécessaire Maçonnique 1812
  • Manuel du Franc-Maçon 1817
  • Manuel Maçonnique 1820
  • Le Tuileur-Expert 1828
  • (Compendio de diversos análisis e investigaciones del H.·. Pierre Noël)

Plano de la Logia de Rito Moderno o Francés y Distribución de Oficiales


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro de Honor del Grande Oriente Lusitano
Miembro de Honor del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Logia Tradicional del Paraguay

06 d’octubre 2018

Las Constituciones de Anderson: Ampliaciones de Patrick Négrier

Este texto de Patrick Négrier, como respuesta, mostrando su desacuerdo con la publicación de Roger Dachez, aparecida en su espacio Pierres Vivantes el domingo 4 de enero de 2015, nos permite aportar más y desarrollar aún mejor la esencia y visión conceptual de la Gran Logia de Londres que, para quien esté interesado en ello, podrá profundizar in extenso, a través de las investigaciones y reflexiones publicadas en el libro del H. Négrier titulado “Art Royale et Regularité dans la tradition de 1723-1730”

Querido Roger Dachez,

Tu análisis de las Constituciones de 1723 es totalmente falso. Eres víctima de una deformación profesional como historiador. Si hubieras hecho, como yo, estudios de filosofía (tengo una licence en filosofía de la Sorbonne - París IV) habrías obtenido cero puntos en el análisis del texto. En lugar de entender lo que dice el texto, tratarías de hacer hablar el contexto histórico de entonces de manera parcial (Serge Hutin ha demostrado en su “Disciples anglais” de Jacob Boehme que había en Londrés en el XVIIº siglo decenas y decenas de Denominaciones diferentes, para quienes eran, como decía el filósofo Kolakowski, Cristianos sin Iglesia).

Primeramente no fue Anderson quien redactó el capítulo I de los Deberes de 1723 sobre la religión, sino Désaguliers (lo mostré en “Art royal et regularité” que la misma fórmula estilística se encuentra en los Deberes I de 1723 y en una carta de Désaguliers a Chamberlayne; Désaguliers era doctor en derecho y era de él de quien provenía la redacción, pero no la concepción, del texto de derecho que constituían los Deberes I). Segundo error: tú presentas les Deberes I como la expresión de ideas de su redactor, lo cual es falso: Désaguliers no ha explicado sus ideas personales en los Deberes I de 1723 sino las ideas que habían sido concebidas y elaboradas y probablemente votadas por la Gran Logia de Londres de entonces.



Tercer error: no tomas en cuenta que el texto admitido, reconocía la eventualidad (el texto ingles dice if[1]…) de que un masón no comprendiera correctamente el arte (sobreentendido el arte de la memoria que era la simbólica del rito del Mot de Maçon[2] que era de inspiración bíblica), en cual caso (y es la eventualidad reconocida por la GL de Londres) este masón incomprensivo del arte será un ateo teórico o un libertino (en el siglo XVIII un libertino designa a un deísta: un deísta cree en la existencia de un Dios creador y en la inmortalidad del alma; Descartes había escrito un tratado de deísmo que es una religión de la razón pura en la especie de sus Meditaciones metafísicas; y fue refutado punto por punto por Kant que en su Crítica de la razón pura mostró que la religión de la razón pura que es deísmo o libertninismo religioso es imposible). Para resumir los Deberes I de Désaguliers, admitiendo la eventualidad de que un masón no comprenda correctamente el arte (simbolismo bíblico del rito del Mot de maçon), aceptaba con ello de hecho la presencia de ateos teóricos y de deístas (libertinos) en logia. Ultimo punto: los Deberes I de Désaguliers proponen como posición religiosa común a todos los masones de la GL no una ortodoxia (denominación o confesión) sino una ortopráxis: “ser hombres buenos y verídicos, hombres de honor y honestos”, ortopraxis que no es una doxa (opinión), sino una práxis (práctica): y esta práctica se denomina religión natural, por otra parte, claramente descrita por Pablo de Tarso en Romanos 2,14-15. En resumen los Deberes I de las Constituciones de 1723, que no explicaba las ideas del Pastor Anderson ni las ideas del cura anglicano Désagulliers, sino las ideas de la GL de Londres, admitían la eventualidad de que un masón comprenda correctamente el arte y sea por ello un ateo teórico o un deísta (libertino), y propusieron como posición común, a todos los masones, no una ortodoxia, sino una ortopráxis: la religión natural (que es incompatible con el ateísmo práctico, pero compatible con el ateísmo teórico) y proponiendo como posición religiosa común a todos los masones no una ortodoxia, sino una ortopraxis que tan solo podría permitir la coexistencia pacífica en Logia de los masones poseedores de diversos doxas que son las denominaciones (entre los cuales la mayor parte no forman Iglesias como los discípulos de Jacob Boehme o los rosacrucianos o los platoniciences de Cambridge) y confesiones (fundamentos de las Iglesias), doxas que no podían ser sino causas de divisiones, la Gran Logia de Londres fue una de las primeras instituciones en llevar a cabo un sistema de laicidad, la GL de Londres no arbolando una doxa sino una praxis única religión universal capaz de unir los masones de cualquier opinión sea cual sea.

