28 de juny 2010

Rito Francés: Nuevo libro coordinado por Víctor Guerra

Tras leer la obra propuesta por el amigo y Hermano Víctor Guerra, tengo un profundo sentimiento de gratitud, una estimación que viene dada como sumatorio de diversos componentes acerca de múltiples factores.
En primer lugar destacaría su practicidad. Una obra, diría yo, única a día de hoy, que puede resultar tremendamente útil tanto para miembros de la Orden como para aquellos que simplemente pretendan aproximarse al Rito Francés o Moderno a través de un material fiable y contrastado. Sin embargo, a poco que el lector profundiza en este compendio de diversos trabajos y reflexiones, aprecia que su valor es extrapolable a la Francmasonería “toda”. Como no podía ser de otro modo, apreciamos como el Rito Francés, último vestigio del Rito de los Modernos, contiene el elixir, la esencia simbólica y filosófica de la masonería tal y como hoy día la concebimos, en estado puro, con ese espíritu ecuménico y universal con el que fue engendrada en sus orígenes fundacionales, allá en el 1717, donde la francmasonería no tenia calificativo alguno.
Es esta tradición indivisa del Rito de los Modernos, el que a principios del siglo XIX sería denominado Rito Francés o Moderno para diferenciar de otros más novedosos, donde se ha conservado la fidelidad de sus principios originales tanto a nivel formal como conceptual.
Me parece sobremanera importante destacar que esa fidelidad formal, debe siempre entenderse dentro de una estructura o esquema simbólicos fundamentales. Por otra parte, la fidelidad filosófica, ética y conceptual puede muy bien comprobarse analizando los contenidos de sus evoluciones rituales y contrastarlas con el mensaje “Universal” constitutivo de 1723 redactado por la hábil pluma de Désaguliers.

La trayectoria de Víctor Guerra ha sido ejemplo para muchos de nosotros tanto en el plano masónico, como masonológico. Como francmasón, este Hermano nos muestra su compromiso adquirido como miembro de la Orden tomando consciencia de que solamente desde la rigurosa autoevaluación, el contraste y la búsqueda independiente, sin condicionantes extra-masónicos, como hombre libre en mayúsculas, puede acercarse a esa utópica verdad en sus múltiples manifestaciones. En esta labor que requiere altísimas dosis de energía y de entusiasmo, se precisan de materiales y referentes que, desgraciadamente, nuestra bibliografía en lengua española y nuestra fracturada tradición se muestra deficiente, incompleta o precaria. Una tarea compleja que le llevará, no sin dificultades, a tener el apoyo y beber de las fuentes más reputadas y contrastadas de la masonología contemporánea, a llevar a cabo un viaje al pasado partiendo del análisis de las bases rituales de finales del XVII y principios del XVIII, así como a vivir, in situ, la masonería francesa tanto a nivel logial como capitular.
Todo este proceso de búsqueda, análisis, intercambio, contraste y reflexión nos lleva sin duda alguna a una destilación que con frecuencia resulta ser un “producto” alejado de lo preconcebido o falsamente heredado por una transmisión oral errática.
Es ahí donde la asunción de las incontestables realidades redescubiertas hace tambalear falsas teorías o leyendas infundadas. Sin embargo, el resultado que aparece ante nuestros ojos no es menos digno que aquel otro fruto de la fantasía, generado por los siempre amantes de lo oculto y de lo mágico. Esos tienen su espacio, pero éste no es el francmasónico “stricto sensu”.
Como antes apuntaba, cuando analizamos los orígenes del Rito Francés, estamos estudiando los orígenes mismos de la masonería. Los que humildemente hemos indagado en este terreno, apreciamos al principio con cierto estupor el “décalage” del estado de la cuestión masonológica con respecto a otros países como Francia, Bélgica, Inglaterra u Holanda, por citar unos pocos ejemplos. Es en ese instante cuando iniciativas como las llevadas a cabo por Víctor Guerra pueden devenir útiles y del todo imprescindibles. Este hermano nos acerca materiales de alta calidad accesibles en la lengua de Cervantes, proporcionando nuevos puntos de vista, muy elaborados y contrastados. Nos allana el camino de una búsqueda iniciada ya por él años atrás, y si bien obviamente la vivenciación masónica es de ámbito personal, lo indiscutible, palpable y científicamente demostrable relativo a nuestra Orden, es un instrumento que debe permitir nuestro mejor progreso sin desviaciones ajenas ab initio.

