22 de juliol 2020

Sobre el Hermano Arquitecto

Hemos creído interesante acercar sucintamente la figura de este Oficial a propósito de la relectura de un trabajo del H.•. L. Gay realizado hace unos años para una publicación sobre RF del Círculo “Lectura y Conocimiento”.

Gay nos expone que si se compara entre las composiciones de los colegios de Oficiales en los diversos Ritos practicados en la actualidad, revelamos ligeras diferencias en cuanto a la denominación, función y ubicación de dichos Oficiales en la Logia.
Este es el caso por ejemplo de los HH.•. 1er y 2º VVig.•., de los HH.•. Terrible y Experto, o Limosnero y Hospitalario.
Pero existe un oficio en el cual la diferencia es mucho más marcada: es la de Arquitecto en el Rito Francés referenciado en el ritual manuscrito de 1783 y archivado en el seno del Gran Colegio de Ritos con ref. 48122.
En algunas prácticas rituales, el H.•. Arquitecto (si la Logia solo elige uno) está encargado básicamente de la vigilancia del mobiliario de la Logia y se ocupa del mantenimiento y compra de dicho mobiliario.
En la logia, se sienta ent las columnas entre los otros HH.•. de entre los cuales nada le distingue (no collar ni joya).

En el Rito Francés 1783, la cosa es bien distinta.
De entrada, con ocasión de la renovación del Colegio de Oficiales, él es elegido por los miembros del Taller, pero cabe remarcar que la tradición quiere que sea el V.•. M.•. saliente del cargo quien ocupe dicha función.
Un lugar especial le está reservado (como al resto de oficiales) en este caso situado en la mitad de la Columna del Mediodía, de cara al Cuadro de Logia. Además, lleva un collar con su joya correspondiente. Este H.•. se ocupará del “Planteamiento” de los trabajos y preparará a los candidatos para la recepción a los distintos grados.
Valorando detalladamente estos aspectos, podemos valorar hasta que punto el rol que juega en la Logia es fundamental y esencial.

Si empezamos con sus funciones, diremos que está encargado del planteamiento y del Orden material de la Logia, velando en primer lugar que el material esté bien colocado.
Antes de la apertura de los trabajos, le pertenece decorar e iluminar la Logia no pudiendo nadie penetrar a la misma antes de que haya avisado al M.•. de Ceremonias.
De igual modo, tras el cierre de los trabajos y cuando los HH.•. han abandonado el taller, procede a la ordenación de la Logia y a la extinción de las luces.
Insistiendo en el aspecto de preparación de la Logia, siempre es este Oficial quien la dispone para pasar los trabajos a 2º o 3er grados (siempre en función del ritual).

Pero su papel no se queda aquí. Participa activamente en las iniciaciones y en los diversos aumentos de salario así como en la preparación de los candidatos. Él se encarga de disponer a los recipiendarios en el estado requerido, de dar a los candidatos observaciones sobre la importancia de su paso dado, asegurándose también de la resolución de éste y dando parte de la determinación del candidato al V.•. M.•. Por intermediación del H.•. Maestro de Cer.•. hace llegar al V.•. M.•. las respuestas del candidato a las preguntas propuestas, siendo también finalmente, quien presenta al Profano antes de dejarlo en manos de los VVig.•.
Prepara igualmente a los Aprendices y Compañeros para sus aumentos de salario disponiéndolos adecuadamente “mediante unas exposiciones serias, sensatas y morales” relativas a la importancia del grado en el cual van a ser admitidos.
Dispuesto con su joya (un pergamino enrollado) toma asiento en el medio de la Columna del Mediodía como antes hemos indicado. Según el H.•. Gay, esta ubicación responde a una evidente correspondencia con la marcha solar, permitiendo esta situación del H.•. Arquitecto la simbólica recepción directa de los benéficos efectos del Sol en su zenit, un lugar privilegiado donde el soy brilla con todo su resplandor. De ahí hace una lectura simbólica de referencia al calor, vida y conocimiento indispensable en toda creación.
Desde su lugar domina el Cuadro de Logia que él mismo decora o modifica antes de cada tenida en función del grado en el cual la Logia vaya a trabajar. Tras los trabajos lo replegará.

Debemos recordar que primitivamente, todo local podía servir para llevar a cabo los trabajos, con la única condición indispensable de dibujar sobre el suelo (generalmente mediante una tiza) este cuadro simbólico que era borrado después de cada Tenida. El tapiz o cuadro, ornado de los principales símbolos utilizados por los masones es la representación del T.•. perfecto, lo que debe ser este Templo al que estamos dispuestos a llegar a construir.
El H.•. Arquitecto desarrollará pues, el “plan de conjunto dibujado sobre el pergamino” que lleva enrollado a su cuello en sus distintos grados de construcción.
¿Tal vez todo ello podría hacernos sugerir o pensar en la Mas.•. operativa? Sobre la obra de construcción de una catedral, por ejemplo, trabajan aprendices y compañeros, donde el Maestro, Jefe de obra en cierto modo (el V.•. M:•. de hoy día)velaba por la perfecta ejecución de ésta conforme al estricto plan elaborado por el Arquitecto, diseñador de dicha obra. Según esta concepción de L. Gay, el Arquitecto es en definitiva aquel sin quien nada puede hacerse; en la edificación del Templo es la piedra angular sin la cual nada puede elevarse.
La F.•. M.•. es una organización de Constructores, salida de la base de aquellos otros Constructores, por lo que parece del todo natural que el RF 1783 haya dispuesto una plaza “privilegiada” en la construcción de nuestro Templo.