Y un ultimo error que has cometido: reduces la “libertad de conciencia” de las Constituciones de Anderson (las que efectivamente fueron redactadas enteramente por Anderson) de 1738 a la libertad religiosa- Esto es un grave error ya que la libertad religiosa no es más que un aspecto entre otros de la libertad de conciencia. Como dice la expresión “libertad de conciencia”, la Constituciones de 1738 se inscribían en las bases de las Constituciones de 1723 y reconocían por tanto que un masón pueda ser un ateo teórico (pero no un ateo práctico) o un deísta (libertino) e incluso formar parte a una denominación o una confesión de su elección.

Si Anderson hubiera querido hablar de libertad religiosa, lo habría dicho textualmente. Esto no es lo que ha dicho: él habló de libertad de conciencia, subrayando con ello que un masón debe practicar una ortopráxis como los artículos de Noé pero que en conciencia es libre de adoptar la doxa (opinión) que quiera, artículos de Noé que confirman que en 1738 la posición común propuesta a los masones era efectivamente una ortopraxis y no una ortodoxia (eso es “libertad de conciencia”).

Siempre hay que preferir interpretar un texto a través de lo que dice antes que a través de lo que dice su contexto histórico.

Muy Fraternalmente 

Patrick Négrier



Traducción autorizada por Patrick Négrier para la Unión Masónica Universal del Rito Moderno - UMURM y realizada por Olga Vallejo Rueda (Traductrice certifiée: Alliance Française de Quito, l’Équateur)
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[1] NdT: “Si” condicional en inglés.
[2] “Mason Word” o “Palabra del Masón”

14 de setembre 2018

Una transmisión en el espíritu del Rito Francés Moderno. La Instalación del Venerable denominada del Conde de Clermont

Tras la lectura del Ritual para la Instalación del Muy Venerable Maestro en el Rito Francés de los Modernos practicado por la “Madre Logia Francesa y Escocesa de Maestros Instalados” de Provenza, Languedoc y Roussillon, resulta imprescindible traducir el brillante y pedagógico prólogo al mismo desarrollado por el Muy Ilustre Hermano Jean-Pierre Duhal, Vº Orden, Caballero de la Sabiduría, Soberano Gran Inspector General. El inmenso recorrido y bagaje masónico del Hermano Duhal es ciertamente extenso y de gran experiencia en su conocimiento y responsabilidades en pro del Rito Francés especialmente, siendo el Muy Sabio y Soberano Maestro del Sublime Consejo “Provence Fidélité”, miembro fundador del Vº Orden, así como Pasado Muy Sabio y Gran Venerable de la Cámara de Administración del Grand Chapitre Général du Grand Orient de France. La calidad está asegurada. Prosigo pues a exponer este excelente material del M.·. Il.·. H.·. Jean-Pierre Duhal que seguro resultará enriquecedor y de sumo interés para los lectores.

Una transmisión en el espíritu del Rito Francés Moderno. La Instalación del Venerable denominada del Conde de Clermont

La instalación esotérica del Venerable Maestro tiene lugar hoy en la casi totalidad de casos, a partir de un ritual proveniente de Inglaterra y divulgado en 1760 en "Three distinct knocks at the door of the most ancient Freemasonry". Es la transmisión más antigua de este "grado colateral". Sin embargo, existe una transmisión equivalente a la anterior en Francia. Está fechada del siglo XVIII y es practicada hoy en día por algunas logias ya que los rituales están poco difundidos.