Es pues una gran responsabilidad para todo miembro de la Orden, y máxime desde el Magisterio, el contenido de aquello que se transmite como tradición ininterrumpidamente. Así, esta obra que tengo entre mis manos, será sin duda también una obra “fundamental” para los hermanos Vigilantes con una bien cubierta base historiográfica, pero asimismo, el autor nos contagiará con su actitud preguntante, indagadora, inquieta. ¿Quién ha dicho que el francmasón deba ser conformista?
Sólo puede encontrar el que busca, y además de las temáticas compendiadas en este volumen, el lector hallará inmanente ese espíritu de cuestionamiento y de filtrado, de separar la paja del grano, y de poner algo más de luz y de orden a cierto caos conceptual.

Aquellos que conocemos y hemos tenido el placer de trabajar y colaborar con Víctor Guerra, le hemos escuchado en más de una ocasión utilizar el símil del Rito Francés al de la decoración de una celda cartuja, sobria, sin suntuosidad y libre de todo exceso o contaminación. Cuanto me recuerda este punto de vista con el símil “nutricionista” del Hermano Louis Negrel cuando afirmaba en una de sus obras que “entre los productos del jardín salidos de plantas vigorosas y no habiendo sufrido hibridaciones por azar, situaría el Rito Francés Moderno…. Tres características del Rito Francés Moderno hacen de éste un producto a mi gusto, y justifican por sí mismas su práctica: su Sobriedad, su Rigor y su Coherencia.”
Al exponer esta reflexión, no pretenda el lector ver un “choque o confrontación entre Ritos”. Tal lectura, además de precipitada, obedecería a prejuicios infundados y sería además incierta. Simplemente, y respetando obviamente la libertad individual, esta elección es de una importancia primordial, ya que de ella dependerá nuestro equilibrio, primer paso hacia nuestra Realización, tal vez sólo plausible ya bastante adentrados en nuestra experiencia masónica. Pero para que haya tal opción, es preciso restituir, bajo mi punto de vista, un rito que ha sido vilipendiado por desconocido, cayendo en el infundado tópico de ser más pobre o vacío simbólicamente o, en otras ocasiones, sacrificado por cuestiones ajenas a lo meramente masónico.

Es en este redescubrimiento y labor pedagógica alrededor del Rito Francés donde Víctor Guerra se muestra como punta de lanza, referente de la masonería hispanoparlante, desde sus trabajos individuales hasta en sus labores de coordinación de proyectos como pueden ser los generados por el Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”, el cual preside. Una labor que no todos entienden, pero que una inmensa mayoría agradece y sabe valorar.

Esperamos pues, con impaciencia, sus siguientes trabajos. Seguro que de ellos beberán futuras generaciones que ahora ocupan la Columna del Norte.

Ficha técnica: http://masonica.es/rito-frances-p-61.html

Joaquim Villalta
M.•. M.•. de Rito Francés del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España
Secretario del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

21 de juny 2010

Grande Oriente Ibérico: Asamblea General 2010, Lisboa

El próximo sábado 26 de junio de 2010 E.•. V.•., se llevará a cabo la Asamblea General del Grande Oriente Ibérico en el Palacio Masónico de Lisboa, Portugal, sito en la C/ Gremio Lusitano 25.