Y si la tradición ha mantenido en este Rito que sea el V.•. M.•. saliente quien cumpla las funciones de Arquitecto puede ser debido a que durante su estancia en el Oriente ha sabido poder adquirir la suficiente experiencia, competencia y sabiduría para que le sea confiada esta responsabilidad de “diseñador”.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden - UMURM
Miembro del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro de Honor del Grande Oriente Lusitano
Miembro de Honor del Gran Oriente Nacional Colombiano
Miembro Honorario del Supremo Consiglio del 33º ed Ultimo Grado del R.S.A.A. per l’Italia e sue Dipendenze
Muy Poderoso Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33º para España del Rito Antiguo y Aceptado (Rite de Cerneau / Thompson-Folger Supreme Council for The United States of America, their Territories and Dependencies)

05 de juliol 2020

A vueltas con San Juan y otras interferencias (de mis conversaciones con Patrick Négrier)

 A días pasados ya del solsticio de verano en el hemisferio Norte, directamente vinculado a la columna J del Templo de Salomón como hemos desarrollado en otros artículos, se ha interferido sin ningún tipo de pudor siguiendo múltiples argumentos astronómicos, astrológicos e incluso importados de culturas diversas aduciendo a la Madre Naturaleza, ya no uno, sino dos San Juanes, como figuras imprescindibles dentro de la Orden, sin contar además el aditamento Ramsayano caballeresco, fruto de esa fantasiosa y humorística descendencia de determinada Orden de San Juan, caldo de cultivo para justificar el culto (casi adoración) con lo noble, esa falsa herencia de esos caballeros medievales, fruto de imaginaciones ávidas de nobleza, gallardía, valentía, algo así como receptores de un legado del que no tienen vinculación ninguna.

A esas transmisiones interesadas en acrecentar los egos, se han también adosado elementos exógenos donde la duplicidad de los Santos tampoco se ha librado de ello: dos solsticios, pues dos San Juanes. Así, con fundamentos variopintos y argumentos para todos los gustos, podríamos inserir (como de hecho se ha hecho) auténticas falsedades que incluso rozan lo necio.
Tras esta reflexión quiero centrarme en la belleza de lo real, o sea, de lo que simple mente es procurando argumentar la figura de San Juan dentro de la Masonería con algo tan apasionante como la razón de ser de este personaje dentro de la hirtoria de la Orden.
Así, volviendo a reflexionar sobre el asunto, Patrick Négrier me recordaba una vez más la elección de la fecha de San Juan de invierno (el Evangelista), y su presencia (y solamente la de un San Juan).

Joaquim Villalta, Vº Orden, Gr.·. 9, 33º
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno

A vueltas con San Juan y otras interferencias

En principio, al inicio del Siglo XVII, cuando los masones calvinistas presbiterianos se oponian ferozmente a todo alineamiento sobre el modelo anglicado de los Antiguos Deberes que recibían el día de San Juan de invierno (27 de diciembre), se desmarcaron y recibieron a sus propios aprendices en una fecha distinta (Négrier, "La Tulip", pág. 26, donde cito al Profesor David Stevenson, "Les premiers Francs-Maçons", 2000, pág. 93).

Pero con el paso del tiempo, los practicantes de la "Palabra de Masón" terminaron por volver al uso escocés de la recepción de los aprendices el día del San Juan del 27 de diciembre (ya que si bien el calendario de los santos fue rechazado por los calvinistas, el Aposto Juan no fue rechazado por estos puesto que sus escritos formaban parte de las escrituras), como así aparece textualmente en el Edimburgo de 1696 que menciona la noción de "Logia de San Juan" término mencionado en otra parte por James Anderson en sus "Constituciones" de 1738.

No obstante, este uso de recibir a los aprendices en Logia el 27 de diciembre, día de San Juan, no fue la regla general. Así, en 1723 el "Examen de un masón" menciona la "Logia de San Esteban" que se celebra el 26 de diciembre. Ahora sabemos que este catecismo, que era el de la Gran Logia de Londres, fue muy probablemente transmitido por el pastor escocés calvinista presbiteriano James Anderson, quien solamente podía haberlo obtenido de su padre que era miembro de la Logia de Aberdeen, la cual practicaba el Mason Word desde al menos 1699 y por lo tanto recibía aparentemente a los aprendices el día de San Esteban el 26 de diciembre, lo que confirma la declaración de David Stevenson mencionada anteriormente.

Patrick Négrier