Dos textos dan testimonio de esto: El primero se extrae de los llamados rituales del Marqués de Gages, que fue Gran Maestro Provincial de los Países Bajos austríacos bajo la obediencia de la Gran Logia de Francia, y bajo la autoridad del Príncipe de Bourbon, conde de Clermont. Esta ceremonia fue parte del corpus ritual y está incluida en el manuscrito FM-4 79 conservado en el Biblioteca Nacional de Francia en París. Estos rituales datan de 1763, y fueron utilizado por Gages desde 1765.
El segundo proviene de una versión de los rituales oficiales de la Cámara de Grados difundido en forma de manuscritos por Roëttiers de Montaleau, con su firma y la fecha de 1787 escrita de su mano. Es poco conocido porque, si bien figura en los manuscritos enviados en 1786-1787 por Roëttiers de Montaleau a las logias de la correspondencia, curiosamente desaparece de las copias posteriores y particularmente de la versión impresa del Regulador, 15 años posterior, ciertamente, a la versión manuscrita.
Estos elementos se encuentran hoy incluidos en el sistema Escocés Antiguo y Aceptado y constituyen en su mayor parte su 20° grado; por otro lado, conforman una parte de la misión del Caballero de Oriente, Tercera Orden del Rito Francés Moderno.

Esta práctica debe su existencia a la regla que se exigía en Francia, de no poder ser el Maestro de una Logia si no se poseía un cierto Grado como el de Escocés. Esta regla sin duda se ha mantenido en el régimen escocés rectificado desde 1779, que requiere ser Maestro Escocés de San Andrés para llegar a ser Venerable Maestro. La aparición de nuevos grados suplantando al de Escocés como el de Caballero de Oriente movió la transmisión, como se especifica en el Libro de arquitectura de la Gran Logia de los Maestros Regulares de Lyon en el artículo 31 de su estatuto aprobado en 1760: "ningún maestro puede ocupar el asiento particular de su Logia sin que no está previamente revestido con los grados antes mencionados ... " Así, en Lyon en 1760, los Maestros de la Logia deben ser primero Caballeros de Oriente para ser elegidos VM y hay una ceremonia de constitución del nuevo Maestro en el cual un signo, una palabra y un toque particular serán comunicados.
Otra confirmación en la Gran Logia de París en 1761 en el detalle de los principales
reglamentos en 10 artículos: Artículo 1 "todo Maestro elegido de la logia deberá estar revestido de los siete grados principales ... »
El documento del Marqués de Gages de 1763 guarda fuertes semejanzas con el Caballero de Oriente (nombre del recipiendario y del Gran Maestro, armamento caballeresco, las purificaciones por el hierro y por el fuego ... por no mencionar la palabra de entrada que es L.D.B. (Louis de Bourbon) que recuerda a otra máxima de los Caballeros de Oriente.
Entre otros hechos notables, la transmisión solo se puede hacer con un mínimo de 3 Maestros instalados y el toque que recuerda al de origen inglés.
En el “Tuileur de Vuillaume” en el preámbulo del 20 ° Grado, se afirma:
"En los primeros tiempos de la introducción de la masonería en Europa, el cargo de
Venerable de Logia era vitalicio y el poder se confería por el presente Grado."
Por lo tanto, podemos deducir que la masonería francesa en los años 1760-1790 tenía una instalación del venerable evocada por las más importantes Estructuras masónicas de la época.

La presente transmisión tiene su justificación histórica y coherencia con relación a la Masonería Francesa de la Tradición. Está inspirado en los rituales del grado de Maestro de la Logia de la época, así como de la Tercera Orden del Rito Francés y del 20º del R.E.A.A. La presente redacción más completa y más legible corresponde al esquema de las prácticas contemporáneas.

Referencias principales:
1. Colección de los rituales del marqués de Gages de la Logia de Mons 1763 (BN Paris cote FM4 79)
2. Ritual del Grado de maestro de Logia – Museo Calvet Avignon Ms 3079
3. Historia, obligaciones y estatutos de la hermandad de los Francmasones-1742-La Tierce
4. “Renaissance traditionnelle” No. 54-55-57 y en particular 64
5. Las Órdenes del Rito Francés y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado

Traducido por Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro de Honor del Grande Oriente Lusitano
Miembro de Honor del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Logia Tradicional del Paraguay

29 d’agost 2018

El Gran Oriente Tradicional de Bolivia

El pasado lunes 27 de agosto de 2018 (E.·. V.·.) tuvo lugar en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, la Solemne Ceremonia de Instalación del Gran Oriente Tradicional de Bolivia y de su Gran Colegio de Oficiales, siendo su Serenísimo Gran Maestro el M.·. Il.·. H.·. Eduardo Eid Rodríguez.