Las actividades se iniciarán con la presentación de credenciales a las 9:30 h. Tras la Clausura de los Trabajos tendrá lugar una Cena de Fraternidad a las 21:00 h.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España

12 de juny 2010

A propósito del laicismo: de la reflexión y el análisis, a la propuesta práctica

Con la reciente Instalación en París de la R.•. L.•. Wharton del Grande Oriente Ibérico, que contó con la numerosa presencia de Hermanos y Hermanas de las principales Obediencias francesas, belgas y del resto de Europa, y del Soberano Capítulo de Rito Francés M.A.S. (Monnet – Adenauer – Schuman) bajo los auspicios del Gran Capítulo General de España, se configuran al Oriente y Valles de Europa, unas plataformas de reflexión y centro de debate entorno al laicismo como Logias y Capítulo de Investigación mixtos dedicados este primer año a este tema trascendental.
Dentro de esa filosofía masónica Unitiva, Europeísta, Universal diría yo (de ahí la opción de efectuar sus trabajos al Oriente y en los valles de Europa), se han implicado a dichos proyectos logiales (también con la R.•. L.•. Europa) y capitulares en Rito Francés numerosos HH.•. y Hnas.•. de múltiples Obediencias, apostando por una práctica masónica abierta, coherente con sus principios, desde la que plantear y abordar esa independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa, así como testar nuestro entorno plural y sociológico, sus dificultades, sus retos actuales y de futuro, así como la apertura conducente a una Unidad de Valores. Ese objetivo en el que la unión le los seres humanos sólo puede ser fecunda cuando tiende a concretar la unidad de los valores, es decir, trabajando por la adopción de valores universales, valores levantados por el humanismo masónico, es material clave y objetivo trascendental en el Rito Francés, temática abordada muy particularmente en su II Orden de Sabiduría.
Los trabajos de estas logias y Capítulo serán públicos y publicados, apostando por una proyección activa de sus conclusiones que pueda ser escuchada y atendida a través de los representantes electos en las altas instancias Europeas y que consecuentemente, puedan plasmarse prácticamente en nuestra sociedad.
A modo de síntesis de los objetivos antes citados, les dejo con la excelente exposición llevada a cabo por el M.•. I.•. H.•. Yves Bannel, Gran Canciller del Grande Oriente Ibérico, en el acto de Encendido de Luces de la R.•. L.•. Wharton:


Tengo el inmenso placer hoy de presidir el encendido de los fuegos de esta nueva Respetable Logia WHARTON al Or.•. de Europa.
Cuanto más la adaptación al mundo contemporáneo enturbia las costumbres adquiridas, más el compromiso cívico está mezclado, y más el individuo necesita conocer las líneas de evolución que alumbran las perspectivas y sitúan las apuestas. Entonces nuestras estructuras, nuestros ritos, nuestras ideas no han evolucionado forzosamente al ritmo de la sociedad. Desde entonces debemos hacernos una pregunta de fondo: ¿por qué tanta resistencia a los cambios?
A través de esta nueva Logia de Investigación, nuestra finalidad es jugar plenamente nuestro papel de levadura de pasta humana, de aguijón del espíritu de renovación y del espíritu de rebelión contra el conformismo y la autosatisfacción, el espíritu de rebelión descrito por Albert Camus como una forma de fidelidad al amor, a la vida, a la medida y, en nuestro caso al ideal masónico.
Por medio de esta Respetable Logia:
• queremos actuar para entrar en el espesor del presente, de ahí nuestra intención de trabajar en casos concretos en relación con responsables políticos europeos
• queremos luchar por los valores y las ideas propuestas por nuestra Orden, particularmente la libertad religiosa y este laicismo en peligro como lo expresa nuestro H.•. Marcel Contadt en su libro «El Caballo de Troya – Sectas y lobbies religiosos al asalto de Europa»
• queremos desembarazarnos de la memoria y de los metales que contaminan nuestras LL.: y nuestros Or.: con temas tan perturbadores como los combates profanos entre comunidades religiosas o lingüísticas, las apuestas de poder, las tendencias imperialistas de algunos, el rechazo a la igualdad entre todos y todas, la laicidad puesta en causa a todo momento, etc.
La riqueza principal de esta L.: es reunir HHnas.•. y HH.•. de diversos orígenes y pertenencias, lo que nos evita quedarnos entre nosotros a riesgo de un pensamiento minúsculo. Porque no se cambia uno sólo, un buen día, de visión del mundo: ponemos preguntas, intercambiamos puntos de vista, a veces llegamos a compartir fervores.
Por supuesto no vamos a cambiar el mundo.
Por supuesto no vamos a aportar respuesta a todas las múltiples preguntas de nuestro tiempo.
Lo importante está en otra parte; lo importante es que hay que mantener viva la llama de la ilusión, la necesidad de sentir, la curiosidad sin límite, el cuestionamiento sistemático, la búsqueda estética de lo verdadero y de lo bello, el riesgo de la libertad y la defensa de la igualdad, fundamento de nuestra fraternidad.
Nuestro combate debería particularmente ser el del sentido, cuya pérdida actual se sitúa en un nivel doble: a nivel del ethos, es decir a la desaparición de los valores antropológicos que fundan nuestra sociedad, y a nivel de este mundo orwelliano de totalitarismo de los comportamientos y de las ideas, de la reducción de lo diverso alo parecido y de lo singular a lo general. Es la búsqueda de una nueva ética, actualizada y en fase con las tecnologías de hoy, la ética que rechazaría tanto la civilización de lo inmediato como la alienación materialista que se propaga en detrimento de estos valores no cuantificables que forman el núcleo duro de la persona y esta espiritualidad que estructura cada uno de nosotros y que justifica la FM
Dije espiritualidad. Precisaré espiritualidad laica ya que es verdad que no buscamos la trascendencia en un ser supremo, sino en estos valores que funden la FM y que se organizan alrededor de 3 ejes fundamentales:
• El eje democrático porque la laicidad puede expresarse sólo si los derechos humanos y ciudadanos se fundan sobre una racionalidad que no dependa de ninguna oligarquía religiosa, política o corporativista
• El eje universal por nuestra vocación que sobrepasa las culturas y las creencias, en busca de una objetividad liberada de todos los “a priori” y “doxa”
• El eje ético porque relacionamos los fundamentos de la moral a la inmanencia de nuestra conciencia y no a algún Absoluto transcendental, Dios o GADU.
El laicismo no es una cruzada contra creyentes y clérigos. No es tampoco la búsqueda de una coherencia científica. No es solamente un cuestionamiento filosófico tendiendo a la pertinencia de las preguntas y de las respuestas que son aportadas allí. El laicismo es el pilar de una ética que sustituye a la ética de la responsabilidad de la moral de convicción, y que da un sentido a la ley añadiendo la esperanza al deber, y el amor al respeto. Y que es nuestra divisa Libertad-Igualdad-Fraternidad sino la espiritualidad de la libertad, del amor al otro, la conciencia ética al servicio de cada ser humano. La laicidad es este camino privilegiado que aporta, según la fórmula maravillosa de Svetlana Tsvetaïeva «la gran nube de oro de la libertad»
Para concluir recordaré a Albert Camus que predicaba contra viento y marea la necesidad de un absoluto ético y de principios fundamentales, y de ahí el laicismo, en provecho de la inteligencia de las interpretaciones. La literatura nos enseña tanto la desconfianza frente a los estragos del cinismo como la necesidad de sustituir el reino de las antinomias por el de los matices. Y la experiencia masónica, en cuanto a ella, nos ha demostrado que ningún éxito del espíritu de geometría no sabría absolver al hombre de sus responsabilidades hacia el espíritu de finura.
Buen coraje y buen trabajo pues, mis Muy QQ.•. HH/nas.•.

Yves Bannel

Reseñas:
Soberano Capítulo de Rito Francés « M.A.S.»
rhadamante357@gmail.com


R.•. L.•. Wharton y R.•. L.•. Europa
gaia357@gmail.com


Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

04 de juny 2010

El Gran Maestro marqués de Gages y las relaciones masónicas galo-belgas en el siglo XVIII (y III)

El 22 de junio 1 775, el Grand Orient concede patentes a la logia de los “Amigos la Justicia”, Oriente de Bruselas, y le confía la instalación a la “Parfaite Union”, Oriente de Valenciennes. El marqués de Gages protesta enseguida contra esta intrusión en el seno de su obediencia (14). La respuesta del Gran Oriente disimula mal la molestia de la obediencia parisina. El asunto corre peligro en efecto de dar argumentos a sus detractores que hacen generar añoranza por los tiempos de la Gran Logia de Francia donde las logias provinciales disponían de una autonomía real, eran consultadas antes de cualquier nueva constitución de un taller en el seno de un mismo Oriente (15):