Esta Potencia Masónica Soberana e Independiente fue Regularmente Constituida mediante Cartas Patentes expedidas a tal efecto por el Gran Oriente Nacional Colombiano para la práctica del Rito Francés o Moderno en sus grados simbólicos y del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Acto seguido, en posterior sesión, se pasó a efectuar la Magna Instalación del Supremo Consejo del Grado 33º del Gran Oriente Tradicional de Bolivia para la práctica regular de los 33 Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado recibiendo Carta Patente del Supremo Consejo del Grado 33º del Gran Oriente Nacional Colombiano de manos de su Muy Poderoso Soberano Gran Comendador Milciades Osorio Díaz 33º, presidiendo el Comité Ejecutivo de este recién creado Supremo Consejo del Grado 33º y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado el Muy Poderoso Soberano Gran comendador Eduardo Eid Rodríguez 33º, Gran Maestre de la Orden.

Esta Obediencia destaca por su práctica en los Rituales y usos tradicionales. A tal efecto cuenta con una sección de Estudios e Investigación que muy eficientemente realiza una intensa labor de búsqueda, análisis e intercambio. Personalmente me adhiero a esta visión cualitativa y de formación en su membresía en la Orden que antecede a otras estrategias de crecimiento cuantitativo nominal, si bien, obviamente, cada Potencia escoge libremente las líneas a seguir que cree más óptimas y coherentes bajo su punto de vista.

Así pues, ya habiendo tenido el honor de colaborar en diversos trabajos académicos con el Q.·. H.·. Eduardo Eid Rodríguez, solo me resta congratularme públicamente de corazón por esta Solemne Instalación, y desearle Salud, Dicha y Prosperidad en este apasionante proyecto, abierto para hombres y mujeres de sus Valles y Orientes, donde es sin duda posible llevar a cabo la fusión entre Tradición y Modernidad con el fin de conseguir hacer de buenos seres humanos, mejores, y trabajar por una sociedad más justa, solidaria y comprometida ante los retos del siglo XXI.



Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro de Honor del Grande Oriente Lusitano
Miembro de Honor del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Logia Tradicional del Paraguay

17 d’agost 2018

In Memoriam: M.·. Il.·. H.·. John Slifko

Hoy siento una tristeza infinita por el fallecimiento del Muy Q.·. H.·. John Slifko. Transmito de corazón mis más sinceras condolencias y pésame a su familia y a los Hermanos norteamericanos. El Muy Ilustre Hermano John Slifko, MuySabio y Perfecto Gran Venerable del "Gran Chapter General of the Modern Rite for North America and the Caribbean", Secretario General de la "Unión Masónica Universal del Rito Moderno", nos ha dejado un legado y un ejemplo universal de trabajo y amor por la Orden. Quedo a la entera y total disposición para lo que sea menester. 

Rciban mi T.·. A.·. F.·. más sincero y afectuoso en este doloroso momento. Nuestro Q.·. H.·. ya ocupa su lugar en el Oriente Eterno.
Yo, personalmente, oraré por su alma con todas mis fuerzas.

Joaquim Villalta (Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM)



Today I received word of the passing of one of my dearest friends, my most fraternal brother John Slifko.

Those who knew John knew he was no stranger to the world of Freemasonry. Those who did not know the man or his character may not have not realized that he frequently played a role behind the scenes to avoid controversy and to assure positive outcomes in any venture to which his name was attached. The path he trod was always guided by the highest ethics.

In his career he brushed shoulders and maintained relationships with some significant figures in American Cultural life. He maintained a communication with and interviewed Burl Ives, and was the personal secretary to Manly P. Hall for some time. He maintained close ties with people and organizations involved with Freemasonry and esoteric studies in Europe, North America, and Latin America.

John Slifko was an expert in urban planning and Freemasonry. He graduated from San Francisco State University in 1987 with a Bachelor’s degree in Urban Studies and Geography. In 1989, John Slifko received his Master’s degree in Urban Planning from the University of California, Los Angeles, and more recently received a Doctorate in Geography from the same institution. He served with Councilwoman Ruth Galanter from 1988 to 1989 as a Planning Deputy for Los Angeles International Airport. John also worked as a Legislative Aide and a Field Representative in Congress for eight years.

As Founder and Co-Director of the Roosevelt Center for the study of Civil Society and Freemasonry, John Slifko raised funds to support scholars and gave lectures, and tirelessly promoted the academic study of the fraternal organization of Freemasonry. He was a member of the Association of American Geographers, the American Historical Association, The John Dewey Society, and the Academic Society for Research into Freemasonry and Fraternalism. John Slifko volunteered for The Midnight Mission, which takes the homeless off of Skid Row and rehabilitates them into self-sufficient members of society. He contributed to the UCLA Foundation’s endowment, supporting the educational endeavors of the university.John Slifko was an active stock trader from 2000 to 2006, investing in green technologies.

In his spare time, he pursued the study of geographical mapping and exploration, as well as archeaoastronomy, the study of how past cultures understood the sky. He also participated in Healthy City, a California information portal that helps residents connect to health and social services and community data.

He was active in the quest to bring the Modern or French Rite to North America in recent years and instrumental in the work to bring about the foundation of the Higher Orders of Wisdom in North America and the Caribbean. It was in fact at his prompting that I chose to create the Hedge Mason Blog. He was active in the foundation of and the promotion of Project Awe, (Aesthetics of Western Esotericism) - Where Art meets Magic.

While he struggled with failing health against great odds over the last few years, he never dwelt upon his problems and continued to struggle relentlessly for those causes about which he felt passion and loyalty. He was a devotee of the Blessed Virgin and it was perhaps no surprise, as his wife Belinda noted, that he left this world on the day the Church celebrated the Assumption of the Blessed Virgin Mary (August 15)

Freemasonry has lost a true crusader and a gentle soul to the Eternal East.

His family urges people who wish to do something in his memory to make donations to The Hirsberg Foundation for Pancreatic Cancer Research

Fuente de la noticia: The Hedge Mason, editado por el Muy Ilustre Hermano Eoghan Ballard.

21 de juliol 2018

La Piedra Cúbica en Punta (y 2)

Lo más remarcable es el rectángulo con su diagonal, ya que corresponde a numerosas representaciones de obreros constructores de la Edad Media e indica simbólicamente lo que fue considerado durante largo tiempo como el principal “secreto de oficio” de los Maestros Masones. Después, este secreto fue, por supuesto, descubierto y revelado. Ya lo mostró el arquitecto Villard de Honnecourt puesto que se encuentran dos dibujos sobre este tema en la plancha 38 de su famoso Cuaderno (Fig. 5). 


Uno de estos dibujos tiene por comentario:
-          Por este medio se hace un claustro igual a su patio, es decir que la superficie del cuadrado central es igual a la superficie del corredor que lo rodea.
-          Por este medio se hace una piedra para que las dos mitades sean iguales, ya que como no se trata de partir una piedra en dos, por este procedimiento puede dividirse un cuadrado para obtener otro que sea igual a su mitad.
Indicándonos por estos dos dibujos esquemáticos como puede efectuarse todo esto con la ayuda de las Diagonales de un cuadrado.

Estas mismas recetas fueron retomadas dos siglos más tarde por un arquitecto alemán de nombre Roriczrer (o Poriczer) en una obra imprimida en Ratisbona en 1486 de título “El libro de la construcción exacta de los pináculos”. Roriczer explica como diseñar correctamente un pináculo partiendo del plano. Construye un primer cuadrado y luego dentro de éste, otro cuadrado siguiendo el método empleado por Villard de Honnecourt. Luego recoloca el segundo cuadrado así diseñado para que encaje en el sentido del primero, y así sucesivamente, eleva poco a poco su pináculo, siendo cada nivel igual a la mitad del precedente. Además nos comenta de la forma más ingenua del mundo que nos revela de este modo el “secreto de los masones”, ya que se trata en realidad de un método simple para efectuar la elevación desde un plano, secreto técnico de los Maestros Arquitectos durante largo tiempo guardado cuidadosamente.