Hemos reconocido en estas dos piezas el espíritu masónico y cordial que os ha siempre animado así como el del muy Respetable hermano marqués de Gages vuestro Gran Maestro pero no hemos podido ver sin dolor que ustedes ven como una empresa por nuestra parte sobre sus derechos, las constituciones dadas a la Logia de los amigos de la justicia en Bruselas, nosotros les rogamos apartar esta idea y estar persuadidos que muy lejos de haber tenido esta intención, nunca hemos tenido otros deseos que vivir con ustedes en la más estrecha amistad y ligar una correspondencia, que sólo puede ser muy agradable para nosotros en particular y muy ventajosa para el bien de la orden en general.
Es con esta visión y para el futuro, muy Respetables Hermanos, que establecimos una comisión al efecto para pensar en los medios de entablar una correspondencia general con los Grandes Orientes extranjeros, y preparar convenios y concordatos para fijar los derechos y los distritos de cada Gran Oriente, esta comisión debe sin cesar rendir cuenta de sus operaciones.

de La Lande
(16) (17)

El marqués de Gages apoya en efecto su defensa en el texto de un primer tratado hecho en tiempos de la Gran Logia de Francia. Por tanto, este tratado que reconoce su autoridad y su autonomía, el Gran Oriente que, en el plano de las relaciones masónicas "internacionales", reivindica la herencia de la Gran Logia de Francia y los tratados firmados por ella, es tomado en falta. Los Parisinos responden que no tuvieron conocimiento del tratado, que los archivos de los años 1760 se han perdido.
¿La Comisión da pruebas aquí de mala fe? ¿Procura enmendarse de una equivocación incontestable? No podemos por supuesto descartarlo, pero otros ejemplos sacados de
las mismas minutas prueban la evidencia de que no tiene a su disposición los expedientes abiertos durante los años 1760 y que logra sólo muy difícilmente concretar las iniciativas tomadas por sus predecesores en materia de relaciones internacionales. Solamente obtendrá por otra parte a duras penas y tarde la comunicación de una masa de archivos no clasificados a partir de los cuales le hará falta sin embargo recuperar las relaciones y las negociaciones interrumpidas desde varios años (18). Mientras tanto ésta invita al marqués de Gages a reproducir una copia de tratado; la cual cosa él hace (19).
La respuesta de los Parisinos es desconcertante. Ellos procuran manifiestamente ganar tiempo, pero dan pruebas sobre todo de su Incapacidad en tomar decisiones, y en concretar un proyecto ambicioso y hasta orgulloso – puesto que ellos no proponen nada salvo un "modelo" (sic) a otros cuerpos europeos (20)- de organización de la Europa masónica y de gestión de las relaciones interobedienciales.

Al Respetable Oriente Provincial de los Países Bajos austríacos

Muy Respetables Hermanos,
Hemos recibido la plancha que nos habéis hecho el favor de enviarnos, el 30º día del 3º mes de este año con una copia del concordato pasado entre vuestro respetable Oriente Provincial y la antigua Gran Logia de Francia.
Hemos remitido esta pieza y vuestra reclamación concerniente a la Logia de “los Amigos de la justicia” al Oriente de Bruselas, a la comisión nombrada para todo lo referente a los Grandes Orientes extranjeros; estos dos objetos serán examinados allí con la atención debida a unos hermanos a quienes amamos, y el informe será hecho en la asamblea general que se apresurará en daros la satisfacción más plena. Esperaremos el fin de este trabajo con una impaciencia tanto más viva, que nos halaga que fijará para siempre un acuerdo perfecto entre nuestros dos Orientes y que lazará entre ellos una Íntima correspondencia, tendremos frecuentes ocasiones de sacar provecho de vuestras luces y asegurar nuestro afecto de los Respetables hermanos tan dignos como ustedes de la estima y la amistad de los verdaderos Masones
Tassin (21).