Puesto que todo ello se obtiene simplemente a partir del conocimiento de las particularidades y propiedades de la Diagonal, ésta fue glorificada y tenida por un secreto iniciático tanto por los operativos como por los primeros especulativos que la importaron.
Aún hoy la encontramos en la Joya del Pasado Venerable Maestro bajo la forma del teorema de Pitágoras: “en un triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa –aquí podríamos decir el cuadrado de la diagonal- es iguala la suma de los cuadrados de los dos otros lados”. Este mismo teorema se inscribe entre los dos personajes principales del frontispicio de la primera edición de las Constituciones Masónicas de 1723 para simbolizar, tal vez, “el gran secreto del Arte Real”. Fig. 6.


Puede leerse debajo el famoso “Eureka” de Arquímedes, lo que coloca a estas Constituciones bajo los auspicios de dos grandes matemáticos y filósofos de la antigüedad: Arquímedes, el ingeniero matemático, y Pitágoras, el filósofo de la armonía de los números: ¡no es posible hacerlo mejor!

La diagonal simbólica estaba por tanto a veces indicada sobre la cara superior de la Piedra Cúbica, partiendo la superficie en negro y blanco para hacerla más remarcable, como en el ejemplo antes expuesto.
Seguidamente, mal dibujada e incomprendida, se convirtió progresivamente en una Piedra Cúbica más o menos “en Punta”.

Antes de concluir prestemos atención nuevamente a la denominada “Piedra Diamante”:
-          Tomemos un cubo (o si se prefiere una piedra cúbica) y marquemos los centros de cada cara (en la intersección de las diagonales de cada cuadrado). Después unamos con una línea los seis puntos así determinados. En el interior del cubo obtenemos un octaedro teniendo la forma de dos pirámides opuestas, el cual parece tener la forma de un “diamante” en el corazón de una Piedra Cúbica. Fig. 7.
-          Tomando otra consideración al respecto del Hermano H. M., los Maestros Masones operativos practicaban un símbolo particularmente rico. Se trata del Punto Central, el centro, que ellos identificaban con el Centro del Universo, o sea, el Principio Divino, y del mismo modo el centro del Hombre, ese Centro que hay que encontrar con exactitud para que todo edificio esté equilibrado y en armonía. Respecto a esto, un dicho operativo a franqueado los siglos. De origen alemán dice así:
El punto que está en el círculo –que está en el cuadrado- y que está en el triángulo. Tú conoces este punto, entonces todo va bien. Si no lo conoces, entonces todo es vano. (de “Estudios sobre las marcas de los talladores de Piedra”. Franz Rziha – Guy Trédaniel. 1883/1993, pag. 56)
Así, según H. M., en aplicación operativa del famoso principio “lo que es arriba es abajo”, para atraer la atención sobre el centro de la Piedra Cúbica que nuestros ojos no pueden ver, evidentemente, basta poner arriba de esta Piedra la figura geométrica que una vez “invertida” lo mostrará. Ahí el pyramidion cuyo punto culminante una vez invertido indicará el centro del cubo.

Centro o “Diamante central”, llegamos al mismo resultado al parecer. Fig. 8.


Para concluir, insistamos sobre el hecho que es lógico que el Compañero que trabaja sobre la Piedra Cúbica en Punta, una vez llegado a Maestro, deberá continuar buscando el “Centro”, tarea para toda la vida.

Poco importa que la Piedra Cúbica en Punta sea el resultado de una “mala interpretación de su dibujo”. Ésta conserva todo su valor simbólico puesto que indica por su forma que el masón no es solamente un elemento para integrar en una Gran Obra, sino que debe también esforzarse en rectificar su piedra para intentar hacerse un “Diamante”.


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro de Honor del Grande Oriente Lusitano
Miembro de Honor del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Logia Tradicional del Paraguay

14 de juliol 2018

La Piedra Cúbica en Punta (1)

He querido abordar este tema siguiendo las esclarecidas aportaciones e indagaciones que sobre el mismo ha llevado a cabo el Hermano francés M. R. de forma muy rigurosa y que considero muy acertada bajo mi punto de vista.

Al abordar este símbolo referido a una de las Joyas Inmóviles de la Logia, lugar donde según el ritual los Compañeros “aguzan sus herramientas”, constatamos con cierta extrañeza que, si nos sumergimos en su estudio y analizamos diferentes obras especializadas, la mayor parte de los Ritos parecen ignorar la Piedra Cúbica en Punta, símbolo que solo aparece en el R.E.A.A. y el Rito Francés o Moderno, siendo inexistente también en los Ritos Anglo-sajones.

Este elemento simbólico, para nosotros capital, presenta enormes divergencias sobre su interpretación entre distintos especialistas masonólogos. Quiero remarcar, sin embargo, que es obvio que la visión y reflexión simbólica debe ser en todo momento personal, y cada masón procederá a imbuirse en sus propias introspecciones y vivencias individuales. Dejemos pues, por un momento, la particular lectura que pueda derivarse de la finalidad antes referida sobre el “aguzar las herramientas” para proponer la siguiente reflexión que podríamos titular como “el simbolismo de la Piedra Cúbica y de su Diagonal”.
Esta hipótesis puede verse apoyada sobre la lectura de un artículo del Hermano J. T., aparecido en el año 1991, en concreto en la publicación Nº 22 de la serie “Trabajos de la Logia Villard de Honnecourt” de la GLNF. En él se declara que “la Piedra Cúbica en Punta es un avatar de una mala interpretación de antiguos textos, ligada a malos dibujos durante largos años, y que se ha querido justificar a posteriori. Del mismo modo el hacha (frecuentemente asociada) habrías sido originalmente una escuadra que, mal dibujada, se transformó poco a poco".

Uno de estos “malos dibujos” puede apreciarse en la Fig. 1, una miniatura de la Edad Mdia donde puede verse a un masón con una “boucharde”, que era una especie de martillo dentado – simple o doble – y que, en efecto, podía parecerse a una hacha, haciendo en el dibujo el gesto de tallar una piedra particionada en negro y blanco según su diagonal superior.


La Fig. 2 bien podría darnos la explicación óptica de esta mala interpretación ulterior. De hecho, las fuentes del hermano J. T. (las cuales no cita) son unos artículos del hermano René Guilly publicados en la revista “Renaissance Traditionnelle” entre 1987 y 1992, reunidos en una obra editada por Éditions Dervy en 1995 titulada “Las piedras de la Francmasonería”, firmados con el seudónimo René Désaguliers.

Nuestras actuales Joyas Inmóviles de la Logia, la Piedra Bruta, la Piedra Cúbica en Punta y la Plancha de Trazar, correspondientes a nuestros tres primeros Grados, fueron una vez una Piedra bruta – suficientemente desbastada y con caras ya perpendiculares -, una Piedra Cúbica denominada “Piedra Diamante” y una escuadra.
La Piedra Bruta casi informe que encontramos ahora en las Logias no corresponde para nada con la piedra simbólica de los primeros Masones Especulativos, la cual estaba inspirada directamente de la de los Operativos. Hay que recordar que las piedras de un futuro edificio eran desbastadas al máximo en las canteras, es decir, esbozadas lo mejor posible a su forma definitiva, entre otras cosas para limitar el precio (al peso) del transporte que frecuentemente costaba más que el material en sí mismo. Es de mal comprender, pues, una piedra informe de destinación o función desconocida transportada hasta la logia. La antigua piedra bruta simbólica es una piedra “escuadrada”, o sea, una piedra son sus caras en escuadra entre ellas y que, así preparada, está a punto para la venta y transporte, pero no para ser colocada ya que las caras permanecen aún bastante brutas.
Esta piedra “escuadrada” del Aprendiz es fácilmente reconocible en la ilustración fechada en 1754 de la Fig. 3.


La Piedra “Diamante” es más difícil de encontrar. René Désaguliers afirma: “… por lo que se sabe, la palabra (en inglés) diamond aparece de 1723 a 1802 en cinco textos y ocho ejemplos". El documento más significativo se denomina “Institution of freemasons” fechado en 1725. A continuación de la pregunta del retejo “¿cuántas Joyas Preciosas hay en la Logia?”, la respuesta es seguida de su ilustración manuscrita, añadida sin duda para facilitar su memorización. Se trata del dibujo de un pequeño rectángulo,seguido de otro rectángulo marcado con su diagonal y aún seguido de una simple escuadra. La Fig. 4 nos muestra cómo estaban dibujadas simbólicamente las tres “Joyas Preciosas” de la masonería en este documento.



Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Miembro de Honor del Grande Oriente Lusitano
Miembro de Honor del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro de Honor de la Gran Logia Tradicional del Paraguay