La Comisión se separa por las vacaciones de verano. En septiembre, ella relanza al marqués de Gages para ponerle la misma pregunta: « ¿cual es la forma bajo la cual vuestra Respetable Gran Logia y cual es su régimen, si usted se reconoce dependiente de algún Grand Oriente extranjero (sobreentendido de la gran Logia de Inglaterra), o totalmente independiente? »(22). El expediente se interrumpe aquí. Pero la pregunta ya contiene la posición que adoptará el Gran Oriente respecto al marqués de Gages. Solamente se prohibirá constituir logias en los Países Bajos austríacos cuando una obediencia soberana en el conjunto de los territorios bajo la autoridad de la monarquía de los Habsbourg habrá sido erigida; la Gran Logia provincial depende de Londres, ella no puede pues pretender prohibir cualquier competencia a un poder masónico extranjero soberano.

La sola proximidad geográfica no explica la vigilancia del marqués de Gages. No hay que olvidar la visita que el gran maestro provincial devolvió a la “Saint-Jean d 'Écosse” de Marsella, es decir a la punta de lanza de la resistencia a la política centralizadora de la Gran Logia de Francia retomada y ampliada por Grand Orient.
Estigmatizada como refractaria a la autoridad del centro de la cadena de unión “Saint-Jean d'Écosse” rehusó hasta el Imperio renunciar a sus prerrogativas de logia-madre constituyendo sus hijas libremente a través del cosmos masónico, y movilizó su red de correspondencia para organizar la resistencia de los orientes periféricos a favor de un «orden masónico cosmopolita y libre» claramente amenazado por las pretensiones de una obediencia "nacional" (21). El Gran Oriente hasta prohibió a las logias de su correspondencia todo contacto con el taller rebelde bajo pena de destierro del cuerpo masónico. El marqués de Gages no ignoraba pues nada de la determinación de la obediencia parisina.

Más profundamente, y será nuestra conclusión, la oposición del marqués de Gages al principio innovador - pero se trata de las « peligrosas novedades» del siglo XVIII - de la Europa masónica organizada en cuerpos soberanos en las jurisdicciones definidas sobre bases profanas ilustra el afecto de los francmasones de las Luces a la profesión de fe cosmopolita de la Orden, al proyecto fundador de la República universal de los francmasones que se abstiene de toda intrusión en el campo político y tiene buena relación tanto con la sociedad de orden como con el reino de la cortesía y del buen gusto.

Notas:
(14) BNF, Cab mss, FM, FM' 118,f" 442 r".
(15) Lo que es paradójico, pero perfectamente revelador de la complejidad de las relaciones París-Provincias, si se imagina que Montmorency-Luxembourg se apoyó en las Logias de provincia y sus diputados para investir la obediencia.
(16) Se trata naturalmente del célebre astrónomo Jérôme de Lalande, venerable de la « Nef Sœurs », figura de primer plano del Grand Orient, entonces oficial honorario.
(17) BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f"442 r".
(18) Años durante los cuales numerosas logias francesas periféricas, como ya se ha apuntado, y de francmasones extranjeros hasta entonces en la esfera de influencia masónica francesa, entre los cuales el marqués de Gages, habían operado una transferencia de legitimidad y de alivio en provecho de Londres.
(19)BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f" 442, 23 octobre 1775.
(20) BNF, Cab mss, FM, FM ' 118, f" 447 r", plancha no fechada dirigida al Gran Oriente de Holanda.
(21) BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f" 444 r", 21 Julio 1777
(22) BNF, Cab mss, FM, FM' 118, f" 445 r", 4 septiembre 1777.
(23) Pierre-Yves BEAUREPAIRE. " Le rayonnement et le recrutement étranger d'une loge maçonnique au service du négoce protestant • Sint-Jean d'Écosse à l'Orient de Marseille au XVIII Siècle », dans Revue Historique, CCXOIlI2, 1996- 1 , p. 263-288.

Pierre-Yves BEAUREPAIRE

Traducción y revisión: Joaquim Villalta
Miembro del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"